Solo saben robar

Recientemente, el secretario de Hacienda Luis Videgaray dio una muestra m谩s de su insensibilidad social e ignorancia pol铆tica al contestar las preguntas que los reporteros le hicieron en Mexicali respecto a los aumentos al precio de la gasolina: 鈥淧ues nunca se ven manifestaciones, ni nadie alzando la voz, pensamos que estaban a gusto y conscientes que los hidrocarburos suben conforme a la inflaci贸n, pero ya nos dimos cuenta que un grupo de taxistas pretenden actuar radicalmente y pues, pa鈥 que no digan que somos malos, el 2015 terminan los ligeros aumentos鈥, dijo el nefasto titular de Hacienda, a quien le debemos que M茅xico se encuentre m谩s que estancado, sumido en una severa crisis econ贸mica por la abusiva reforma fiscal que orquest贸 y que solamente beneficia a los due帽os del capital.

Por otro lado, la entrega de los recursos naturales a intereses extranjeros, principalmente el petr贸leo, la electricidad y las minas, desde hace mucho tiempo se viene llevando a cabo por los gobiernos neoliberales pri铆stas, solo que hoy, con la mafia que encabeza Enrique Pe帽a Nieto, van por todo lo que queda de nuestras riquezas nacionales. Y los saqueos descomunales, tanto de las arcas federales como de las de los gobiernos estatales, cada vez son m谩s voraces.

Tanto la derecha como la izquierda han cometido actos de corrupci贸n deleznables en agravio del pueblo mexicano.
Tanto la derecha como la izquierda han cometido actos de corrupci贸n deleznables en agravio del pueblo mexicano.

Las denuncias de estos atracos en algunos medios de comunicaci贸n prestigiados y en las redes sociales no logran inhibir las conductas delincuenciales de la clase pol铆tica gobernante; por el contrario, los gremios hamponeriles de la partidocracia cierran filas entre s铆 para protegerse y no ir a prisi贸n por los fraudes millonarios que cometen en agravio del presupuesto. Los organismos que supuestamente tienen que vigilar y garantizar la transparencia en el manejo de los recursos p煤blicos y las contralor铆as son totalmente obsoletos, dada la complicidad que los funcionarios de estas dependencias tienen con los gobernantes.

Y a todo esto muchos ciudadanos nos preguntamos: 驴y la izquierda qu茅 hace, en d贸nde est谩?

Pues esa 鈥渋zquierda鈥 que se supon铆a iba a poner el ejemplo de honestidad cuando llegara al poder, gradualmente se fue revelando como una extensi贸n m谩s del Estado corrompido y fallido que padecemos.

As铆, hoy vemos a los gobiernos de 鈥渋zquierda鈥 involucrados tambi茅n en escandalosos casos de corrupci贸n.

Lo cierto es que en nuestro pa铆s jam谩s ha gobernado la aut茅ntica izquierda, pues con la llegada de Cuauht茅moc C谩rdenas a la jefatura de gobierno del D.F., en 1997, arribaron las huestes perredistas que hasta la fecha mantienen el poder en la mayor铆a de las delegaciones pol铆ticas, y con ellas las pr谩cticas de corrupci贸n que anteriormente ejerc铆an los gobiernos pri铆stas en la capital del pa铆s no solo continuaron sino aumentaron y se perfeccionaron; aunque todo delito, por muy bien que se planee, deja huellas, y hoy una de las cerezas m谩s representativas del pastel de la corrupci贸n 鈥渋zquierdista鈥 lo representa el caso de la l铆nea 12 del Metro, en donde miles de millones de pesos fueron robados a los contribuyentes a trav茅s de contratos fraudulentos que funcionarios del anterior gobierno del D.F., firmaron聽 con las empresas constructoras. Esto y una serie de maniobras malintencionadas para obtener beneficios personales por parte del equipo del ex jefe de gobierno Marcelo Ebrard provocaron que las obras de la l铆nea 12 del Metro se hicieran de manera incorrecta y fracasara por completo este proyecto, al grado de tener que suspender el servicio en la mitad de las estaciones de esta l铆nea, causando un grave da帽o al erario y perjudicando a cientos de miles de usuarios.

Pero esto parece no importarle a los integrantes de las mafias perredistas que tomaron parte en este atraco, pues hoy ocupan puestos relevantes tanto en el mismo gobierno de Miguel 脕ngel Mancera como en la Asamblea Legislativa del D.F., por lo que se ve pr谩cticamente imposible que se castiguen a s铆 mismos.

Es en este contexto que la 鈥渋zquierda鈥 mexicana se apresta a pedir el voto en las elecciones del pr贸ximo a帽o, apostando no a ser la mejor opci贸n sino la menos peor. Y en el pre谩mbulo de las elecciones de 2015, esta 鈥渋zquierda鈥 llega dividida: una, la 鈥渋zquierda鈥 perredista, con Cuauht茅moc C谩rdenas como estandarte, y la otra, la 鈥渋zquierda鈥 de MORENA, con Andr茅s Manuel L贸pez Obrador como su dirigente principal; ambas, con muy poco que ofrecerle a la ciudadan铆a ya que en sus dirigencias nacionales y estatales destacan personajes con muy poco arraigo social y reputaciones cuestionadas. As铆, a estas alturas de nuestra historia contempor谩nea nuestra sociedad ya ha atestiguado c贸mo gobierna la partidocracia, ya sabe que el PRI es un instituto pol铆tico del que han salido los principales presidentes de la Rep煤blica depredadores del Estado mexicano; ya sabe que del PAN surgieron dos presidentes que poco o nada positivo hicieron por la naci贸n, que tambi茅n saquearon el erario y se enriquecieron impunemente, am茅n de sumergir al pa铆s en uno de los ba帽os sangrientos m谩s aterradores que ha sufrido; tambi茅n, los mexicanos ya conocemos la forma en que gobierna la 鈥渋zquierda鈥, muy parecida o id茅ntica a la manera de gobernar de la derecha, por lo que la disyuntiva en los pr贸ximos procesos electorales es por qui茅n votar si ya sabemos que ninguna de las opciones partidistas son confiables.

Ante este esquema decepcionante, la 煤nica opci贸n que podr铆a oxigenar la vida democr谩tica de M茅xico es la de las candidaturas ciudadanas que, para desgracia nuestra, los legisladores en turno se est谩n encargando de atajar a como d茅 lugar poniendo infinidad de trabas para impedirle a los ciudadanos aspirar a cargos de elecci贸n popular al margen de los gremios delictivos en que se convirtieron los partidos pol铆ticos. Por esta raz贸n, es preponderante la acci贸n ciudadana para presionar a los representantes de los congresos federal y estatales con el objetivo de que hagan accesibles esas candidaturas ciudadanas para comenzar a decirle adi贸s a los partidos, y con ese adi贸s empezar una nueva era pol铆tica que garantice la paz y la seguridad social y econ贸mica de las futuras generaciones.

COMPARTIR