El desprestigio total de las “feministas” oficialistas de Durango

Fernando Miranda Servín

Contundentes y directas han sido las críticas en redes sociales de mujeres duranguenses contra las dirigentes “feministas” oficialistas de Durango, quienes patrocinadas por el gobierno estatal desde hace varios años se han apoderado de la organización de la marcha principal del 8 de marzo.

Así, con toda la infraestructura pagada con dinero de los contribuyentes para realizar este evento, como la costosa instalacion de un templete y equipo de sonido, estas dirigentes “feministas” oficialistas son las que deciden quién sube al templete a tomar la palabra y quién no. Y curiosamente le niegan la palabra a aquellas mujeres que saben que van a hablar fuerte contra las instituciones violentadoras de mujeres en Durango.

Estas “feministas” oficialistas también deciden quiénes marchan y quiénes no; cuándo habrá iconoclasia y cuándo no; cuándo será una marcha pacífica y cuándo no; cuándo atacar a periodistas críticos con acusaciones falsas de acosadores sexuales, violadores y extorsionadores y cuándo no. Todo lo anterior, de acuerdo a las instrucciones que les de el gobernador en turno.

Mar Grecia Oliva, una de las “feministas” oficialistas al servicio del poder que más se ha beneficiado del erario; fue diputada y directora de Comunicación Social en el sexenio del panista saqueador José Rosas Aispuro.

Algunas de estas “feministas” oficialistas han realizado esta vergonzosa labor de muros de contención del auténtico feminismo desde el sexenio pasado y han obtenido premios por ello, desde diputaciones hasta altos puestos directivos, como la “feminista” Mar Grecia Oliva y la actual diputada morenista Delia Enríquez.

Otras como Jennifer de la Torre y Paloma Barraza están incrustadas en la nómina de la Universidad Juárez del Estado de Durango, esta última es la directora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UJED, cargo que se ganó por difamar a periodistas críticos del narcogobernador priista Esteban Villegas.

La otra “lideresa feminista” Julieta Hernández, ha recibido jugosos contratos para su instituto educativo.

La “feminista” oficialista Paloma Barraza, se ganó su cargo de directora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UJED difamando a periodistas críticos del narcogobernador priista Esteban Villegas.

Hoy, todas estas “feministas” oficialistas están plenamente identificadas por las mujeres duranguenses que sufren violencia institucional y saben bien que estas “feministas” oficialistas no las defienden cuando sus violentadores pertenecen a la clase política duranguense.

Lo anterior quedó ya más que confirmado este último 8M, en el que estas “feministas” oficialistas manipularon burdamente la marcha de las mujeres duranguenses imponiéndoles que llevaran flores blancas y que fuera una marcha pacífica, cuando muchas de las que acudieron a este evento han sido salvajemente violentadas desde el poder. También, a auténticas feministas les negaron el micrófono en el templete pagado con nuestros impuestos.

Con sus falsos argumentos proabortistas, las “feministas” oficialistas pretenden adjudicarse este logro que ya fue aprobado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y los Congresos locales tienen la obligación de legislar para aprobar el aborto en todas las entidades del país, por lo que es seguro que el Congreso de Durango también lo apruebe en esta legislatura.

Para sus efectos, estas “feministas” oficialistas realizaron un buen papel este 8M pues fueron totalmente funcionales al narcogobernador priista Esteban Villegas y a su gobierno agresor de mujeres, pues no hubo protestas estridentes contra él por ser el principal violentador de mujeres por no implementar la Declaratoria de Alerta de Género por Violencia Feminicida, decretada por la secretaría de Gobernación desde 2018 en 16 municipios de Durango, omisión que ha provocado más de 60 feminicidios en lo que va de su sexenio. Ninguna mujer pudo criticarlo desde el micrófono y el templete por haber protegido a los verdaderos asesinos de 38 mujeres por meningitis; por estar despidiendo a miles de mujeres honestas y trabajadoras del gobierno estatal; por estar protegiendo al diputado emecista golpeador de mujeres, Martín Vivanco, y muchos otros atropellos en agravio de mujeres que este narcogobernador solapa descaradamente.

El narcogobernador priista Esteban Villegas, “buen trabajo” el que realizan las “feministas” oficialistas a su servicio, pues este 8M ninguna mujer violentada y ninguna activista pudo criticarlo desde el templete.

Este 8 de marzo, las “feministas” oficialistas le cumplieron al narcogobernador Villegas, se la rifaron y se ganaron a pulso sus sucias dádivas. Regresaron a sus casas sudorosas y satisfechas por el “deber” cumplido, pero ¿podrán dormir en paz al saber que todo Durango ya las conoce y sabe bien a lo que se dedican?