La Primera Guerra Mundial fue un conflicto entre 1914 y 1918 cuya brutalidad fue superada pocos años después en una segunda época de terror. Más de 10 millones de muertos atestiguan la crueldad de una batalla que durante cuatro años enfrentó a diferentes países del mundo.

Pero durante todo el tiempo que duró el conflicto existió un paréntesis capaz de pausar la guerra y de, por unos momentos, hacer olvidar los problemas que enfrentaban a cada bando. Hablamos de la Tregua de Navidad, un alto el fuego durante 1914 en el que tropas alemanas y británicas se unieron para celebrar la Nochebuena.

Como recogen en Time, aquel fue un acto de paz que en ocasiones es recordado como una especie de milagro. Todo comenzó cuando los soldados alemanes colocaron adornos navideños en las trincheras y decidieron cantar villancicos. Así, el bando inglés respondió sumándose a dicha iniciativa, lo cual permitió abandonar los fusiles durante una noche y compartir regalos como whisky o cigarrillos.

Créditos: A. C. Michael | The Guardian

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