Patrocinio: el mayor campo de exterminio en México y la búsqueda que no termina

ALBERTO TRIANA

En la región Laguna de Coahuila, colectivos han documentado un predio de 64 hectáreas con fosas, tambos de incineración y cientos de miles de fragmentos humanos, vinculado a operaciones de Los Zetas para la desaparición y destrucción de cuerpos

Portadilla patrocinio

San Pedro de las Colonias, Coah.- Con el dolor convertido en coraje, Juana Isabel Barraza Cardiel lanzó un mensaje a quienes asesinaron a su hija en lo que colectivos y peritos consideran el campo de exterminio más grande de México: una extensión de 64 hectáreas en la región Laguna de Coahuila, donde, según testimonios recabados en la zona y evidencia pericial, el crimen organizado desmembraba e incineraba a sus víctimas.

“Ojalá y Dios los perdone, no tenían ningún derecho de hacerles todo lo que pasó aquí. Solo sé que, si no lo pagan ahorita, está la justicia divina. Todo se paga y hasta sus familiares la pueden llevar. El dolor es muy fuerte, me entregaron solo un pedazo de mi niña”, expresó la madre, sentada junto a una pequeña cruz adornada con flores que colocó en el lugar donde encontró parte de la columna vertebral, tras más de 15 años y cuatro meses de búsqueda.

El terreno, marcado por la violencia y el silencio, se convirtió en un sitio de duelo, pero también de esperanza para las familias con seres queridos no localizados. Entre tierra removida y restos calcinados, Juana Isabel ubicó lo que quedó de su hija: apenas fragmentos.

Mapa-Patrocinio-Coahuila-INDELEBLE WEB

Sandra Yadira Puentes Barraza nació el 26 de enero de 1989 en Francisco I. Madero, Coahuila. Vivió su infancia y juventud en Gómez Palacio, Durango; sin embargo, el 26 de noviembre de 2008, a sus 19 años, fue detenida por policías municipales en Torreón y no se supo de ella hasta abril de 2024, cuando su mamá fue informada de que sus restos estaban en el ejido Patrocinio, en San Pedro de las Colonias.

La buscó durante más de 15 años y cuatro meses, un periodo marcado por la incertidumbre y la depresión, y aunque ahora sabe dónde la asesinaron, “su ausencia sigue doliendo igual que el primer día”.

Era la única mujer de mis cuatro hijos, la mayor. Le encantaba hacer el papel de ‘María, la del Barrio’, la imitaba, le gustaba bailar y cantar, era muy alegre. Soñaba con convertirse en modeloJuana Isabel Barraza Cardiel, madre de Sandra Yadira Puentes Barraza, desaparecida en 2008, luego de ser detenida por policías municipales en Torreón, Coahuila

Cuando desapareció, Sandra Yadira tenía dos hijos, de tres y dos años, y trabajaba en una sala de masajes en Gómez Palacio.

Una compañera, Lilia Isela, a quien conocía desde la infancia, le pidió que la acompañara a comprar pantalones de mezclilla a una tienda en Torreón, ubicada detrás del restaurante Steak Palenque, sobre el bulevar Independencia, en la colonia San Isidro. Ambas fueron trasladadas por un taxista, Juan Manuel, amigo de las dos.

Alrededor de las 15:30 horas llegaron tres patrullas; los agentes dijeron que era una “revisión de rutina” y se los llevaron.

Juana Barraza
Juana Barraza en el sitio donde encontraron algunos restos de su hija Sandra Yadira Puentes Barraza, desaparecida en 2008 por policías municipales / Foto: Alberto Triana / El Sol de la Laguna

Detención, desaparición y señalamientos de colusión

La tenían secuestrada; de acuerdo con lo que la familia pudo reconstruir a partir de llamadas y testimonios, policías municipales la habrían entregado a integrantes de Los Zetas, a quienes identificaban como Los Polizetas.

La depresión la consumió. Juana Isabel dejó de comer, de bañarse y de enviar a la escuela a sus otros hijos.

Sandra Yadira
Juana Barraza muestra fotos de su hija, Sandra Yadira, cuando era niña / Foto: Alberto Triana / El Sol de la Laguna

“Mi mamá tuvo que venir un año a vivir a mi casa para ayudarme con mis otros tres hijos y con los niños de Sandra”.

Fue hasta el 3 de abril de 2024 cuando recibió una llamada de las autoridades para informarle que la habían localizado, con base en la comparación de ADN.

La citaron en la Fiscalía de Personas Desaparecidas Región Laguna, donde también había personal de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEAV), Silvia Ortiz y Óscar Sánchez Viesca, del Grupo Víctimas por sus Derechos en Acción (VIDA), así como un agente del Ministerio Público.

Me informaron que el ADN de mi nieto y mío dio positivo a unos restos en Patrocinio. Cuando supe que estaba en Patrocinio, me volví loca, gritando y llorando, porque sentí lo peor: coraje, impotencia y un dolor que no le deseo a nadie, porque en el colectivo ya nos habían dicho lo que pasaba en ese lugarJuana Isabel Barraza Cardiel, madre de Sandra Yadira Puentes Barraza

Ella ya sabía, por lo que le habían advertido integrantes del colectivo, que en ese sitio las víctimas eran desmembradas e incineradas. Pensó que le entregarían un féretro con el cuerpo de su hija, pero no fue así.

Esperaba una caja con el cuerpo completo, pero le entregaron una “urnita” que contenía parte de una vértebra.

restos humanos
Para las madres buscadoras es muy difícil encontrar pequeños fragmentos de restos humanos que podrían pertenecer a sus seres queridos / Foto: Alberto Triana / El Sol de la Laguna

“Así hacían con las personas en Patrocinio, por eso no quería encontrarla aquí. Que te entreguen así a un familiar es algo que nunca se va a superar. Aún hay veces que no me la creo”.

Lo que Juana Isabel encontró forma parte de un patrón más amplio documentado en el ejido Patrocinio, un predio de 64 hectáreas que colectivos de búsqueda y peritos han definido como un campo de exterminio. En este lugar se han localizado decenas de fosas clandestinastambos metálicos utilizados para incinerar cuerpos y cientos de miles de fragmentos óseos, evidencia de un sistema orientado a la desaparición total de las víctimas.

Aunque para Juana Isabel esa no era la realidad que deseaba, sostiene que Sandra Yadira “está mejor en el cielo” por todo lo que le tocó sufrir a manos de delincuentes que se creyeron dueños de su vida.

En su momento no denunció más por las amenazas, pero nunca dejó de buscarla. Hoy regresa a Patrocinio para que otras familias encuentren a sus seres queridos, así como sus compañeros de Grupo VIDA se la regresaron a ella.

No me quería morir sin saber dónde estaba mi hija, pero ya de perdida sé dónde quedó. Ella, desde el cielo, nos ve que seguimos trabajando y se ha de sentir feliz porque sabe que la encontramos y que siempre estará en mi corazónJuana Isabel Barraza Cardiel, mamá de Sandra Yadira

Patrocinio: dimensión de un sitio de exterminio 

Un perrito de un chivero guió a integrantes del Grupo Víctimas por sus Derechos en Acción (VIDA) al hallazgo de lo que hoy consideran uno de los mayores sitios de exterminio en México. El predio se localiza en el ejido Patrocinio, en el municipio de San Pedro de las ColoniasCoahuila.

Campo de exterminio
En la región Laguna de Coahuila se identificaron al menos otros ocho sitios con características similares al ejido Patrocinio, calificado como “campo de exterminio” por integrantes de colectivos / Foto: Analí Castañeda / El Sol de la Laguna

El descubrimiento ocurrió en abril de 2015. Por su extensión —64 hectáreas—, hasta ahora se ha explorado menos de la mitad del terreno. En ese espacio se han localizado cientos de miles de fragmentos humanos, así como evidencia de prácticas sistemáticas de eliminación de cuerpos.

Posteriormente, en la región Laguna de Coahuila se identificaron al menos otros ocho sitios con características similares, donde también, de acuerdo con testimonios recabados por los colectivos, las víctimas eran desmembradas e incineradas. En conjunto, se han documentado 91 tambos utilizados para estos fines, 220 fosas clandestinas —70 en Patrocinio y 150 en San Antonio del Alto— y una estimación de hasta 1.5 toneladas de restos humanos, cifra que podría aumentar conforme avancen las exploraciones.

Un mecanismo orientado a la desaparición total

“Nosotros les llamamos campos de exterminio porque ahí hacían todo para extinguir por completo los restos óseos de las personas que asesinaron. Hemos sabido, por versiones directas, que primero cortaban los cuerpos para meterlos en tambos y quemarlos; pero no conformes con eso, al momento de vaciar los tambos, lo que quedaba calcinado lo golpeaban con palas todavía más para ocultar evidencias”, explicó Silvia Ortiz de Sánchez Viesca, fundadora y vocera del Grupo VIDA.

Este procedimiento, documentado por los colectivos a partir de testimonios y hallazgos en campo, ha dificultado la identificación de las víctimas. La combinación de combustión y fragmentación reduce los restos a tamaños mínimos, lo que complica su análisis.

En las primeras exploraciones, las familias recibieron múltiples pistas que apuntaban a Patrocinio como un sitio de actividad criminal. Acudieron en al menos cinco ocasiones sin resultados positivos.

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En el ejido Patrocinio se hallaron 70 tambos, probablemente usados para desaparecer los cuerpos de las personas asesinadas por grupos criminales como Los Zetas / Foto: Alberto Triana / El Sol de la Laguna

Fue hasta una sexta visita cuando se toparon con un pastor que recorría la zona con sus chivas acompañado de un perro. De acuerdo con el relato de integrantes del colectivo, el animal comenzó a escarbar en un punto específico del terreno, donde quedaron al descubierto los primeros restos humanos.

Íbamos, pero es enorme el lugar. Esa vez pasó el chivero con su perrito; esa fue la clave, ahí inició la verdad. Al perrito, uno común y corriente, supongo que le llegó el olor a huesos y tejidos, fue y escarbó como señalando, y ahí vimos los primeros restos y descubrimos el lugarSilvia Ortiz de Sánchez Viesca, fundadora y vocera del Grupo VIDA

A partir de ese momento comenzaron las búsquedas sistemáticas que permitieron dimensionar la magnitud del sitio.

Escala y acumulación de evidencia

Con el avance de las excavaciones, los colectivos identificaron 91 tambos colocados en fila, en los que —según los testimonios recabados— se incineraban cuerpos durante varias horas.

“El asunto es cuántas veces utilizaron esos tambos; ese es el tema, cuántas víctimas fueron”, señaló Silvia Ortiz.

En coordinación con el Centro Regional de Identificación Humana (CRIH), se han registrado al menos 70 fosas en Patrocinio, además de restos en superficie que han emergido por la erosión del terreno. A ello se suman otros hallazgos documentados por la Fiscalía de Coahuila, cuyo número total no ha sido determinado.