Octubre rosa: ¿y de qué sirve iluminar de rosa si la salud está en números rojos?

 LUPITA MAYA

En Durango, octubre se pinta de rosa, los discursos se llenan de buenas intenciones y las campañas promueven la prevención del cáncer de mama. Pero hay una pregunta incómoda: ¿de qué sirve invitar a las mujeres a detectar a tiempo el cáncer si, cuando necesitan atención, se enfrentan a hospitales con carencias de medicamentos, insumos y equipos? Una cosa es ponerse el listón rosa para la fotografía y otra garantizar diagnósticos oportunos y tratamientos. Ahí es donde los discursos comienzan a perder el color.

Para una mujer con cáncer, lo urgente no es asistir a ceremonias oficiales, sino conseguir medicamentos y recibir atención sin interrupciones. Familiares de pacientes han denunciado deficiencias en el sistema de salud, particularmente en la atención oncológica, así como problemas en hospitales como el General 450 y el Materno Infantil. Si estas denuncias se confirman, no estamos ante un simple problema administrativo: hablamos de condiciones que pueden afectar la calidad y oportunidad de la atención médica.

¿Salud para las mujeres o espectáculo para las cámaras?

Mientras las familias enfrentan la incertidumbre de una enfermedad, el gobernador Esteban Villegas Villarreal mantiene una agenda de anuncios, eventos y promoción pública. Y cabe preguntar: ¿cuáles son las prioridades de Durango y cuánto cuesta cada una?

Los conciertos con escenarios, sonido, vestuario y caballos pura sangre requieren recursos. Por eso, gobernador, ¿cuánto cuestan realmente esos espectáculos?, ¿quién los financia y qué parte, si la hay, se cubre con dinero público? No se cuestiona el derecho de un gobernante a tener una carrera artística, sino la obligación de transparentar los recursos cuando existe participación del erario.

¿Los medicamentos para las pacientes pueden esperar, pero los escenarios y las luces tienen fecha inamovible?

Las cifras también tienen algo que decir:

Los datos de CONEVAL correspondientes a 2022, citados en un documento de planeación del Gobierno estatal, indican que el 30.2 por ciento de la población de Durango tenía carencia por acceso a los servicios de salud y el 46.2 por ciento carecía de acceso a la seguridad social. Aunque no son cifras actuales, muestran la dimensión histórica de estas necesidades.

En materia económica, el INEGI reportó que, durante el tercer trimestre de 2025, el ingreso laboral per cápita en Durango fue de 3 mil 131.64 pesos mensuales, en pesos constantes del primer trimestre de 2020. Esto representó un aumento anual de 2.4 por ciento, pero una disminución trimestral de uno por ciento. La cifra corresponde al ingreso laboral del hogar dividido entre sus integrantes, no al salario promedio individual.

¿Qué significa esto para una familia que enfrenta el cáncer? Los gastos de traslado, estudios, alimentación y medicamentos pueden convertirse en una carga considerable. Si el sistema público no proporciona oportunamente los tratamientos, ¿de dónde saldrá el dinero? ¿De una familia que apenas completa la quincena o de colectas en redes sociales para cubrir necesidades médicas?

Enfermarse no debería convertirse en una sentencia económica.

Octubre rosa: más que fotografías y discursos.

Hay que reconocer que el Gobierno estatal ha anunciado acciones para atender a las mujeres. En octubre de 2025 informó sobre la apertura de una Clínica Integral de la Mujer en el Hospital Materno Infantil, con servicios de nutrición, psicología, rehabilitación y cuidados paliativos. Según la información oficial, el proyecto recibió recursos de la Marea Rosa 2024 y contó con la participación de la Secretaría de Salud y el Centro Estatal de Cancerología.

Sin embargo, una inauguración no basta para medir resultados. ¿Cuántas mujeres reciben atención?, ¿hay medicamentos suficientes?, ¿cuánto esperan las pacientes y cuántas deben comprar sus propios insumos?

La Secretaría de Salud estatal informa que su programa de cáncer de mama contempla exploraciones clínicas para mujeres a partir de los 25 años y mastografías para quienes tienen entre 40 y 69 años, además del seguimiento de casos sospechosos.

La prevención salva vidas cuando se acompaña de diagnóstico oportuno y tratamiento continuo. Un listón rosa no sustituye una mastografía, una fotografía no reemplaza una consulta y un discurso no combate un tumor.

¿Y los empleos? ¿También habrá espectáculo?

El gobernador ha anunciado iniciativas para difundir oportunidades laborales en sus redes sociales. Informar sobre vacantes puede ayudar, pero también hay que preguntar: ¿qué salarios ofrecen?, ¿existen prestaciones de ley?, ¿son empleos formales y con oportunidades de crecimiento?

Compartir una vacante no es lo mismo que generar un empleo. Durango necesita inversión productiva, infraestructura, mejores ingresos y oportunidades para sus jóvenes. También necesita que se informe sobre las condiciones laborales de las ofertas que se promueven.

¿De qué sirve anunciar empleos si el sueldo no alcanza para cubrir las necesidades básicas?

San Juan del Río y las cuentas pendientes.

Los eventos y las giras también abren una discusión sobre transparencia. En el caso de las presentaciones realizadas en San Juan del Río, es válido preguntar cuánto costaron, quién las financió y qué recursos se utilizaron.

También deben transparentarse los convenios y criterios de distribución de participaciones municipales. Si existen señalamientos sobre posibles beneficios a familiares de funcionarios, deben investigarse mediante documentos, contratos y registros oficiales. Las sospechas no sustituyen las pruebas, pero las preguntas tampoco deben descartarse porque incomoden.

Si un espectáculo costó millones, que se informe cuánto se pagó, quiénes fueron los proveedores y si hubo patrocinadores. Si se utilizaron recursos públicos, que se transparenten; si no fue así, que también se acredite.

¿Qué tendría de malo publicar las cuentas si todo se hizo correctamente?

La pregunta que no puede quedarse en el micrófono:

Gobernador Esteban Villegas, Durango necesita respuestas: ¿cuánto se destina al Centro Estatal de Cancerología?, ¿qué presupuesto se invierte en medicamentos, mantenimiento y equipamiento?, ¿cómo se garantiza que las pacientes no interrumpan sus tratamientos?

Y, al mismo tiempo, ¿cuánto cuesta promover su carrera artística?, ¿quién paga los espectáculos y qué recursos se destinan a producción y publicidad?

Un gobernante puede tener una actividad artística y cumplir con sus obligaciones públicas. Precisamente por eso, las cuentas deben ser claras.

Mientras una paciente espera su tratamiento, el cáncer no hace pausas para que termine una gira. Y mientras una familia busca dinero para comprar medicamentos, las facturas de un espectáculo no se pagan con buenos deseos.

La pregunta es sencilla: ¿qué debe ser primero para un gobierno, garantizar la salud de sus ciudadanos o financiar actividades que contribuyen a promover su imagen?

Que las cifras hablen, que los contratos se publiquen y que las autoridades respondan. Octubre es rosa, pero las necesidades de Durango no pueden quedarse fuera del presupuesto.

A las mujeres que enfrentan el cáncer no se les puede pedir que tengan fe en un listón: necesitan certeza de que recibirán atención.

(Bajo la lupa de Lupita)

lupitamayaperiodista@gmail.com