Mari Ortiz.

Las relaciones son una parte muy importante de nuestra vida. Cuidarlas, que sean sanas y nos hagan felices es algo muy importante. Sin embargo, muchas veces tienen un punto final.

Podemos arriesgarnos a decir que las relaciones de pareja son las que más dificultades presentan. En ellas nos entregamos en todos los sentidos a la otra persona.

Se lo damos todo, a veces demasiado, hasta vaciarnos por completo.

Hemos puesto en bandeja todo nuestro amor, nuestros sueños… hemos permitido que una parte de nuestra vida sea para la otra persona. No obstante, todo, al final, se rompe.

Las relaciones no se rompen porque sí, sino por diferentes razones que hoy descubriremos.

Expectativas, sueños y anhelos

Sin duda, este es el primer motivo de muchas de las rupturas que se suceden entre las parejas. Al principio todo es una novedad, nos encontramos conociendo a la persona que nos ha cautivado.

Queremos hacer cosas con ella, conocer los círculos en los que se mueve, compartir sus gustos y que ella comparta los nuestros.

A medida que nos vamos conociendo más, empezamos a soñar juntos con un futuro donde cumpliremos cada uno de nuestros sueños. Puede que pensemos en tener hijos o que nos imaginemos cómo será la casa en la que viviremos.

Por ahora, ¿hay algo que te molesta de tu pareja? No. ¡Qué curioso! Parece perfecta… No obstante, esto no siempre será así.

Con el tiempo habrá ciertas cosas que te saquen de quicio. No obstante, no son nuevas. Las lleva haciendo desde el día en que se conocieron.

Empezarás a recriminarle que no es como antes; sin embargo, la otra persona no ha cambiado, pero sí lo ha hecho tu forma de verlo.

Quitarse la venda de los ojos al principio de la relación será imprescindible para que esta no termine.

La pereza por esforzarse

¿Recuerdas esas sorpresas? ¿Lo mucho que te esforzabas por gustarle a tu pareja, por agradarle y hacerle feliz? Ahora que ya la tienes, ¿qué haces?

Al principio de las relaciones nos encanta conquistar a la otra persona. Lo damos todo, ponemos toda la carne en el asador. Sin embargo, cuando conseguimos lo que queremos toda originalidad y esfuerzos por hacer lo de antes se esfuman.

Parece que nos acomodamos, nos relajamos cuando ya tenemos a nuestro lado lo que tanto deseábamos. No obstante, a tu pareja debes conquistarla cada día, de lo contrario te sumergirás en una aburrida rutina.

Este es otro de los motivos por los que se terminan las relaciones. Las rutinas, la falta de esfuerzo por continuar seduciendo e intentando enamorar al otro.

No olvidemos que el amor debe cultivarse. Cuando deja de regarse puede que sobreviva durante un tiempo pero, finalmente, morirá.

Las relaciones no saben de perezas. Si das mucho al principio tendrás que hacerlo igual después, si no quieres que todo termine con un triste final.

La toxicidad presente en las relaciones

El último punto es el más negativo, pero no por ello menos frecuente. Cuando los celos, la manipulación, el intento por cambiar a nuestra pareja y la dependencia aparecen, estamos en una relación tóxica.

Aquí ya no es el amor, ese sentimiento tan puro, el que mantiene unida a la relación, sino las mentiras, las coacciones y el control.

Quizás todo esto surja por ideas preconcebidas sobre las relaciones. Creemos que amar es poseer, por eso nos celamos tanto: tenemos miedo de perder nuestra propiedad.

Cuando esto nos desquicia empezamos a intentar manipular, para que la otra persona haga lo que nosotros queremos y creemos justo.

Sin darnos cuenta, estaremos pidiéndole que cambie. No obstante, tú te has enamorado de alguien libre, único y auténtico, no de una persona que actúe tal y como tú quieres.

Las relaciones se terminan porque no somos capaces de ser felices con esa otra persona. De hecho, podemos amar sin tener, y esto debería ser bello, no un motivo de tristeza.

Sin embargo, las ideas preconcebidas sobre las relaciones nos persiguen y cada vez que iniciamos una nueva vuelven a surgir las expectativas, los miedos, la necesidad de poseer y el miedo de perder.

Es por todo esto por lo que las relaciones se terminan.

(lasaludvital.com).

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