Narcoalcalde no sabe defenderse | Narcogobernador Esteban Villegas: 25 metros de estupidez | Empresarios quebrados por cerrazón del gobierno duranguense

  • Narcoalcalde no sabe defenderse.
  • Narcogobernador Esteban Villegas: 25 metros de estupidez.
  • Empresarios quebrados por cerrazón del gobierno duranguense.

“Toño no puede debatir porque él es el alcalde, pero yo sí puedo. ¡A mí me encanta!”, esta es la frase con la que el narcogobernador priista Esteban Villegas quiso defender al inútil narcoalcalde panista vicioso, José Antonio Ochoa, de las fuertes críticas que ha recibido de ciudadanos en general y algunos políticos en particular, por los criminales aumentos al impuesto predial, que van desde el 100 hasta el 150 y 180%, que su gobierno municipal aprobó.

Así, con aires de prepotencia y rememorando su época de porro estudiantil, el gobernadorcillo duranguense advirtió veladamente a los detractores del narcoalcalde sumiso panista que él está listo para debatir y para agarrarse a madrazos con cualquiera. Faltaba más.

Lo que olvida el narco”cantante” es que un buen gobernador, con oficio político y respetuoso de las instituciones, jamás debe intervenir en los asuntos de tal o cual ayuntamiento; esto, por respeto a la autonomía municipal y por respeto a los mismos alcaldes.

Con sus declaraciones, dignas de un borracho de pulquería de mala muerte, el primer narcopriista de Durango no solo le hizo un flaco favor al narcoalcalde blanquiazul José Antonio Ochoa, sino lo dejó públicamente como lo que realmente es: un florero sumiso que hace todo lo que le ordena su jefe, el narco”médico” sanjuanero.

El narcogobernador priista Esteban Villegas, “a mi me encanta (debatir)”, así se entrometió en los asuntos del ayuntamiento de Durango, tratando de defender al narcoalcalde vicioso panista José Antonio Ochoa de los ciudadanos inconformes con los brutales aumentos del 100, 150 y hasta 180% al impuesto predial.

Lo peor de todo para esta pareja de cómicos involuntarios es que el asunto del predial va para largo, pues el grueso de la ciudadanía no está dispuesta a cumplir al pie de la letra con sus absurdas y leoninas pretensiones, por lo que se espera que tanto el Poder Judicial Federal y el Tribunal de Justicia Administrativa reciban infinidad de solicitudes de juicios de amparo y de juicios de nulidad para revertir este abuso y pagar lo justo. Por lo demás, son ya bien sabidos los usos que estos “gobernantes” le dan a nuestros impuestos y que van desde pagar contratos abultados a familiares y amigos hasta comprarle millonarias casas a las amigas íntimas (¿verdad narcoalcalde Ochoa?).

Enmedio de esta polémica, al narcogobernador tricolor se le ocurrió informar que este año mandará a construir una estatua de Pancho Villa de 25 metros de altura, ahí frente a la Central Camionera, para rendirle homenaje al Centauro del Norte, quien si llegara a materializarse físicamente seguramente le pondría una megamadriza por los robos al erario que está cometiendo y por las atrocidades que está perpetrando contra la ciudadanía; contra los trabajadores del gobierno estatal despedidos injustificadamente y contra cientos de proveedores a los que se niega a pagarles los servicios que le han prestado a su gobierno; y también, cómo no, por darle contratos millonarios (que sí paga puntualmente) a empresas ligadas al crimen organizado. Luego de la tremenda madriza, lo ideal sería que lo llevaran al “Hospital de la Muerte”, el 450, o al Hospital General de Gómez Palacio, nosocomios en los que ni siquiera hay paracetamol.

25 metros de estupidez, la estatua de Pancho Villa que el narco”cantante” Esteban Villegas va a construir enfrente de la Central Camionera, mientras los hospitales de Durango carecen de medicinas.

Así es precisamente como se ven 25 metros de estupidez, agregando a lo anterior la nula generación de empleos (513 empleos generados en tres años de gobierno); el cero crecimiento económico; la ausente inversión extranjera; el millonario robo de las cuotas de los trabajadores estatales que no son depositadas al ISSSTE y un gobierno operando siempre con números rojos, pero el señor narcogobernador quiere hacer una estatua de Pancho Villa, de 25 metros de altura. ¡Hazme el chingado favor!

Y hablando de proveedores defraudados, no son pocos los empresarios duranguenses que siguen quejándose por lo que consideran un robo sin precedentes en la historia de Durango, pues a muchos de ellos les deben facturas desde el anterior sexenio del saqueador panista José Rosas Aispuro.

Los empresarios denuncian que el titular de la secretaría de Finanzas, Franklin Corlay, “es un grandísimo déspota que con permiso del gobernador Esteban Villegas se ha adueñado de las finanzas de Durango, negándose a pagar las deudas del gobierno anterior diciendo que ‘no son sus deudas’, cuando todos sabemos que gobierno es gobierno y las deudas del anterior sexenio que no se liquidan en ese periodo se deben pagar en el siguiente”.

Esta explicación la entiende cualquier persona con un mínimo de sentido común, virtud que por supuesto no tienen ni el narcomandatario porro Esteban Villegas ni su estafador secretario de Finanzas, Franklin Corlay (el mismo que a mediados del año pasado le pagó una fiesta quinceañera archimillonaria a su hijastra).

El secretario de Finanzas del gobierno de Durango, Franklin Corlay, “un grandísimo déspota” a quien el narcogobernador priista Esteban Villegas ha habilitado como dueño del erario duranguense. Solamente le paga facturas a las empresas ligadas al crimen organizado y a los amigos del narcomandatario Esteban Villegas.

Pero este par de defraudadores profesionales no solo no pagan a los empresarios los adeudos del sexenio anterior, sino tampoco los de su actual gobierno, pues hay empresarios que se quejan de no haber cobrado las facturas que ingresaron al gobierno estatal desde el inicio de este sexenio. Sí, desde que el narcopriista Villegas llegó a la gubernatura no ha pagado las deudas de su gobierno a infinidad de proveedores, muchos de los cuales ya han quebrado y cerrado sus negocios.

Pero nada de qué preocuparse, el narco”cantante” desafinado Esteban Villegas ya está listo para debatir y agarrarse a madrazos con los ciudadanos inconformes con el criminal aumento al impuesto predial y también ya está listo para construir una estatua de Pancho Villa, de 25 metros de altura, ahí enfrentito de la Central Camionera.

Hasta aquí nuestra Tarde de perros con narcoalcaldes voraces e incapaces de defenderse por sí mismos, y narcogobernadores cuya estulticia llega al infinito y más allá.