Narcogobernador priista Esteban Villegas y su secretario de Finanzas se roban 4 mil 600 millones de pesos

  • Narcogobernador priista Esteban Villegas y su secretario de Finanzas se roban 4 mil 600 millones de pesos

Mientras el narcogobernador priista de Durango, Esteban Villegas, amenaza al gobierno federal con interponer un amparo contra la Ley General para el Fortalecimiento y Armonización Catastral y Registral, publicada el 23 de octubre de 2026 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), un escándalo de proporciones mayúsculas le ha estallado en la cara.

Esta semana trascendió que el secretario saqueador de la secretaría de Finanzas, Franklin Corlay, envió un comunicado a todas las dependencias estatales y organismos “autónomos” notificándoles que los recursos estatales de libre disposición del presupuesto 2026 ya se acabaron, y que entre las obligaciones proyectadas y los ingresos disponibles hay un faltante de 4 mil 600 millones de pesos.

El secretario de marras notifica en su comunicado que solo hay recursos para cubrir los compromisos de la deuda pública y las obligaciones financieras exigibles.

Los pagos de nómina, seguridad social y retenciones de la administración centralizada serán inciertos durante los meses de octubre, noviembre y diciembre.

También los pagos a proveedores y contratistas seguirán suspendidos y muchos servicios públicos para la ciudadanía serán cancelados.

El estafador profesional Franklin Corlay, secretario de Finanzas del gobierno de Durango, emitió un comunicado a las dependencias estatales informando que ya se acabó el presupuesto de 2026 y que hay un “faltante” de 4 mil 600 millones de pesos.

En pocas palabras, si al panista ladrón José Aispuro Torres le llevó un sexenio quebrar las finanzas del gobierno estatal a este narcoporro solo le bastaron cuatro años para dejar en la ruina total las arcas públicas duranguenses.

A inicios del actual sexenio, la C.P. Marcela Andrade Martínez, encargada del equipo de entrega-recepción del narcogobernador Villegas, le advirtió que dadas las condiciones deplorables en las que el ladronzuelo panista José Aispuro Torres había dejado las finanzas estatales, iba a ser necesario apretarse el cinturón y llevar una muy buena conducción de las finanzas durante los primeros tres años de gobierno. Pero este consejo al narcoporro sanjuanero le entró por una oreja y le salió por la otra.

Y es que si algo ha habido en la administración de este narcopriista han sido despilfarros millonarios del erario; contratos millonarios de adquisiciones con precios abultados; contratos millonarios otorgados a familiares y contratos supermillonarios para empresas ligadas al crimen organizado. Todas estas acciones perpetradas con el único objetivo de saquear el erario duranguense.

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El narcogobernador priista Esteban Villegas, saqueos millonarios, financiamiento al crimen organizado, caballos pura sangre y su mediocre “carrera artística” tienen en la ruina las finanzas del gobierno de Durango.

Este “faltante” o robo de 4 mil 600 millones de pesos, anunciado por el mismo secretario de Finanzas del gobierno de Durango, Franklin Corlay, debe prender las alertas y los focos rojos tanto de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) como de la Fiscalía General de la República (FGR) y del Sistema de Administración Tributaria (SAT), para iniciar de inmediato las investigaciones correspondientes y fincar responsabilidades.

Esta dramática situación es el resultado de las acciones y omisiones que el narcogobernador Villegas ha cometido dejando en manos de los poderes fácticos y del estafador Franklin Corlay las finanzas estatales, mientras él se dedica a organizar eventos para presumir sus caballos pura sangre y promocionar su “carrera artística”.

Este bribón, que está siendo investigado por la FGR y por agencias de seguridad estadounidenses, también debe ser investigado por las instituciones fiscalizadoras federales, pues son miles de millones de pesos provenientes del presupuesto federal los que durante estos cuatro años de su sexenio ha desviado a sus bolsillos, a los bolsillos de su pequeño cartel de saqueadores y a los bolsillos del crimen organizado.