Fernando Miranda Servín.

Trabajar como conductor de noticias y reportero de un medio de comunicación televisivo aparentemente prestigiado y al mismo tiempo utilizar este medio para hacer negocios personales pingües no siempre es una buena idea.

Quizá el mejor ejemplo de esto lo sea el conocido comunicador Joaquín López Dóriga, quien en el año 2002 fue denunciado por el jefe delegacional panista en Miguel Hidalgo, ciudad de México, Arne Aus Den Ruthen, quien a través de las redes sociales manifestó que el conductor de noticieros de Televisa le pidió autorizar una obra ilegal en un predio de su esposa, en Polanco. “Aprende a no meterte con la esposa de un comunicador”, lo amenazó López Dóriga ante la negativa.

Posteriormente, en agosto de 2015, López Dóriga y su esposa Adriana Pérez Romo fueron acusados públicamente por la poderosa empresaria propietaria del Grupo Modelo, María Asunción Aramburuzabala, de quererla extorsionar exigiéndole 5 millones de dólares a cambio de no desacreditarla en los medios de comunicación en donde labora López Dóriga y a cambio de no impedir que la empresaria construyera un edificio de 122 departamentos en Polanco, aún cuando esta tenía todos sus documentos y licencias de construcción en regla. María Asunción Aramburuzabala denunció penalmente a Joaquín López Dóriga y a su esposa por el delito de extorsión y en el 2016 López Dóriga tuvo que renunciar a su trabajo de conductor de noticieros de Televisa.

El conductor de noticieros Joaquín López Dóriga ya tiene un émulo en Durango.

Así, aparte de perder su trabajo, López Dóriga perdió su de por sí credibilidad menguada.

Hoy parece ser que ha surgido un López Dóriga duranguense pues un conocido conductor y reportero de una de las principales empresas televisivas de esta entidad norteña que se ha visto notoriamente beneficiada por el gobierno estatal está recurriendo a prácticas auténticamente gangsteriles para obtener grandes beneficios personales en complicidad con su esposa.

“Este comunicador durante todo el sexenio pasado hizo lo mismo, y ahora sigue igual. Manda a su esposa a vender seguros de vida para los empleados de algunas empresas, de los municipios y de instituciones de gobierno, pero el costo que exige por estos seguros es hasta tres veces más caro que el que ofrecen otras aseguradoras. Al negarse los empresarios y funcionarios a comprarle estos seguros de vida que representan un perjuicio económico para sus trabajadores, el conductor de noticieros emprende una insistente campaña de “denuncias” y críticas sin razón de ser en contra de los empresarios y servidores públicos que se negaron a hacer tratos con su esposa”, manifiesta un directivo gubernamental.

A la fecha son varios empresarios y funcionarios de gobierno entrevistados los que esta pareja ha pretendido extorsionar, por lo que se espera que haya denuncias en la Fiscalía General del estado de Durango, razón por la cual los afectados, por el momento, no pueden revelar públicamente la identidad de este personaje.

Otros dos reporteros y conductores de esta empresa televisiva han tenido un auge económico inusitado pues se sabe que reciben beneficios importantes a través de la dirección de Comunicación Social del gobierno del estado de Durango, de la que hasta hace unos días fue su titular la ex conductora de noticieros Verónica Terrones Romero, actual candidata “ciudadana” de la coalición “Por México al Frente” (PAN, PRD, MC) para la diputación del distrito IV local.

Tal vez este escándalo estalle en pleno proceso electoral.


 

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