El síndico gómezpalatino recibió el premio Tlatoani 2014, un galardón podrido

Juan Monrreal López.

Gómez Palacio, Durango.- Desprestigiado como profesor, repudiado como líder magisterial en la sección 35 del SNTE, donde cuenta con un largo historial de corrupción; sin identificación con los intereses de los ciudadanos que representa y gobierna, el profesor, ex diputado local y síndico de la ciudad, miembro del Partido Nueva Alianza (PANAL), Dagoberto Limones López, tomó en agosto pasado la oportunidad de cobijarse con el trofeo Tlatoani 2014, un premio tramposo que lo reconoce como “uno de los mejores síndicos del país”, concedido por el Instituto Mexicano de Evaluación (IMDE), una asociación civil mexicana con sede en León, Guanajuato, evidenciada por fraudulenta al usar sin autorización y de manera dolosa el nombre de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), de España, para respaldar los galardones “patito” que otorga a políticos mexicanos, iberoamericanos e

Síndico Dagoberto Limones. Paga para ser premiado.
Síndico Dagoberto Limones. Paga para ser premiado.

instituciones de cualquier nivel de gobierno, sin importar el sentir de rechazo que los ciudadanos tienen contra  los gratificados, como tampoco la deshonestidad de los mismos. Para obtener el premio Tlatoani, basta recibir una llamada, acusar recibo de un oficio de ese instituto y asentir en ser premiado, junto con el depósito de al menos mil euros o su equivalente en pesos mexicanos en las cuentas del IMDE, que es el precio que cuesta obtener tal “distinción” y la cena con un acompañante.

Conocido en el gremio magisterial como “El Gordo”, Dagoberto Limones es otro de los casos de enriquecimiento ilícito utilizando la representación de los trabajadores de la educación de La Laguna.

Desde la cúpula gremial, el ahora síndico municipal abandonó sus épocas de apuros económicos en la colonia Filadelfia, de esta ciudad, una vez que ocupó el poder de la secretaría General de la sección 35 del SNTE.

A partir de allí, fue objeto de señalamientos de profesores y administrativos por  corrupto, al vender horas y plazas laborales, así como hacer uso ilegal de los programas del SNTE, entre otros, el de Vivienda Magisterial (VIMA).

Una vez formado el PANAL, se montó en la ola partidista que lo ubicó como diputado local de Durango, en cuya legislatura no presentó iniciativa alguna, pero eso sí, trepó a la tribuna del Congreso duranguense a defender la ley de educación, una legislación donde los intereses educativos están ausentes.

Luego, en el 2013, antes de dejar la diputación, pactó con el PRI en la “Alianza para seguir creciendo”, servidumbre por la que fue convertido en síndico municipal, sitio donde fue contactado por el IMDE para ofrecerle el premio “patito” que se entrega por montones, siempre y cuando le entren con la llamada “cuota de recuperación” de al menos 17 mil 500 pesos.

Premios podridos.

Dirigido por Galo Walterio Limón -un asesor de Vicente Fox-, el IMDE tiene premios para todo y para todos, pero además se ajusta a las necesidades de los condecorados que hayan cotizado con  sus respectivos 17 mil 500 pesos.

Que no eres del continente americano, no importa, inventan premios en España, como sucedió con el de “Pablo de Tarso”,  concedido a los mejores alcaldes de aquél país, mismos que fueron invitados por cientos a inscribirse, sin cuestionario alguno, sin entrevistas, sin ningún elemento de transparencia que muestre el tipo de criterios que se usan en la selección de los distinguidos, que antes entregaron mil euros por galardonado.

No eres mexicano, pero eres iberoamericano, para eso se inventó el blasón “Pablo de Tarso en su versión Maya”, que se entrega a los presumidos como mejores gobernantes de España y América Latina, por su “aportación al desarrollo” de estas zonas del mundo.

Fue precisamente el premio “Pablo de Tarso”, promovido en España, lo que originó el conflicto con la UPSA, quien se desmarcó de tal estímulo, así como del IMDE.

La casa de estudios negó cualquier vinculación con los premios otorgados por el IMDE, que llevó al cese del profesor Jorge Santiago Barnés -con quien supuestamente se firmó un acuerdo para usar el nombre de la UPSA-, entonces Director del Máster en Asesoramiento de Imagen y Consultoría Política (MAICOP) de la propia Universidad Pontificia de Salamanca, hecho que evidenció no sólo la orfandad de respaldos serios del organismo que preside Galo Limón, sino también reveló el uso pirata del nombre de la UPSA buscando dar lustre a los premios “patito” que entrega el IMDE.

Premios para todo y para todos.

El mercado de los premios entregados por el IMDE, no se limita. Se concede a un abanico gigante de funcionarios públicos e instituciones.

El Instituto Mexicano de Evaluación tiene varias categorías con las que “premia”.

Cuenta con el galardón Tlatoani; Tonantzin; Yecatl; Pablo Tarso y Pablo Tarso en versión Maya.

El primero de los reconocimientos se entrega a senadores, diputados, gobernadores, presidentes municipales, síndicos, regidores, secretarios y directores del país.

Con el segundo se dota a presidentes y directores del sistema DIF en todos sus niveles, desde el municipal, estatal y a nivel federal.

El tercero se confiere a presidentes y directores de los organismos de agua potable, saneamiento y alcantarillado.

Con el Pablo Tarso y el Pablo Tarso versión Maya se agracia a los “mejores gobernantes” de Iberoamérica.

Sin embargo, mes con mes, el tipo de premios crece en proporción directa a la ambición de la familia de Galo Walterio Limón Serrano y al número de incautos que compran los reconocimientos.

En México existen 32 gobernadores, 500 diputados federales, 128 senadores, más de mil diputados locales, casi 3 mil alcaldes, cerca de 6 mil síndicos, alrededor de  30 mil regidores, etcétera.

Todo un mundo de clientes sólo para el reconocimiento Tlatoani.

El IMDE, empresa familiar de Galo Walterio Limón Serrano.

Galo Walterio Limón es sonorense, del puerto de Guaymas, que se presenta como experto en “Marketing emocional” (sic).

Su hija Gala Limón, afirma ser especialista en “Comunicación a través de la imagen” (sic).

Los acompañan en esta fábrica de charlatanería y timos, Juan Manuel López, quien dice ser un “Consultor Senior versado en liderazgo efectivo, egresado de la Academia de Excelencia Humana, con sede en India-Estado Unidos-México” (sic), y Juan Manuel Castillo, versado en “Gobernanza regulatoria” (sic).

Galo Walterio Limón, además, dice ser asesor del gobernador de Guanajuato, asesor político del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, asesor del Rector de la Universidad de Guanajuato y asesor de campañas políticas del PRI, PAN y PRD.

Asegura haber escrito Política con Sentido Común y Marketing Hídrico, este último libro con el fin de “influir en la mente de los usuarios” (sic).

¡Sopas!

Dagoberto Limones López, premio basura.

Las denuncias contra el IMDE y sus premios basura, crecen por doquier.

Sin seriedad en los criterios, más allá del depósito de cuando menos mil euros en las cuentas del IMDE, no deja dudas acerca de lo podrido de los premios Tlatoani, Tonantzin; Yecatl, Pablo Tarso y “Pablo Tarso en versión Maya”.

Aun así, el síndico de Gómez Palacio, el profesor Dagoberto Limones López, con una larga historia de corrupción, presumió su premio Tlatoani 2014, tanto que lo cacareó entre los funcionarios públicos municipales y estatales, logrando que la oficina de Comunicación Social de la presidencia emitiera un comunicado por el “logro” del síndico.

Reza el boletín oficial de la presidencia gómezpalatina emitido el 8 de agosto del presente año:

“En base a una selección bajo estándares internacionales, el Instituto Mexicano de Evaluación concedió el “Premio Nacional Tlatoani 2014” al Síndico del Ayuntamiento de Gómez Palacio, Dagoberto Limones López, el cual recibirá hoy en la ciudad de México”.

Y prosigue:

“Al recibir la noticia, el Síndico fue felicitado por todos los integrantes del Cabildo”.

De  esta manera, Dagoberto Limones López partió a México, D.F., a recoger su premio de auto engaño, el premio “patito” comprado que presumirá como un logro de su carrera política, mientras muchos de los timados, como él, compartirán este premio podrido junto con todo su historial de corrupción y traición a las leyes que los ubicaron como funcionarios públicos.

(democratanortedemexico.com).

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