Rubén Calderón Luján, cero a la izquierda

    Fernando Miranda Servín.

    Cuando un empleado o ejecutivo de la iniciativa privada no realiza su trabajo de manera eficiente, de inmediato es despedido. Lo mismo ha sucedido con los trabajadores de bajo rango que por el más mínimo error han sido despedidos en este gobierno “del cambio”.

    Pero la ciudadanía duranguense, indignada, está atestiguando que cuando se trata de altos funcionarios que cometen omisiones deliberadas no pasa absolutamente nada; por el contrario, estos permanecen en sus cargos y siguen cobrando los generosos sueldos que les pagamos los contribuyentes.

    No son pocas las intervenciones que el gobernador José Aispuro Torres ha tenido que hacer ante la falta de operatividad política de su secretario de Educación, Rubén Calderón Luján.

    Este es el caso del secretario de Educación del gobierno del estado de Durango, C.P. Rubén Calderón Luján, quien, al parecer, no está a gusto en el puesto que le asignó el gobernador José Aispuro Torres, pues no son pocos los problemas del magisterio que debe de resolver e invariablemente es el mandatario estatal el que debe de dar la cara ante varios sectores de este gremio para prometer y garantizar la solución de diversos problemas y solicitar tiempo para ello. Promesas y soluciones que no llegan con prontitud precisamente por la apatía de su secretario de Educación.

    Esta es la razón por la que hoy se manifestó en las oficinas del gobernador Aispuro Torres un numeroso contingente de profesores del Sistema Estatal de Telesecundarias a los que Rubén Calderón Luján no les ha podido o no ha querido resolver el problema que tienen en cuanto a los pagos divididos al SAT, ya que luego de dejar de pertenecer al sistema federal e integrarse al estatal, continúan teniendo dos patrones y esto les duplica el pago de impuestos, que afecta severamente los bolsillos de los profesores de este sector. Y desde hace medio año el secretario Rubén Calderón Luján no ha sido capaz de resolver esta problemática.

    Hoy, es el sector de las Educadoras, de Nivel Preescolar, de la sección 44 del SNTE, las que están protestando por la falta de solución a sus problemas planteados el pasado 1 de mayo ante el gobernador Aispuro Torres, problemas que van desde violaciones a sus derechos laborales hasta intromisiones directas de funcionarios de esta secretaría en las actividades sindicales.

    Miguel Gerardo Ruvalcaba Álvarez, subsecretario de Servicios Educativos, con añejos antecedentes de corrupción y caciquismo como director de la Universidad Pedagógica de Durango durante los sexenios de Ismael Hernández Deras y Jorge Herrera Caldera, hoy ocupa un alto cargo en el gobierno “del cambio”.

    “Es inaudito lo que hacen funcionarios de la Secretaría de Educación, como el Subsecretario de Servicios Educativos, Miguel Gerardo Ruvalcaba Álvarez, que gira oficios al secretario general de la sección 44 del SNTE dando órdenes y sentenciando que no atenderá a los integrantes del comité sindical de Nivel Preescolar que nos representa porque no le gusta la manera en que este comité nos defiende de las violaciones laborales que comete, expresando que ellos (la SEED) son los que determinan cómo y cuándo debe de intervenir el sindicato.

    Exigimos respeto a la función y representación sindical, y que se atiendan los compromisos que hizo el gobernador José Rosas Aispuro Torres el pasado 1 de mayo ante las denuncias y demandas de nuestro gremio. Aispuro Torres se comprometió a que a través del Secretario de Educación, Rubén Calderón Luján, se atenderían y resolverían nuestros problemas. Por eso nos hemos manifestado a las puertas de la SEED en espera de una solución, confiando en el gobierno del cambio. Queremos un alto a las represalias laborales y no queremos más actos de abusos de poder por parte del Subsecretario de Servicios Educativos, Miguel Gerardo Ruvalcaba Álvarez”, expresan las profesoras de Nivel Preescolar que solicitan el anonimato por temor a sufrir más hostigamientos laborales.

    Cabe recordar que este funcionario prepotente, Miguel Gerardo Ruvalcaba Álvarez, tiene viejos antecedentes de corrupción y caciquismo por su prolongada permanencia como director en la Universidad Pedagógica de Durango durante los sexenios de los ex gobernadores priístas Ismael Hernández Deras y Jorge Herrera Caldera.

    Ahora, en este gobierno “del cambio”, resulta inexplicable que este funcionario ocupe un alto cargo dentro de la SEED.

    Algo tendrá que hacer el gobernador José Aispuro Torres para que estos servidores públicos ineficaces cumplan con sus funciones; de lo contrario, por el bien de su imagen y de su gobierno, tendría que exigirles sus renuncias.


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