
Un desastre, la jefatura de Seguridad Ejecutiva del narcogobernador Esteban Villegas
Fernando Miranda Servín
Para los elementos de la secretaría de Seguridad Pública del estado de Durango, ser enviado a formar parte del equipo de Seguridad Ejecutiva del narcogobernador priista Esteban Villegas no significa un honor sino un castigo.
Hoy, las fuentes al interior de esta dependencia relatan a razacero lo que ya no es un secreto a voces: el repudio y rechazo que los policías estatales tienen hacia el jefe de Seguridad Ejecutiva, Alejandro Reyes Carreras, y hacia Néstor Murillo, chofer del narcomandatario saqueador.
“En lo que va del sexenio, más de veinte elementos han sido despedidos del grupo de Seguridad Ejecutiva, tanto por el director de esta área como por el chofer, que también es policía, quienes son prepotentes, déspotas y humillan a todos los integrantes de Seguridad Ejecutiva”, revelan las fuentes e informan que los elementos que han tenido problemas con este par de personajes y son retirados de este grupo, en represalia son enviados a los sectores más alejados del estado.

“Néstor Murillo, quien es policía y funge como chofer del gobernador no aparece en el Registro Nacional de Evaluación y Control de Confianza porque no ha aprobado los exámenes correspondientes”, denuncian las fuentes, que señalan a este personaje como el más conflictivo y con igual poder de decisión que el mismo director de la jefatura de Seguridad Ejecutiva. “Él es quien más maltrata a los compañeros. Recientemente, más de diez elementos decidieron salirse de este grupo por los malos tratos de Néstor Murillo. Eran compañeros que tenían más de diez años comisionados ahí, en Seguridad Ejecutiva, y prefirieron regresarse a operatividad. Esto no había sucedido hasta que llegaron Alejandro Reyes Carreras y Néstor Murillo”, revelan las fuentes de la secretaría de Seguridad Pública.

Lo peor de todo es que de acuerdo a estas fuentes, este par de personajes son inexpertos en materia de seguridad “y retiraron a compañeros que ya tenían más de diez años trabajando ahí en la jefatura de Seguridad Ejecutiva. Todo esto es del conocimiento del gobernador”, finalizan las fuentes.
Así las cosas, el narcogobernador priista Esteban Villegas no solo ha fracasado en generar empleos y traer inversiones a Durango, sino también en procurarse un equipo profesional para su seguridad personal. En pocas palabras, ni para él mismo es bueno.
