¿Cómo amaneció señor presidente?

No dejan de sorprendernos las frases desafortunadas que cotidianamente se le ocurre pronunciar al presidente de la República Enrique Peña Nieto. La última, hasta el cierre de esta edición, la dijo el pasado 25 de octubre en la capital del país, dentro del Foro Impulsando a México, al tratar de defender a su gobierno y a su partido político, el PRI:

“Ningún presidente de la República se ha levantado por la mañana pensando en cómo joder a México”, dijo.

Y esto fue suficiente para que en todo el país y fuera de nuestras fronteras se iniciara de inmediato una enorme avalancha de comentarios, críticas bien merecidas y miles de tweets y posts de Facebook ingeniosos en los que la ciudadanía manifestó, por enésima ocasión, el enorme rechazo que tiene hacia la figura de este personaje ya a todas luces impopular.

Lo cierto es que desde hace muchísimo tiempo los mexicanos dudamos la afirmación de este mandatario tan repudiado. Y quizá sea cierto que quienes han sido presidentes de la nación no se han levantado con el ánimo de joder a México, pero de lo que sí estamos seguros es de que conforme pasan las horas de las mañanas nuestros presidentes se convierten en auténticos sátrapas a quienes no les ha importado lesionar los intereses de las mayorías, poner en manos de las jerarquías extranjera y nacional nuestras riquezas nacionales, violar los derechos humanos de innumerables activistas sociales torturándolos y encarcelándolos, y permitir u ordenar el asesinato de políticos opositores y el genocidio de estudiantes.

unknownDesde tiempos inmemoriales, la mayoría de nuestros presidentes (si acaso con dos excepciones nada más: Benito Juárez y Lázaro Cárdenas) no se han levantado con ganas de joder a México, pero vaya que lo han hecho, más arteramente desde la época contemporánea con mandatarios como Miguel Alemán Valdez (1946-1952) quien con aquella célebre frase que se hizo popular en aquellos tiempos: “robó pero dejó robar”, amasó una enorme fortuna que hasta la fecha siguen disfrutando sus descendientes al haberse hecho socio de Tele Sistema Mexicano (hoy Televisa) y haber manejado para su beneficio el cargo de presidente del Consejo Nacional de Turismo, que ocupó hasta el día de su muerte, el 14 de mayo de 1983.

unknown-1La historia pegada de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) y Luis Echeverría (1970-1976) como represores y genocidas del 2 de Octubre de 1968 y el Jueves de Corpus en 1971, respectivamente, no solo los marcó a ellos como asesinos sino también dejó una huella imborrable de impotencia en miles de familias mexicanas que sufrieron represión y perdieron a sus seres queridos por las torturas y asesinatos ordenados por estos sátrapas en ese período oscuro de “la guerra sucia”.

unknown-2José López Portillo, el famoso “Perro llorón” (1976-1982), al final de su mandato ofreció disculpas a los indígenas “por haberlos abandonado”, cuando durante todo su sexenio tuvo todo el poder para haberlos sacado de su miseria. Lo que sí hizo fue solapar los saqueos de todos sus secretarios de Estado y directores de paraestatales, especialmente el que realizó su amigo íntimo, Jorge Díaz Serrano, robando miles de millones de pesos del erario como director de PEMEX. También, el sexenio de López Portillo es recordado por los homicidios, torturas y pillerías que cometió su personero más cercano, el “general” Arturo Durazo Moreno, como jefe de la policía capitalina.

screen-shot-2016-10-31-at-6-23-56-pmMiguel de la Madrid (1982-1988) fue quien inició el proceso de privatización o robo de las paraestatales e instituciones públicas que Carlos Salinas de Gortari consolidó en su sangriento sexenio (1988-1994). Como ya todos sabemos, la administración de Salinas de Gortari se caracterizó por el descarado fraude electoral a través del cual se apoderó de la presidencia de la República, llegando a acuerdos inconfesables (transando pues) con quien realmente ganó aquellos comicios de 1988: el “izquierdista” Cuauhtémoc Cárdenas. Durante su gobierno fueron asesinados más de 500 militantes del naciente PRD, le brindó protección abierta a los carteles del narcotráfico, fueron asesinados el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, el candidato priísta a la presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio, su hermano Raúl Salinas mandó matar a su ex cuñado, el ex gobernador de Guerrero José Francisco Ruiz Massieu, y 1,500 paraestatales pasaron a manos del sector privado; todos estos hechos graves desestabilizaron política, social y económicamente al país.

unknown-3Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000) fue el orquestador del llamado Fraude del siglo, el Fobaproa, monstruoso robo a los mexicanos por medio del cual el gobierno priísta de Zedillo convirtió la deuda privada de los bancos en deuda pública con el apoyo del PAN. Durante su mandato se perpetró la matanza de Acteal, Chiapas ( 45 indígenas asesinados el 22 de diciembre de 1997), de la cual fue responsable directo por actos de omisión.

screen-shot-2016-10-31-at-6-25-52-pmLos presidentes panistas, Vicente Fox Quezada (2000-2006) y Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) continuaron la depredación de los gobiernos priístas con sus políticas neoliberales de destrucción total del Estado mexicano causando premeditadamente el deterioro de las instituciones de carácter netamente social, como las de los sectores de Salud y Educación. Bajo el gobierno del dipsómano Felipe Calderón Hinojosa se liquidó a la empresa estatal Luz y Fuerza del Centro, y se puso en manos de empresarios voraces extranjeros y nacionales la generación de electricidad y producción de petróleo. Con estos mandatarios panistas México entró a una ola de violencia nunca antes vista, mucho más en el sexenio calderonista en el que tanto su gobierno como los carteles de las drogas se enfrascaron en una guerra que todavía perdura causando la muerte de más de 100 mil personas y “daños colaterales” incalculables.

Enrique Peña Nieto. Para los mexicanos cada día se hace más lenta la cuenta regresiva de los días, las horas, minutos y segundos que faltan para que deje la presidencia de la República.
Enrique Peña Nieto. Para los mexicanos cada día se hace más lenta la cuenta regresiva de los días, las horas, minutos y segundos que faltan para que deje la presidencia de la República.

Y del actual presidente, Enrique Peña Nieto, ¿qué más queda por decir que no se haya dicho? Este personaje nos viene jodiendo desde que era secretario de Finanzas del Estado de México (1999-2005) durante el mandato estatal de su pariente, Arturo Montiel Rojas, junto con el cual saqueó las arcas de esta entidad. Ya como gobernador mexiquense siguió enriqueciéndose otorgando contratos millonarios infames de obras públicas a sus contratistas favoritos (como Juan Armando Hinojosa Cantú) a cambio de excéntricos favores. La represión al pueblo de Atenco no se puede pasar por alto en el historial criminal de este político; ahí, el 4 de mayo de 2006, mandó a sus fuerzas policíacas a golpear salvajemente a ciudadanos, violar a 26 de sus mujeres y matar a dos jóvenes indefensos.

El asunto de La Casa Blanca sigue ofendiendo a la nación y la incompetencia notoria para gobernar de Enrique Peña Nieto nos ha venido costando muy caro a los ciudadanos ya que en lo que va de su sexenio la deuda externa se ha duplicado pasando de un billón 627 mil millones de pesos a 3 billones 401 mil millones, de acuerdo a reportes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Con Peña Nieto está concluyendo el desmantelamiento de las pocas instituciones públicas que representaban el principal soporte económico del Estado mexicano, como la Comisión Federal de Electricidad y PEMEX. Esta última paraestatal tan solo en el último trimestre reportó “pérdidas” de más de 11 mil millones de pesos, hecho que evidencia el mal manejo intencional de esta empresa para provocar su quiebra y ponerla en manos de empresarios extranjeros y nacionales, de los cuales posteriormente aparecerán como socios el mismo presidente de la República y sus secretarios de Estado, como ya ha ocurrido en anteriores sexenios en que se han privatizado paraestatales, como por ejemplo Ferronales, que fue vendida a empresarios estadounidenses que después hicieron socio de su nueva empresa al ex presidente Ernesto Zedillo.

Enrique Peña Nieto a sangre y fuego a impuesto sus “reformas”, esas “reformas” que solo han beneficiado a los dueños de los capitales, no al pueblo de México. Peña Nieto continuó ejerciendo sus viejas prácticas corruptas de obtener beneficios personales otorgando jugosos contratos a sus amigos empresarios. En su sexenio, el desempleo y la inflación han aumentado y la inseguridad ha crecido, sobre todo en su estado natal, el Estado de México.

Peña Nieto ha violentado los últimos dos procesos electorales de sucesión presidencial, como lo reveló el periodista Álvaro Delgado en su libro titulado “El amasiato”, en el que denuncia la complicidad de Peña Nieto con Felipe Calderón para que este último fuera presidente de la República, y después él; y ahora, como ya sabemos, esta dupla de saqueadores y criminales quiere imponer en la presidencia a Margarita Zavala, esposa de Calderón.

Con Peña Nieto perdimos a los 43 estudiantes de Ayotzinapa, que si no los mandó matar él mismo, ha estado protegiendo a los asesinos, que como todo parece indicar, fueron los soldados y oficiales del 27 Batallón de Infantería del Ejército, que tiene su base en Iguala, Guerrero.

Peña Nieto ha protegido la fuga de los ex gobernadores ladrones de Veracruz y Sonora, Javier Duarte de Ochoa y Guillermo Padrés Elías, y está protegiendo las raterías de otros ex gobernadores, como el de Chihuahua y el de Durango, César Duarte Jáquez y Jorge Herrera Caldera, que se enriquecieron de manera infame atracando el erario.

Son muchos los agravios, deudas y cuentas pendientes que este presidente tiene con los mexicanos, pero él dice que por las mañanas no se levanta con el ánimo de joder a México, por eso miles de mexicanos le hemos preguntado estos días en las redes sociales de internet: ¿Cómo amaneció señor presidente?

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