
El narcogobernador Esteban Villegas, más preocupado por recuperar su visa que por evitar los feminicidios en Durango

- El narcogobernador Esteban Villegas, más preocupado por recuperar su visa que por evitar los feminicidios en Durango.
Derivado de un amparo promovido por la Fundación por la Promoción, el Desarrollo y el Empoderamiento, desde septiembre de 2025 el Juzgado Cuarto de Distrito en La Laguna declaró omisos a los tres poderes de gobierno en el estado de Durango; esto, por no implementar la Declaratoria de Alerta de Género por Violencia Feminicida decretada por la secretaría de Gobernación desde el año 2018. En pocas palabras, en los últimos siete años ni el exmandatario saqueador panista José Rosas Aispuro ni el narcogobernador priista Esteban Villegas hicieron ni han hecho absolutamente nada para prevenir, combatir y erradicar la violencia contra las mujeres en Durango.

La activación de la alerta de género implica construir todo un plan interdisciplinario para que las víctimas directas e indirectas tengan acceso a la justicia, prevención y reparación del daño, atendidas por personal especializado en instalaciones aptas para ello. Pero lo anterior le ha importado menos que un cacahuate al narcogobernador Esteban Villegas y a los representantes de los poderes Legislativo y Judicial de Durango, a pesar de que la violación de la resolución de dicho amparo los hace acreedores de severas sanciones, incluyendo inhabilitaciones.
Lo peor de todo esto es que este acto deliberado de omisión está costando vidas en esta entidad norteña, pues de 2022 a 2025 se han registrado 60 feminicidios, muchos de los cuales pudieron haberse evitado si los tres poderes duranguenses hubieran implementado desde el inicio de este sexenio el plan estructural que exige la Declaratoria de Alerta de Género por Violencia Feminicida.

Así las cosas, mientras el narcogobernador Villegas ha andado ocupado viajando a Monterrey, Nuevo León, para hacer gestiones en el consulado de Estados Unidos para recuperar su visa, en Durango han sido asesinadas dos mujeres más: Esther Vargas Peña, de 42 años, asesinada a puñaladas por su cónyuge, José Isidro “N”, el 1 de enero en la comunidad El Durazno, del municipio de Tamazula, y Marisol Gutiérrez, de 33 años, originaria de la localidad Las Nieves, del municipio de Ocampo. El cuerpo de Marisol Gutiérrez fue localizado la madrugada del 4 de enero en una zona despoblada de este municipio. Sus familiares señalan a su expareja, Luis Manuel “N”, como el responsable de su asesinato.
Mal empieza el año para Durango en materia de feminicidios, y peor teniendo a un narcogobernador pusilánime, muy ocupado y preocupado por recuperar su visa cuando ha sido señalado con pruebas documentales en prestigiados medios nacionales por sus vínculos directos con el crimen organizado y de manera inverosímil la Fiscalía General de la República no ha procedido en su contra, seguramente por la protección que le otorga la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum.

¿Estará enterado el embajador norteamericano Ronald Johnson que este narcogobernador no paga las facturas que debe a infinidad de proveedores del gobierno estatal y en cambio sí paga sus facturas puntualmente a empresas ligadas al crimen organizado?
Hasta aquí nuestra Tarde de perros con narcogobernadores sátrapas que les interesa más recuperar sus visas que proteger la vida de las mujeres duranguenses.
