
Esteban Villegas, el más narco de los gobernadores narcos | Héctor Vela Valenzuela, de narcosecretario General de Gobierno a gobernador o alcalde

- Esteban Villegas, el más narco de los gobernadores narcos.
- Héctor Vela Valenzuela, de narcosecretario General de Gobierno a gobernador o alcalde.
En ninguno de los estados gobernados por narcopolíticos morenistas, el gobierno federal había tenido necesidad de desplegar a lo más selecto del Ejército Mexicano para combatir al crimen organizado.
Este “honor” le tocó al narcogobernador priista Esteban Villegas Villarreal, quien de pronto se reveló como el más narco de los gobernadores narcos y ha pasado a la historia de Durango como el narcomandatario que no solo habilitó esta entidad como refugio y santuario de criminales, sino también otorgó financiamiento directo del erario al grupo delictivo al que pertenece, a través de contratos millonarios a empresas ligadas a los poderes fácticos.

Si ya desde diciembre del año pasado comenzaron a encenderse las alertas con la detención del narcoextorsionador Edgar Rodríguez, alias “El Limones”, en plena capital duranguense, donde residía plácidamente protegido por el narcogobernador Villegas, ahora con los operativos que han realizado los cuerpos de élite del Ejército Mexicano en este mismo sitio, se acaba de confirmar lo que todo mundo sabía: la simbiosis o fusión del crimen organizado con el gobierno estatal encabezado por el narcopriista Esteban Villegas.
Los cateos y aseguramientos de fincas, arsenales, estupefacientes, vehículos de alta gama blindados y animales exóticos se han dado en toda la ciudad de Durango y sus alrededores, dejando al desnudo la nula gobernabilidad y el contubernio del gobierno villeguista con el crimen organizado.
Dentro de este contexto, hay un servidor público que ha sido intocado y que es tan responsable de esta grave situación como el narcogobernador Villegas. Se trata del narcosecretario General de Gobierno, Héctor Vela Valenzuela, precisamente el encargado de garantizar la gobernabilidad en esta entidad.
Héctor Vela Valenzuela debe responder por sus inaceptables actos de omisión que no solo condujeron a que el crimen organizado se asentara tranquilamente en la ciudad de Durango y en la mayoría de los municipios de esta entidad, sino también a que ejecutara cientos de extorsiones y despojos de propiedades en agravio de la ciudadanía, principalmente el sector empresarial. Y este malestar se manifestó recientemente de manera muy enérgica a través de un comunicado emitido por la Coparmex Durango, denunciando al gobierno fallido del narcopriista Esteban Villegas por la pérdida del Estado de derecho en esta entidad.

Hoy, este problema les ha estallado en la cara tanto al narcogobernador Esteban Villegas como a su narcosecretario General de Gobierno, Héctor Vela Valenzuela, quien peligrosamente podría ocupar el cargo de gobernador interino en caso de que los acontecimientos politico-delictivos se precipiten y el gobierno estadounidense solicite la extradición inmediata del narcopriista Esteban Villegas. Por otro lado, este rufián, Héctor Vela Valenzuela, como suplente del alcalde de Durango, el panista Jose Antonio Ochoa Rodríguez, también está en posibilidades de ser el próximo alcalde de este importante municipio si Ochoa Rodríguez solicita licencia para buscar una diputación federal en 2027.
Con Héctor Vela Valenzuela el gallinero se quedaría al cuidado de un lobo hambriento que, al igual que el narcogobernador Villegas, también ha estado al servicio del crimen organizado, por lo que el gobierno federal de Claudia Sheinbaum y las agencias de seguridad estadounidenses forzosamente ya deben haber tomado nota sobre los antecedentes de este personaje sórdido.
Y hasta aquí nuestra Tarde de perros con narcogobernadores que ya no pueden ocultar sus vínculos con el crimen organizado ni aunque vuelvan a nacer y narcosecretarios Generales de Gobierno que también deben ocupar la vitrina de los extraditables.
