UJED: Un rectorado de corrupción

    De la redacción de razacero.

    Con la llegada a la rectoría del C.P. Rubén Solís Ríos, a finales de 2018, se pensó que la Universidad Juárez del Estado de Durango comenzaría a salir del penoso fango de la corrupción en que la dejó inmersa la pasada administración priísta que gobernó esta entidad norteña. Pero para sorpresa de propios y extraños, esa corrupción no solo no disminuyó sino aumentó, pues una de las primeras aberraciones cometidas por el rector Rubén Solís Ríos inmediatamente de haber tomado posesión de su cargo fue designar de manera fáctica a su hermana, Alma Rosa Solís Ríos, como jefa de la División de Posgrado e Investigación de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, violando la reglamentación. “Alma Rosa Solís Ríos carece de nombramiento oficial y firma documentos sin estar facultada para ello”, refieren fuentes internas de la UJED.

    Y lo anterior solo fue el inicio de un gran cúmulo de irregularidades cometidas y solapadas por este rector que supuestamente recuperaría la autonomía de la máxima casa de estudios duranguense.

    El rector de la UJED, C.P. Rubén Solís Ríos, resultó más corrupto que sus antecesores.

    Esa montaña de corruptelas fue la que ocasionó que en noviembre de 2019 los trabajadores del Sindicato de Personal Académico de la UJED tomaran el Edificio Central de esta institución educativa para exigir el cese de violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo, que van desde irregularidades en los procesos de concurso por oposición en casi todas las unidades académicas, hasta la entrega de nombramientos a personal de confianza en forma irregular.

    A todo esto se suma la actitud reprobable que mantiene el rector Rubén Solís Ríos en el caso de hostigamiento sexual del que fue víctima la joven Lucía Isabel Álvarez Ramírez por parte del ex director de la Librería de la UJED, Gamaliel Ochoa Serrano, en agosto de 2019, instruyendo a los abogados que representan a esta institución para que nieguen en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje la relación laboral que la agredida tuvo con la UJED.

    Julio César Piña de la Garza, secretario particular del rector Rubén Solís Ríos, los trabajadores universitarios ya no lo aguantan por su despotismo y prepotencia.

    Hoy, trabajadores universitarios denuncian en nuestra redacción el mal trato de que son objeto por parte del joven Julio César Piña de la Garza, nuevo secretario particular del rector, Rubén Solís Ríos: “Ya se ha vuelto un verdadero problema tratar con este secretario particular, pues no da respuestas ni mucho menos resoluciones, bloquea trámites y documentos, y toma decisiones unilaterales. Es déspota y prepotente”, manifiestan los trabajadores solicitando el anonimato por temor a sufrir represalias laborales.

    “Julio Piña de la Garza fue presidente de la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Derecho de la UJED y cuenta con negros antecedentes sociales pues con mucha frecuencia molestaba a sus vecinos del Fracc. Colinas del Saltito escandalizando hasta el amanecer con música a todo volumen”, detallan los trabajadores.

    Por lo demás, este rector continúa sin informar a la ciudadanía duranguense el verdadero estado financiero en que recibió a la UJED en diciembre de 2018.

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