“El Flechas”, otro narco protegido por Esteban Villegas y su fiscal Sonia Yadira

Fernando Miranda Servín

El pasado domingo 28 de junio el Ejército Mexicano llevó a cabo un espectacular operativo en el Centro Ecoturístico Mexiquillo, en el municipio de Pueblo Nuevo, Durango, donde se ocultaba tranquilamente un grupo del crimen organizado, encabezado por Francisco Javier “N”, alias “El Flechas”.

Al igual que el peligroso narcoextorsionador, Edgar Rodríguez, alias “El Limones”, quien residía en la ciudad de Durango plácidamente, protegido por el gobierno del narcopriista Esteban Villegas, Francisco Javier “N”” se movía a sus anchas en el estado de Durango sin que ninguna autoridad lo molestara, a pesar de que contaba con una orden de aprehensión desde 2023 por el homicidio del joven doctor Erick Andrade, acaecido en julio de 2022 en el Hospital Regional de El Salto, Pueblo Nuevo.

Es obvio que durante todo este tiempo, de julio de 2022 a la fecha, la Fiscal General de Durango, Sonia Yadira de la Garza, y el narcogobernador priista Esteban Villegas, supieron el paradero de este narcoasesino, pero por los compromisos inconfesables que mantienen con el crimen organizado optaron por protegerlo.

El narcogobernador priista Esteban Villegas, lo mismo protegió al narcoextorsionador Edgar Rodríguez, alias “El Limones”, que al narcoasesino Francisco Javier “N”, alias “El Flechas”.

Así las cosas, como en el caso de Edgar Rodríguez, alias “El Limones”, tuvieron que venir al estado de Durango fuerzas militares para combatir al crimen organizado y de paso hacer el trabajo que les correspondía hacer a la fiscal impresentable Sonia Yadira de la Garza y al narcogobernador priista saqueador, Esteban Villegas.

Hoy, con cada nuevo operativo del Ejército Mexicano se desborda más la enorme cloaca fétida en la que se convirtió Durango bajo el narcorégimen impuesto por el narcopriista Esteban Villegas Villarreal, por lo que es obligatorio que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum finque responsabilidades oficiales contra este peligroso servidor público, quien se ha caracterizado no solo por proteger a prominentes integrantes del crimen organizado, sino también por otorgar contratos millonarios a empresas ligadas a los poderes fácticos, financiando de esta manera la generación de violencia en otros estados de la República, como Sinaloa, Chihuahua, Zacatecas y Chiapas.

Investigado ya por las agencias de seguridad estadounidenses y por la Fiscalía General de la República por supuesto lavado de dinero y por otorgar contratos a empresas fantasmas, se sabe también que el narco”cantante” sanjuanero entregó el control financiero de todas las instituciones de su gobierno al crimen organizado, así como también el control absoluto del Poder Judicial y del Poder Legislativo, razón suficiente para que el Senado de la República declare la desaparición de poderes en esta entidad. Y la punta del iceberg la reveló recientemente la Coparmex Durango, denunciando a través de un comunicado la pérdida del Estado de derecho por los cientos de despojos de propiedades de los que ha sido objeto la ciudadanía y el sector empresarial por parte del crimen organizado, sin mencionar el cúmulo de extorsiones al sector productivo que ha impactado directamente a la economía local.

La impresentable “fiscal” de Durango, Sonia Yadira de la Garza, vinculada al crimen organizado, tuvo que venir el Ejército Mexicano a hacer su trabajo ya que durante casi 3 años le otorgó impunidad a Francisco Javier “N”, alias “El Flechas”, asesino del Dr. Erick Andrade.

Otro asunto que está por estallar es el de la Feria Nacional Francisco Villa, cuya organización también fue entregada al crimen organizado por el narcogobernador Villegas y su personero, Lauro Arce Gallegos, director de Ferias, Espectáculos y Paseos Turísticos de Durango, personajes que, de acuerdo a algunos medios de comunicación locales, ya habrían sido denunciados por una docena de conocidos empresarios duranguenses ante las autoridades militares que se encuentran actualmente en esta entidad.

De todos estos latrocinios por supuesto que hay responsables con nombre y apellido, y los principales son el narcogobernador priista, Esteban Villegas Villarreal, y su narcosecretario General de Gobierno, Héctor Vela Valenzuela, quien es el servidor público que debería garantizar la gobernabilidad en el estado de Durango.

Sería inaudito que con toda esa información que ya debe tener el gobierno federal, estos personajes nocivos permanecieran impunes, como si nada hubiera pasado. Y si así sucediera, la ciudadanía todavía tiene una esperanza: que el gobierno estadounidense intervenga y solicite al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum la extradición inmediata del narcopriista Esteban Villegas y sus compinches, por el grave daño que le han ocasionado a su país y al nuestro al proteger y financiar acciones de grupos del crimen organizado declarados en la nación vecina como narcoterroristas.