
Operativos del Ejército Mexicano exhiben al narcogobernador priista Esteban Villegas | Extorsiones no paran en ejidos forestales de Durango | El corruptazo Franklin Corlay se niega a pagar adeudos del sexenio pasado a proveedores

- Operativos del Ejército Mexicano exhiben al narcogobernador priista Esteban Villegas.
- Extorsiones no paran en ejidos forestales de Durango.
- El corruptazo Franklin Corlay se niega a pagar adeudos del sexenio pasado a proveedores.
El peor error que puede cometer una persona que se encuentra hasta el cuello en arenas movedizas es moverse desesperadamente para tratar de salir del lodazal, pues terminará hundiéndose más. Esto es precisamente lo que ha estado haciendo el narcogobernador priista extraditable, Esteban Villegas Villarreal, quien enmedio de la andanada de periodicazos que está recibiendo a nivel nacional por supuestamente estar siendo investigado por el gobierno estadounidense y por la FGR por sus vínculos con el crimen organizado, optó por practicar la peor política de “comunicación social” que un gobernante podría adoptar, que es la de pagar entrevistas a modo para intentar lavarse la cara. Para esto, el narcogobernador gigante ha recurrido a algunos “periodistas” que se han prestado a seguirle el juego con pésimos resultados, como la muy conocida Adela Micha y el impresentable “periodista especializado en crimen organizado”, Luis Chaparro, quienes hicieron lo que ningún periodista decente debe hacer: preguntarle al entrevistado lo que quiere que le pregunten, dejando el poco prestigio que tienen por los suelos. ¿Cuánto dinero del erario duranguense habrá ido a parar a los bolsillos de este par de “periodistas”, que de manera vergonzosa se pusieron a las órdenes de uno de los principales narcopolíticos terroristas extraditables del país?

Lo cierto es que ni con todo el oro del mundo el narcogobernador priista saqueador Esteban Villegas podrá revertir el dramático escenario en el que se encuentra, pues aparte de los señalamientos que infinidad de medios del país están replicando sobre sus evidentes nexos con el crimen organizado, al narcogobernador priista le cayeron en avalancha más de 700 elementos de élite del Ejército Mexicano, que desde hace más de una semana, todos los días, han estado haciendo espectaculares operativos en la ciudad capital duranguense, dentro de cuyo perímetro han realizado cateos y aseguramientos de innumerables fincas, haciendas y residencias, en las que han decomisado enormes arsenales, estupefacientes y más de medio centenar de camionetas de alta gama blindadas.
Estos operativos efectuados por “Los Perrazos”, “Los Murciélagos” y “Armas Blindadas” del Ejército Mexicano han dejado al descubierto la monumental complicidad que durante estos cuatro años de su sexenio ha tenido el narcogobernador priista Esteban Villegas con el crimen organizado, con el que ha estado durmiendo en la misma cama.

Con el narcopriista extraditable Esteban Villegas, Durango no solo se convirtió en refugio y santuario del crimen organizado sino también en una jugosa fuente de financiamiento, ya que el narco”cantante” destemplado desde el inicio de su sexenio entregó todas las secretarías del gobierno estatal (obviamente junto con sus presupuestos) al crimen organizado, incluyendo los poderes Judicial y Legislativo.
Lo anterior lo sabemos todos los que vivimos en Durango y forzosamente lo deben saber también el Centro Nacional de Inteligencia; la Fiscalia General de la República; la secretaría de la Defensa Nacional; la Guardia Nacional y todo el Gabinete de Seguridad de Claudia Sheinbaum, incluyendo, por supuesto, a las agencias de seguridad estadounidenses.
Es por demás decir que en este momento se están viviendo las horas extras del gobierno fallido del narcoporro sanjuanero, al que ni siquiera el líder nacional de su partido, Alejandro Moreno Cárdenas, alias “Alito”, ha salido a dar la cara por él. Y es que después de la inminente entrega del narcogobernador morenista sinaloense, Rubén Rocha Moya, a la justicia estadounidense, el gobierno de Claudia Sheinbaum, por sobrevivencia, debe entregar a un narcogobernador de oposición y el único que se encuentra en esa penosa posición es precisamente el narcogobernador tricolor Esteban Villegas. ¿Se entregará “voluntariamente”? ¿Lo aprehenderán “Los Perrazos”, “Los Murciélagos” y los “Armas Blindadas” que ya se encuentran en Durango o vendrán por él los marines estadounidenses? Hagan sus apuestas.
Y mientras esto sucede en la capital duranguense, en los 38 municipios restantes de esta entidad el crimen organizado sigue actuando a sus anchas, sobre todo en los ejidos forestales en los que el cobro de piso se volvió habitual desde que el narcogobernador Esteban Villegas tomó posesión de su cargo. “Desde hace 4 años nos cobran derecho de piso, 150 pesos por metro cúbico de madera que sale de cada ejido. Es mucho dinero el que nos están quitando los criminales. No nos apoya ninguna autoridad, ni municipal, ni estatal, ni la Fiscalía del estado, ni la FGR, ni el Ejército ni la Guardia Nacional. El gobernador Villegas dice que no pasa nada, pero él es el principal cómplice de estas extorsiones”, denuncian ejidatarios afectados.

Tan solo en el municipio de Pueblo Nuevo el crimen organizado recolecta más de 50 millones de pesos al año, producto de extorsiones a todos los ejidos forestales.
“Vienen y nos extorsionan, nos amenazan con detener los trabajos en los ejidos, con suspensión de guías y con amenazas de muerte”, concluyen los ejidatarios y solicitan la intervención directa de la presidenta Claudia Sheinbaum y de su secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
Y otro bribón que también está siendo mencionado en medios nacionales por estar siendo investigado por la FGR y por el gobierno estadounidense, por lavado de dinero y otorgar contratos a empresas fantasmas es el secretario de Finanzas, Franklin Corlay, a quien ahora empresarios y proveedores duranguenses señalan por no querer pagarles innumerables facturas que les quedó a deber el exmandatario panista saqueador José Rosas Aispuro.

“Nosotros dimos nuestros servicios al gobierno del estado de Durango, pero este rufián dice que Aispuro fue el que nos quedó a deber ese dinero, no él”, denuncian los proveedores y empresarios, quienes informan que este servidor público y su familia con frecuencia hacen uso del avión del gobierno del estado de Durango para ir a conciertos y viajes de placer con amistades. El pueblo paga. ¿Y qué hacen los diputados del Congreso local ante las tropelías que está cometiendo este servidor público pernicioso? Pues nada, la mayoría de estos reciben su jugosa mesada por guardar silencio. También son parte de la corrupción en Durango.
Y hasta aquí nuestra Tarde de perros con gobernadores priistas que tienen la N de narcos marcada en la frente y ya tienen una celda esperándolos en Nueva York; ejidatarios estoicos que ya están hartos de ser extorsionados y secretarios de Finanzas despóticos, prepotentes y desvergonzados.
