Nos asesinan por las minas

Socrates Campos Lemus

Es lo mismo en todos lados, la fuerza y las balas fincan su lugar, la autoridad o está con ellos o anda en las mismas, primero eran los montes y el ganado, nos chingotean para que les dejemos los pastos alegando que ellos pagan el derecho y que tienen la protección de la ley, y su ley es la pistola, el rifle, la emboscada; después, pues alegan que ellos pagan derechos de monte para sacar la madera que nosotros como pinches indios solo la quemamos y la desperdiciamos, que ellos nos dan trabajo, pero no dicen cuánto pagan y cómo nos chingan en la tienda, y cómo se joden a nuestras viejas y cómo nos chingan los borregos y las chivas y los quesos que se hacen en los ranchos de aguas, ni dicen cuánto nos pagan por sembrar la mota o cuánto por la amapola, y cómo chingan a los niños que no van a la escuela porque se van a la cosecha o a la siembra y se van maleando, y menos nos dicen que ellos con otros viejos y políticos ya denunciaron las minas y que ellos las pueden explotar sin más, y al que se oponga pues lo chingan, como chingaron a los jefes wixárica en la sierra de Jalisco, por Bolaños,  Miguel Torres y su hermano Agustín, de San Sebastián Teponahuastlán, allá donde la ley es la de ellos y la riqueza se la roban, y luego dicen los polis que fueron ejecutados por la delincuencia organizada y todos sabemos que son ellos, que andan con ellos y son los que siembran y protegen la mota y la amapola y no permiten que entre nadie que no sea de ellos, porque al final se arreglaron con los políticos para despojarnos de las tierras y de las minas, y no les importan nuestros lugares sagrados ni donde celebramos los rituales del peyote y cantamos a los dioses para que nos sigan apoyando a pesar de tanto muerto y tanto agravio…

Y cuando entre hermanos indios los jodidos nos juntamos, sabemos que en cada lugar donde están los indios son atacados por esos grupos, nos quieren dejar sin tierras, como en la conquista, pero ahora, primero, meten las siembras de la mota y de la amapola, y después, conociendo a la gente y los lugares, nos van chingoteando o tratando de que no peleemos por lo nuestro porque lo que les interesa son las minas y en todos lados nos hacen pendejos; allá, en los zapotecas, los españoles y los políticos mexicanos llegan a invadir sus tierras y ponen postes de energía de viento, el viento que en esa región es nuestro porque somos los que estamos en el sitio desde hace mucho tiempo, la tierra es nuestra y ya ni podemos sembrar porque con el cuento de que nos pagan sin pagarnos nos dan problemas y generan divisiones entre los pueblos, y empiezan las matanzas; unos se deslumbran y les pagan para que ellos se luzcan con la violencia y jodan a los que protestan, a los que no tienen más que las palabras y la verdad, pero la verdad y las palabras se silencian con pistolas y ráfagas, y sirven a los que les encanta matar. Se sienten fuertes, valientes, fregones, los políticos les buscan, los españoles les apapachan, y ellos, como sirvientes, les sirven y matan, matan y matan porque en estas tierras que antes no valían nada porque daban pocas mazorcas y muy poco frijol, hoy valen no por eso, sino por el viento, por la ventosa que chilla y hace girar las cosas, y en ese girar se dan las muertes, y después están las minas, las minas que aunque son del pueblo ya no lo son, porque los papeles dicen que las denunciaron ellos y nos chingaron, nadie nos consultó, simplemente nos hacen a un lado y con eso nos quitan el agua y la vida si es necesario…

Son las altas autoridades las que protegen el saqueo minero en nuestro país.
Son las altas autoridades las que protegen el saqueo minero en nuestro país.

Y ahora llegan los muchachitos, bien vestidos, con carpetas que firma el gobernador, con los principales del pueblo que son viejos que no saben ni leer ni firmar, pero ellos les ponen la huella y nos chingan a todos alegando que es para nuestro bien, que vendrán los caminos y las empresas, que ya tendremos trabajo y nos pagarán, y tendremos servicios de agua y luz y escuelas, pero no nos dicen que eso lo pagaremos, aunque las cosas sean nuestras, y me pregunto: ¿para qué queremos entubar el agua si ya la tenemos en el pozo, fresca y cuando la necesitamos?, y para qué queremos trabajo mal pagado y para que los niños se vayan haciendo a la idea de que no son libres, que ahora trabajan entre cuatro paredes y reciben mal trato y poca paga, ¿para qué queremos todo esto? ¿para seguir igual de jodidos?, cuando menos, jodidos pero hacemos lo que se nos hinchan los huevos, y ahora tendremos policías para que nos jodan y capataces para que nos chinguen y políticos para que paguen por los votos y se jodan los presupuestos. Así nos han mentido en la zona Huichola, y en la Zapoteca y la Mixteca, y en Chihuahua y en Hidalgo y en Huejuquilla El Alto, y sí, nos hicieron la carretera desde Fresnillo hasta Acaponeta ¿y saben que nos llegó?, el crimen organizado y se hicieron más fuertes los caciques, y salieron los que no querían estar en esto, y salieron para otros lados, pobres al fin, los pobres se pueden ir a donde quieran, total, estaremos jodidos siempre, y los criminales primero llevan despensas, después pistolas y rifles y odios y envidias, intrigas y muerte. Si matan saben que nadie vendrá a detener a los matones porque los polis ni conocen ni saben llegar por las veredas, y así que, como no hay castigo y los tatamandones o los gobernadores huicholes ya no son nada, solo cargan el palo de mando sin fuerza, pues nada pasa, y nos van robando y saqueando las tierras, primero sembrando mota y amapola y después nos roban las minas y seguimos igual de jodidos en la tierra y en la muerte, porque ya nadie llora ni nadie tiene los huevos para defender su pedazo de tierra… nos quitaron la hombría y nos joden, lloramos como mujeres y ni valor tenemos para parir nuevos niños… nos vamos acabando… a lo mejor es bueno ver lo que pasa allá, en Chiapas… donde están aquellos indios y ellos se gobiernan.

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