
Las fechorías del secretario Galván | José Alfredo Varela, un regidor para sí mismo

- Las fechorías del secretario Galván.
- José Alfredo Varela, un regidor para sí mismo.
Al final del gobierno municipal del Dr. José Ramón Enríquez Herrera, exalcalde de Durango en el trienio 2016-2019, la dirección de Seguridad Pública presentó un desfalco de más de 17 millones de pesos. Su titular era Óscar Galván Villarreal, actual secretario de Seguridad Pública del gobierno del estado de Durango.
Por razones desconocidas, este personaje sórdido no fue llamado a rendir cuentas ante la justicia y en 2022 increíblemente fue nombrado secretario de Seguridad Pública estatal por el narcogobernador priista Esteban Villegas Villarreal, a pesar del pésimo papel que desempeñó como director de Seguridad Pública de la capital duranguense en el gobierno del Dr. Enríquez Herrera, un trienio en el que proliferaron los robos a casas habitación y a cuentahabientes bancarios, y los ladrones se carcajeaban en su cara al grado de que pudieron robar tranquilamente la valiosa escultura de bronce de La Dama del Cántaro, la que estaba en La Fuente de las Ranas, en el Parque Guadiana. Sí, fue a este jefe policíaco inútil al que le robaron La Dama del Cántaro, que hasta la fecha no ha sido recuperada.

Y es que el fuerte de Óscar Galván nunca ha sido la seguridad pública sino beneficiarse del erario, práctica que hoy como secretario de Seguridad Pública estatal la está ejerciendo a todo lo que da. Como se dice coloquialmente: atáscate ahora que hay lodo.
Fuentes internas de la Secretaría de Seguridad Pública revelaron a razacero algunas de las fechorías que está perpetrando el secretario Galván, quien está “dirigiendo” esta dependencia como si fuera su negocio personal.

“En la secretaría todos saben que el secretario Galván tiene en la nómina a su esposa, la Lic. Magda Alicia Santoyo Fabela, la tiene como aviadora a ella y a su sobrina Adriana Santoyo. También tiene como aviadores a su compadre Camilo Melero y a tres hijos del comisario Jorge Tapia Azotla”, revelan las fuentes.
Pero la corrupción del secretario Galván no para ahí pues, de acuerdo a las fuentes, este “servidor público” ha contratado con frecuencia al Instituto de Formación y Capacitación de Seguridad Pública del Estado de Tlaxcala, para que otorgue capacitaciones a los elementos de la secretaría de Seguridad Pública duranguense, capacitaciones con las que el secretario Galván está haciendo el gran negocio de su vida. “Cada una de estas capacitaciones el instituto de Tlaxcala las cobra en 200 mil pesos, pero el secretario Galván infla las facturas hasta en un millón de pesos”, denuncian las fuentes.

El enriquecimiento ilícito del secretario Óscar Galván ya es más que escandaloso: “Recientemente pagó la hipoteca de su casa, ubicada en el Residencial Los Laureles, en la calle Circuito Los Laureles 284; ese inmueble vale más de 15 millones de pesos. Ahí tiene más de veinte vehículos lujosos de su propiedad: camionetas Ram; Jeep Rubicon; Suburban; RZR; Honda y Jettas. Acaba de adquirir en la agencia Ford diez camionetas Ranger, supuestamente para la secretaría, pero entre estas camionetas compró una Territory para su esposa”, detallan las fuentes.

Otro negocio jugoso del secretario Galván son las regularizaciones de vehículos americanos, que sin trámites ni revisiones realiza en contubernio con el director del REPUVE, Jesús Campos: “El secretario Galván y Jesús Campos cobran fuertes cantidades de dinero a las organizaciones que protegen a los propietarios de este tipo de vehículos; así, sin ningún trámite ni revisiones de documentos, cobran 2750 pesos por cada vehículo que regularizan, pero este dinero no va a parar a la tesorería del estado. El secretario Galván envía a su asistente personal, Daniela Salinas, a recolectar el dinero de las regularizaciones entre los dirigentes de estas organizaciones”, señalan las fuentes de la secretaría de Seguridad Pública estatal.

Entre sustracciones al erario y tráfico de influencias, el secretario Galván está viviendo el sueño de su vida: poder e impunidad, que se extienden a toda su parentela. “Un familiar muy cercano al secretario Galván está denunciado en la Fiscalía General del estado por violación; la víctima exige justicia, pero la fiscal Sonia Yadira de la Garza está protegiendo al agresor”, denuncian las fuentes.
Así las cosas, con las instituciones controladoras, fiscalizadoras y procuradoras de justicia secuestradas por el cartel de bribones encabezado por el narcogobernador priista Esteban Villegas, Durango está convertido en un territorio en el que no hay más ley que la de estos delincuentes con poder. Y mientras todo esto ocurre, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum voltea para otro lado, como si Durango no formara parte del pacto federal, como si Durango no existiera.
Y donde no andan las cosas tan bien es en el partido Movimiento Ciudadano en Durango, en donde sus regidores de la capital han recibido fuertes críticas por haber sido cómplices del “predialazo”, el brutal aumento al impuesto predial del 100, 150 y hasta 180% que ha perjudicado a todas las clases sociales de la capital duranguense.

El que ha recibido la peor parte es el primer regidor del cabildo, el emecista Pancho Franco, quien como coordinador de regidores de su partido ante las primeras protestas ciudadanas salió a dar la cara en los medios de comunicación y a proponer medidas para disminuir lo más posible el impacto del “predialazo” en la ciudadanía.
Sin embargo, en los hechos fue el regidor emecista José Alfredo Varela Pacheco quien como integrante de la comisión de Hacienda y Control del Patrimonio Municipal aprobó la propuesta de Ley de Ingresos para el Ejercicio Fiscal 2026, que a su vez fue aprobada por los diputados del Congreso de Durango, ley que no solo contemplaba los abusivos aumentos al impuesto predial sino también al servicio de agua potable y a multas de tránsito, entre otros.

Esta comisión de Hacienda y Control del Patrimonio Municipal, está presidida por la síndico priista Alicia Gamboa, y además del emecista José Alfredo Varela Pacheco también está integrada por los regidores Stephanie García Manley (Morena); Luis Ignacio Orrante Ramírez (PAN) y Ariel Nahim Maa López (PRI), quienes son los responsables directos del “predialazo”.
Hoy trasciende dentro de la militancia emecista que José Alfredo Varela Pacheco no informó a sus compañeros regidores el contenido de la propuesta de la Ley de Ingresos del Ejercicio Fiscal 2026, que fue enviada al Congreso de Durango en noviembre de 2025 y contemplaba el “predialazo”. “Se los chamaqueó, les dijo que todo estaba bien y votaron a favor”, refieren militantes emecistas.

En la última sesión de Cabildo, llevada a cabo el pasado jueves 26 de febrero, el regidor emecista José Alfredo Varela Pacheco votó a favor de aprobar los estados financieros del sexto bimestre de 2025 y la Cuenta Pública anual de la administración opaca prianista del municipio de Durango, en contraste con sus compañeros de partido Pancho Franco Soler; Felipe Alan Espinosa de la O; Gloria Arreola y Mariana Verduga Palencia, que votaron en contra haciendo evidente la fractura que existe en el equipo de regidores emecistas capitalinos.

La ausencia de rigidez y disciplina partidista que se practican desde la cúpula del partido Movimiento Ciudadano permite este tipo de comportamientos que no solo traicionan la plataforma política de este partido y a sus propios militantes, sino al sector más importante del quehacer político: los electores, esos electores que votan por sus representantes pensando que realmente van a defender sus intereses.
Hoy, el regidor emecista José Alfredo Varela Pacheco se ha convertido en uno más de los regidores al servicio del prianismo corrupto duranguense.

A José Alfredo Varela Pacheco se le identifica como servidumbre del emecista Martín Vivanco, el diputado número 8 del PRI en el Congreso de Durango, denunciado en la Fiscalía General de esta entidad por violencia intrafamiliar, por su exesposa Cristhia Gallegos y protegido por el narcogobernador priista Esteban Villegas, quien ha dado órdenes a la fiscal corrupta Sonia Yadira de la Garza para que no judicialice la carpeta de investigación que existe contra este diputado golpeador de mujeres, porque eso significaría su inminente desafuero. En pocas palabras, a este diputado lo tienen agarrado de las amígdalas y él y sus incondicionales van a hacer todo lo que les diga el jefe politico del prianismo en Durango: el narcogobernador saqueador Esteban Villegas.
Mal, muy mal que Jorge Álvarez Maynez, dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, esté solapando a esta clase de personajes dentro de su partido.
Y hasta aquí nuestra Tarde de perros con secretarios de Seguridad Pública engolosinados con el poder y regidores emecistas al servicio del prianismo depredador duranguense.
