Al priísmo duranguense no le cae el veinte

    Fernando Miranda Servín.

    Tan estrepitosa fue la derrota del priísmo duranguense en las pasadas elecciones del 5 de junio que a muchos de los integrantes de su élite política, como se dice en el argot popular, todavía no les cae el veinte de que la fiesta ya se acabó, de que el festín de impunidad se terminó y que algunos de ellos inclusive podrían ir a parar a la cárcel.

    Hoy, el clamor popular cada día es mayor: “¡No queremos borrón y cuenta nueva!”, es el reclamo de los ciudadanos que todos los días escuchan en las calles tanto el ya alcalde constitucional del municipio de Durango, Dr. José Ramón Enríquez Herrera, como el gobernador electo, Dr. José Rosas Aispuro Torres, personajes que con el apoyo de la ciudadanía le pusieron fin a los 87 años de corrupción priísta que sufrió esta entidad.

    Sin duda, fueron muchos, muchísimos los agravios que recibió la ciudadanía y los trabajadores del municipio de Durango y del gobierno estatal por parte del gremio priísta, sobre todo el que gobernó durante los últimos dos sexenios; saqueos descarados, fraudes millonarios, prepotencia y despotismo fue el sello que caracterizó las administraciones de estos sátrapas, por lo que lo menos que pueden hacer quienes gobernarán el municipio capitalino y la entidad será informar el estado verdadero en el que encuentran las finanzas y los bienes muebles e inmuebles propiedad de los duranguenses, así como también los nombres de todos aquellos ex funcionarios a quienes se les fincarán responsabilidades penales por los delitos que cometieron al amparo del poder, porque es obvio que los hay.

    No pudo haber honestidad oficialista o ausencia de pillos en uno de los estados más pobres de la República que en los últimos dos sexenios produjo una veintena de multimillonarios.

    Los partidos políticos PAN y PRD solo postularon al Dr. José Ramón Enríquez, pero fue la ciudadanía duranguense la que lo llevó a la alcaldía capitalina, y será quien lo apoye para que se de el cambio tan anhelado.
    Los partidos políticos PAN y PRD solo postularon al Dr. José Ramón Enríquez, pero fue la ciudadanía duranguense la que lo llevó a la alcaldía capitalina, y será quien lo apoye para que se de el cambio tan anhelado.

    Ahora, esos grupos hasta hace poco privilegiados se resisten a aceptar que su tiempo ya terminó y, como niños berrinchudos que se niegan a bajarse de los caballitos del carrusel cuando ya se les acabó el veinte, quieren obstaculizar el arranque del gobierno democrático del municipio de Durango; así, en su afán de seguir manteniendo sus prebendas y hasta sus puestos directivos, pretenden hacerse pasar como víctimas cuando son removidos de sus cargos (porque así debe de ser, y más cuando la ciudadanía votó por el cambio), como sucedió recientemente con un directivo de Protección Civil. Y en estos estertores este tipo de personajes se están haciendo eco no tanto en las redes sociales sino en algunos medios de comunicación duranguenses que fueron altamente beneficiados durante el último sexenio priísta.

    Seguramente esta misma tendencia se presente cuando tome posesión de su cargo el gobernador electo, Dr. José Rosas Aispuro Torres, quien tendrá que enfrentar los embates y la obstinación de quienes todavía se creen los dueños de Durango, pero no les han informado que el pasado 5 de junio les pasó encima la locomotora del hartazgo ciudadano.

    El diputado plurinominal priísta Luis Enrique Benítez Ojeda, amenaza con mayoritear en el Congreso al gobierno democrático de Aispuro por el supuesto reparto "inequitativo" de comisiones en el cabildo del municipio de Durango.
    El diputado plurinominal priísta Luis Enrique Benítez Ojeda, amenaza con mayoritear en el Congreso al gobierno democrático de Aispuro por el supuesto reparto “inequitativo” de comisiones en el cabildo del municipio de Durango.

    Mientras tanto, alguien tendrá que responder por el millonario fraude (uno de tantos) que se llevó a cabo en la administración del ex alcalde Esteban Villegas Villarreal por la compra de 1,500 parquímetros usados, que manifestaron como nuevos, de los cuales 400 no funcionan y, según versiones provenientes de los mismos empleados municipales, un conocido diputado plurinominal del PRI está involucrado en este atraco.

    Así las cosas, muchas sorpresas les esperan a los duranguenses en este proceso de alternancia que ya se vive con mucha efervescencia.

    Por lo pronto, causa optimismo observar al alcalde de Durango, Dr. José Ramón Enríquez Herrera, caminar por las calles del centro saludando a la ciudadanía mientras se dirige a uno de los restaurantes más populares de esta capital, El Zocabón, para desayunar, sin mostrar la más mínima molestia por las interrupciones de quienes se acercan a su mesa para estrechar su mano y tomarse una foto con él. Atrás quedaron los tiempos de las camionetonas y el guarurismo que impedía a este pueblo tan noble y castigado acercarse a sus gobernantes. Hoy, como dijo aquél cantor, Silvio Rodríguez, “el tiempo está a favor de los pequeños, de los desnudos, de los olvidados”.

     

    COMPARTIR