
Alito y su narcogobernador terrorista Esteban Villegas
Fernando Miranda Servín
En medio del embate brutal del gobierno estadounidense de Donald Trump contra el narcogobernador morenista sinaloense, Rubén Rocha Moya, y nueve personajes más, sobre quienes pesan sendas solicitudes de extradición por el delito de narcotráfico y tenencia ilícita de armas, al sátrapa campechano dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, alias “Alito”, se le ocurrió aprovechar la coyuntura política para solicitarle al gobierno estadounidense que declare como organización terrorista al partido Morena, al que pertenece el narcomandatario Rubén Rocha Moya y otros narcogobernadores morenistas que están siendo fuertemente señalados en medios de comunicación nacionales e internacionales, por sus evidentes nexos con el crimen organizado.
Muy bien por Alito, el exgobernador de Campeche que no mataba a balazos a los periodistas pues prefería matarlos de hambre. Solo que a este político violento, corrupto e histriónico se le olvidó que tiene varios cadáveres en la nevera y mucha materia fecal imposible de esconder bajo las alfombras de sus enormes mansiones.
Uno de esos cadáveres es el narcogobernador terrorista priista de Durango, Esteban Villegas Villarreal, cuyos vínculos directos con el crimen organizado y entrega de instituciones públicas a grupos delincuenciales ya han sido ampliamente documentados por prestigiados periodistas especializados de la talla de Anabel Hernández, Miguel Meza, Salvador García Soto, Pascal Beltrán del Río y Código Magenta, que recientemente acaba de confirmar que a este narcoterrorista priista le fue cancelada su visa por el vicecanciller norteamericano Christopher Landau.

Solo para refrescarle un poco la memoria al peleonero bravucón dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, alias “Alito”, en junio de 2022, cuando él era dirigente del PRI, su candidato Esteban Villegas Villarreal “ganó” las elecciones para la gubernatura de Durango con un margen de 100 mil votos, sobre la candidata morenista Marina Vitela. La campaña electoral del exporro estudiantil Esteban Villegas fue financiada por el capo Ismael “El Mayo” Zambada, con la anuencia abierta del expresidente López Obrador, a quien no le importó traicionar a su compañera de partido, Marina Vitela.
Sí, el pendenciero Alito Moreno debió haber tenido conocimiento de estos hechos, pero convenientemente se quedó callado. Alito Moreno debió haber sabido que el 4 de junio de 2022 el crimen organizado operó en Durango a favor de su partido, “levantando” a los principales operadores políticos de la morenista Marina Vitela y amenazando a los electores de los municipios de La Laguna, del semidesierto y de la sierra para que votaran a favor de su candidato, el ladronzuelo del erario Esteban Villegas.
También Alito Moreno debe saber que su narcogobernador terrorista, Esteban Villegas, desde el inicio de su sexenio, en septiembre de 2022, entregó al crimen organizado las principales secretarías e instituciones impartidoras de justicia de su gobierno (Finanzas, Seguridad Pública, Fiscalía General y Fiscalía Anticorrupción) y los poderes Judicial y Legislativo.

Hoy, Alito debe saber que el comportamiento delictivo, evidente y comprobado de su narcogobernador terrorista Esteban Villegas encaja a la perfección con el de los narcogobernadores morenistas que, al igual que Rocha Moya, también serán solicitados por la justicia estadounidense.
De hecho, se sabe que el narcogobernador terrorista priista Esteban Villegas es uno de los 100 narcopolíticos que figura en la lista del Departamento de Justicia de Estados Unidos para ser solicitada su extradición en un futuro nada lejano.
Está muy bien que el pendenciero Alito Moreno solicite al gobierno norteamericano que declare como organización terrorista al partido Morena, pero con esa petición se está dando un balazo en el pie, pues él y su partido, quieran o no, en el caso del narcogobernador terrorista duranguense Esteban Villegas han incurrido en las mismas prácticas morenistas; primero, aceptando la intromisión del crimen organizado a su favor para obtener la gubernatura de Durango con financiamiento e intervención gangsteril, y después tolerando la descarada simbiosis del crimen organizado con el gobierno del narcoterrorista priista Esteban Villegas.

Es impensable que el gobierno de Donald Trump no esté al tanto de lo que sucede en Durango, por lo que Alito Moreno, al solicitarle que declare al partido Morena como organización terrorista corre el riesgo de que también declaren como organización terrorista al PRI, y en una de esas el camorrero de barrio, Alito Moreno, también podría ser ingresado a esa famosa lista de los 100 narcopolíticos extraditables por haber consentido que su narcogobernador terrorista, Esteban Villegas, hiciera alianza con el crimen organizado para obtener la gubernatura de Durango y por haber tolerado en silencio que este narcomandatario entregara las principales instituciones del gobierno de esta entidad al cartel del cual forma parte.
Ante la evidente protección que la presidenta Claudia Sheinbaum le está dando a los narcopolíticos mexicanos, esperemos que el Departamento de Justicia estadounidense mida con la misma vara a los narcogobernadores terroristas morenistas y a este narcogobernador terrorista priista, Esteban Villegas, que tanto daño le ha hecho al pueblo duranguense.
