El narcogobernador Villegas, el peor en la historia de Durango | La confrontación con E.U., acelera cárcel para narcopolíticos

  • El narcogobernador Villegas, el peor en la historia de Durango.
  • La confrontación con E.U., acelera cárcel para narcopolíticos.

Mientras el narcogobernador priista duranguense, Esteban Villegas, sigue intentando engañar a la ciudadanía con la propaganda falsa de que ha superado a estados como Nuevo León en generación de empleos y de ser una de las entidades más seguras del país, los pequeños y medianos empresarios siguen cerrando las cortinas de sus negocios en la capital y la recesión económica local ya está más que declarada.

Con las principales secretarías de su gobierno entregadas al crimen organizado, el narcomandatario terrorista se ha dedicado abiertamente al saqueo del erario, a engordar su fortuna personal y a producir una docena de nuevos ricos.

En los hechos, Durango está más jodido que nunca, con más del 60 por ciento de su población económicamente activa buscando el sustento en la informalidad, mientras el NarcoGigante inaugura franquicias de sus negocios y realiza contratos con sobreprecio para adquirir despensas para los pobres con empresas corruptas.

Los empresarios siguen cerrando sus negocios por la recesión económica y por las extorsiones del crimen organizado. Mientras tanto, el narcogobernador priista Esteban Villegas despilfarra más de 30 millones de pesos construyendo su Pancho Villa de hojalata de 25 metros de altura, frente a la Central Camionera.

La tozudez de este narcovirrey no tiene límites y con el clásico principio del “primero yo, después yo y al último yo”, se aferra a sus ocurrencias delirantes aunque los ciudadanos a los que representa cada día tengan menos comida que llevar a las mesas de sus hogares.

Como ejemplo de lo anterior está el despilfarro millonario que este narcogobernador cerrado del cerebro está haciendo para cumplirse su enfermizo capricho de construir un armatoste de 25 metros de hojalata “para homenajear a Pancho Villa” y robarse la estatua del Centauro del Norte que está frente a la Central Camionera, para llevársela a su tierra natal, San Juan del Río. Esta locura nos costará a los contribuyentes más de 30 millones de pesos.

Y al parecer nadie detendrá la estupidez que está perpetrando este sátrapa con mentalidad de porro estudiantil.

A veces con el voto ciudadano y otras veces, como en este caso, con apoyo del crimen organizado, este tipo de bribones llegan al poder y se les olvida que son servidores públicos, que tienen una función temporal y que, como muchos otros narcogobernadores, podrían terminar en la cárcel, una cárcel no precisamente nacional sino una cárcel estadounidense.

Y el discurso que dio ayer la presidenta Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México con motivo de su segundo informe de gobierno, sin duda alguna va a acelerar el encarcelamiento de algunos narcogobernadores morenistas, incluyendo al narcogobernador claudista Esteban Villegas.

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En su discurso de ayer en el Monumento a la Revolución, con motivo del segundo aniversario de su arribo al poder, Claudia Sheinbaum, de manera tácita, autodeclaró a su gobierno como protector de narcopolíticos exigidos por la justicia estadounidense.

El querer disfrazar de “injerencia” la solicitud de extradición del narcogobernador morenista sinaloense, Rubén Rocha Moya, y nueve de sus secuaces, y envolver la defensa de estos delincuentes con el argumento de proteger la soberanía nacional, seguramente encontrará una respuesta pronta y ríspida del gobierno que encabeza Donald Trump.

La presidenta Claudia Sheinbaum responsabiliza a la “ultraderecha” estadounidense de emprender la embestida de solicitudes de extradición de narcopolíticos mexicanos gritoneando que “ahora vendrán por estos y mañana vendrán por otros”, olvidando que no es la “ultraderecha” la que está solicitando las extradiciones de narcopolíticos mexicanos, sino el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, basado en pruebas y testimonios de narcodelincuentes confesos en procedimientos penales idénticos a los que se le aplicaron a Genaro García Luna, el exnarcosecretario de Seguridad del sexenio del sátrapa panista Felipe Calderón, encarcelamiento y aplicación de la ley estadounidense que tanto han celebrado los morenistas y la misma presidenta Claudia Sheinbaum.

El discurso que dio ayer la presidenta Claudia Sheinbaum, aparte de interpretarse como la defensa a ultranza de los narcopolíticos mexicanos es una invitación abierta al gobierno estadounidense para que ejecute acciones militares en nuestro país y detenga a los narcopolíticos que se han coludido con el crimen organizado para traficar las drogas que han dañado a la población de ese país.

El llamado encubierto a “defender la soberanía” para realmente defender a los narcopolíticos es un mal cálculo de la científica Claudia Sheinbaum, pues más del 90 por ciento de los mexicanos estamos a favor de que los impresentables narcopolíticos de nuestra nación sean extraditados al vecino país y allá paguen todos los latrocinios que han cometido tanto en México como en Estados Unidos.

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Activistas de la organización Mexicanos al Grito de Paz desplegaron ayer una enorme lona en un edificio cercano al Monumento a la Revolución, durante el discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Uno de esos narcopolíticos es el narcogobernador priista terrorista Esteban Villegas, empleado del capo Ismael “El Mayo” Zambada, quien con la entrega de las secretarías más importantes del gobierno de Durango al crimen organizado, incluyendo el Poder Judicial y el Poder Legislativo, desde el inicio de su sexenio, en septiembre de 2022, se convirtió en el principal financiador del grupo delictivo del que forma parte.

Y como la presidenta Claudia Sheinbaum ya dijo ayer que va “a defender la soberanía” de nuestro país (que va a defender a los narcopolíticos) de la “ultraderecha estadounidense” (del Departamento de Justicia de Estados Unidos), por desgracia la única alternativa que tenemos los duranguenses y los ciudadanos que viven en entidades “gobernadas” o tomadas por narcopolíticos es que entre el ejército norteamericano, se los lleve y obligue al autodeclarado narcogobierno de Claudia Sheinbaum a restaurar la democracia y el Estado de derecho en nuestro país.

Estas medidas extremas ya las está aplicando el gobierno de Donald Trump en Venezuela y está por ejecutarlas en Cuba, por lo que no es lejano ni disparatado que también las aplique en México.

Hasta aquí nuestra Tarde de perros con narcogobernadores priistas terroristas con cerebros de piedra y presidentas de la República alcahuetas y protectoras de narcopolíticos.