El caciquismo panista y los morenistas “negociadores”

    Fernando Miranda Servín.

    Sin duda alguna, en este proceso electoral están emergiendo las peores prácticas habidas y por haber de la política mexicana.

    Hoy, la mayoría de los políticos se dan baños de pureza y dicen que ellos y solo ellos tienen la solución para todos los problemas, y pobres de aquellos que se atrevan a criticar o a invadir sus dominios partidistas o sus parcelas de poder porque inmediatamente descalifican, minimizan y aplastan mediáticamente al osado que haya tenido semejante ocurrencia.

    Un ejemplo de esto sucede en Durango, en donde recientemente dos conocidos panistas, el diputado local Jorge Salum del Palacio, y el Secretario General del PAN en esta entidad, Rómulo Campuzano González, han puesto el grito en el cielo porque el alcalde de Durango, José Ramón Enríquez Herrera, conocido líder del partido Movimiento Ciudadano en esta entidad, recientemente anunció en las redes sociales que, a petición suya, el panista de hueso colorado Juan Quiñones Ruiz había aceptado ser su suplente como candidato a senador, dentro de la coalición “Por México al Frente”, formada por los partidos PAN, PRD y MC.

    romulo campuzano
    Rómulo Campuzano González, el violento Secretario General del Comité Directivo Estatal del PAN en Durango, improperios y golpes, su concepto de “política moderna”.

    De inmediato, el Secretario General del PAN, Rómulo Campuzano, más conocido por sus violentos ataques físicos y verbales a sus compañeros de partido que por sus cualidades políticas, declaró en los medios locales con ese lenguaje florido que lo caracteriza que el alcalde de Durango “está como La Chimoltrufia, como dice una cosa dice otra, ya ves que dijo que se iba a ir desde diciembre y ya es enero y no renuncia… él no es panista, lo único que tiene de azul es el chaleco descolorido que siempre usa… él no es vocero del PAN, ni siquiera militante del partido, él no tiene ningún derecho a andar diciendo quién es su suplente, eso se va a decidir en una negociación dentro del PAN, porque la suplencia le corresponde al PAN”.

    Por su parte, el diputado Jorge Salum del Palacio manifestó: “Me parece que declaraciones como esas no ayudan, el alcalde debe mantener esa prudencia necesaria si queremos llegar con los candidatos lo más unidos posible. Lo invitamos a que se abstenga de esas declaraciones”.

    Isaac Becerra Martin
    Isaac Becerra Martin, de 74 años de edad, fue agredido verbalmente y golpeado por el rijoso Secretario General del PAN, Rómulo Campuzano, pero eso no le importó mucho a la dirigencia estatal de este partido ni a sus diputados locales, que mantuvieron en el cargo a este militante conflictivo.

    Así, de pronto, a estos prominentes panistas les surgió el amor a su partido y el riguroso respeto a sus estatutos y reglas políticas cuando el primero, Rómulo Campuzano, debió de haber sido destituido de su cargo desde el pasado mes de septiembre de 2017 cuando en la ciudad de Gómez Palacio agredió física y verbalmente al militante Isaac Becerra Martin, de 74 años de edad, molesto porque en la sesión de Consejo no hubo quorum. “Me agredió primero verbalmente y luego físicamente, me tomó con sus manos por el cuello presionándome contra la pared para luego darme un fuerte golpe en el estómago sin que pudiera hacer nada, pues soy un hombre mayor con 74 años de edad, aunado a una cirugía de columna”, declaró el señor Becerra Martin ante los medios de comunicación duranguenses mostrando su denuncia ante la Vicefiscalía General del estado, la Núm. VF/21/2138/2017.

    Al siguiente mes, en octubre de 2017, Rómulo Campuzano agredió verbalmente a una militante, empleada del PAN estatal, difundiéndose el video en las redes sociales. Sin embargo, estos sucesos no causaron la preocupación de la dirigencia estatal panista, que encabeza Lorenzo Martínez Delgadillo, opacado precisamente por el protagonismo de Rómulo Campuzano, como tampoco causaron la indignación de diputados locales como Jorge Salum, Gina Campuzano (hermana de Rómulo), Patricia Jiménez y José Antonio Ochoa. A ninguno de ellos les quita el sueño la imagen retrógrada y primitiva que este personaje proyecta a la ciudadanía, al electorado.

    Jorge Salum
    El diputado local panista Jorge Salum del Palacio, cercano a la alcaldesa priísta gomezpalatina Juana Leticia Herrera Ale. Muy cuestionable su papel como candidato a alcalde en las elecciones de 2013.

    Por otro lado, de Jorge Salum del Palacio, que ahora se desgarra las vestiduras panistas por la actitud del alcalde Enríquez Herrera, se recuerda su oscura y sucia actuación en las elecciones de 2013 cuando contendió por la alcaldía de Durango frente al entonces candidato priísta Esteban Villegas Villarreal. De pronto, y por acuerdos inconfesables, Jorge Salum bajó la intensidad de su campaña y no hizo reclamo alguno ante las infinitas anomalías que llevaron al candidato priísta a la alcaldía de Durango.

    Estos son los “auténticos panistas” que hoy despotrican porque un alcalde que no pertenece a su partido quiere elegir a un panista tradicional para que sea su suplente como candidato a senador.

    Juan Quiñones Ruiz, el popular panista tradicional duranguense. Los caciques de su partido allegados a la alcaldesa priísta Juana Leticia Herrera Ale no quieren que sea el suplente del ya virtual candidato a senador José Ramón Enriquez Herrera.

    En política la forma es fondo, y como se sabe en los corrillos de Durango, por lo menos tres de estos diputados locales que pertenecen a este grupo de caciques panistas (Jorge Salum, Gina Campuzano y Patricia Jiménez, que ya llevan más de una década pasando de diputados a regidores y viceversa), están muy identificados con esa ala del priísmo corrupto que dirige la alcaldesa gomezpalatina Juana Leticia Herrera Ale, de quien no han señalado en el Congreso ni una sola de las anomalías y corruptelas que ha cometido en su administración, en lo que se refiere a la presentación de la cuenta pública de su primer año de gobierno, a pesar de haber evidencias.

    Para nadie es un secreto que la alcaldesa gomezpalatina Juana Leticia Herrera aspira a ser la próxima gobernadora de Durango, y que su principal adversario sería precisamente el alcalde capitalino José Ramón Enríquez Herrera. Tampoco para nadie han pasado desapercibidos los apoyos incondicionales que el gobierno estatal de Durango, de corte panista-perredista, confiere a esta presidenta municipal priísta lagunense.

    La política es un juego de intereses de grupos, que por lo general manejan una doble moral midiendo sus actuaciones con diferentes varas, y lo que menos les importa son los intereses de la ciudadanía. Y a estos panistas “indignados” se les olvida que hoy están en una situación privilegiada, no tanto por méritos propios sino por el papel desastroso que el priísmo desempeñó, sobre todo en el sexenio pasado, y por el hartazgo social que se proyectó apoyando a dos políticos no panistas, como el actual gobernador José Aispuro Torres (de innegable origen priísta) y José Ramón Enríquez (dirigente del MC), quien el 5 de junio de 2016 obtuvo la presidencia municipal de Durango con más de 30 mil votos de ventaja sobre su adversario priísta, Manuel Herrera. De no haber sido por estos dos políticos no panistas, lo más seguro es que los exponentes del caciquismo panista hoy estarían desempeñando el mismo papel intrascendente que desempeñaron durante los últimos sexenios priístas. Desde esta perspectiva, que conoce muy bien la ciudadanía duranguense, la pregunta es obligatoria: ¿por qué no habría de tener derecho el alcalde de Durango, José Ramón Enríquez, para elegir a un panista tradicional como su suplente en su candidatura a senador por la coalición PAN-PRD-MC?

    El alcalde de Durango José Ramón Enríquez Herrera. Para los caciques panistas el chaleco azul descolorido y los más de 30 mil votos de diferencia que obtuvo sobre su adversario priísta, Manuel Herrera, no le dan derecho a elegir a un panista tradicional como suplente para su candidatura al Senado.
    Rosendo Salgado Vázquez
    El dirigente estatal de facto del partido Morena, Rosendo Salgado Vázquez, ya negoció con la autorización de Andrés Manuel López Obrador la entrega de algunas delegaciones federales al gobierno estatal de Durango a cambio de alcaldías y diputaciones federales y locales.

    Mientras esto sucede, los que no se desgarran las vestiduras y llevan la fiesta en paz, ebrios o sobrios, pero ordenados, son los dirigentes estatales de Morena, el de facto, Rosendo Salgado Vázquez, y el oficial, Ignacio Mier, quienes, bajo la autorización y las instrucciones del santón “izquierdista” Andrés Manuel López Obrador, se entrevistaron esta semana con el Secretario General de Gobierno, Arq. Adrián Alanís Quiñones, para negociar la entrega de algunas delegaciones federales a cambio de alcaldías y diputaciones locales y federales. Al respecto, la fuente precisa: “Ignacio Mier y Rosendo Salgado ya pactaron esta semana con el Secretario General de Gobierno, Adrián Alanís Quiñones, el acuerdo fue que una vez que Andrés Manuel López Obrador gane la presidencia de la República le va a ceder al gobierno estatal de Durango (de corte panista-perredista) la titularidad de varias delegaciones federales a cambio de alcaldías y diputaciones federales y locales”.

    Como se ve, queda claro que a la clase política y a la partidocracia mexicana cuando les conviene y se lo proponen manipulan a su antojo los votos de los electores.

     

    Video en el que se aprecia la actitud prepotente y violenta con la que se conduce el Secretario General del PAN en Durango, Rómulo Campuzano.


     

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