Fernando Miranda Servín.

Durango, Dgo. 26 de octubre de 2016.- De tropiezo en tropiezo, el santón “izquierdista” Andrés Manuel López Obrador ya está más que hundido en el abismo del desprestigio. Alcahuete y cómplice de sus colaboradores corruptos desde aquellos tiempos en los que su lugarteniente René Bejarano fue exhibido vergonzosamente recibiendo miles de dólares de manera ilegal por parte del empresario argentino Carlos Ahumada, López Obrador hizo de la “izquierda” una auténtica agencia de mercenarios que poco a poco ha devenido en un cartel mafioso más que brinda protección al mejor postor.

Rodeado de “políticos” hampones cuyas fortunas jamás podrían justificar, el “austero” jerarca tabasqueño salta de un escándalo a otro, y ahora, luego de ser desairado por el ex presidente uruguayo José Mujica, este sí izquierdista de verdad, López Obrador se encuentra en medio de otro acto vergonzoso, nada digno de alguien que desde hace más de una década aspira a ser presidente de la República.

Ya es enorme el desprestigio que ha venido acumulando el santón “izquierdista” Andrés Manuel López Obrador.

Y es que apenas ayer el periódico de circulación nacional El Universal dio a conocer los pormenores del oprobioso tráfico de influencias realizado por César Yáñez Centeno, personaje que durante más de 20 años ha sido el vocero oficial del santón “izquierdista”.

Según las grabaciones de conversaciones telefónicas dadas a conocer por El Universal, César Yáñez, aprovechando su cargo de secretario de Comunicación, Prensa y Propaganda del partido Morena, estuvo negociando recientemente con los equipos del secretario general de Gobierno y del Fiscal General de Puebla, Diódoro Carrasco y Víctor Carrancá, respectivamente, la liberación de su compañera sentimental, Dulce María Silva Hernández, recluida desde hace siete meses en el reclusorio de San Miguel, en Puebla, acusada de los delitos de fraude y operaciones con recursos de procedencia ilícita. En otras conversaciones grabadas entre César Yáñez y el abogado del senador Manuel Bartlett Díaz, Carlos Meza Viveros, este asegura que Manuel Bartlett, por instrucciones de López Obrador, pacta con el secretario general de Puebla para que intervenga en el caso a cambio de que el líder de Morena deje de “madrear” al gobierno de Rafael Moreno Valle.

Como se ve, el objetivo de este tráfico de influencias sería, según las grabaciones exhibidas, liberar a la convicta Dulce María Silva Hernández a cambio de que el santón “izquierdista” Andrés Manuel López Obrador dejara de atacar públicamente al gobernador poblano Rafael Moreno Valle.

En un punto de la grabación se escucha a Yáñez Centeno decirle al abogado de Manuel Bartlett: “Ya hasta me regañó, me regañó ayer (López Obrador). Porque no le había dicho antes”. Refiriéndose a que el jerarca tabasqueño estaba en la mejor disposición de intervenir para lograr la liberación de Dulce María Silva Hernández a través del tráfico de influencias.

César Yáñez Centeno, el vocero de AMLO, y Dulce Silvia Hernández.
César Yáñez Centeno, el vocero de AMLO, y Dulce María Silva Hernández.

Una vez descubiertas las intenciones peliculescas de López Obrador por rescatar a la princesa Dulce Maria para devolverla a los brazos de su amado César, lo más probable es que esta mujer continúe presa.

Ahora, luego de su aventura caballeresca, López Obrador se prepara para visitar el estado norteño de Durango este jueves 27 de octubre, en donde también le esperan arduas labores de rescate delincuencial.

La primera de ellas tal vez sea evitar el encarcelamiento de la persona que impuso como “presidente estatal” de su partido, Rosendo Salgado Vázquez, hermano del hamponeril jefe delegacional de Tláhuac, Rigoberto Salgado Vázquez, sobre quien pesa la grave acusación de secuestro, privación ilegal de la libertad y amenazas en agravio de la ex candidata a diputada local María Teresa Limones Ceniceros, quien fue víctima de estos delitos por parte de Rosendo Salgado el pasado 6 de abril, durante el proceso electoral que culminó el 5 de junio.

AMLO con Rosendo Salgado Vázquez, acusado de secuestro, privación ilegal de la libertad y amenazas.
AMLO con Rosendo Salgado Vázquez, acusado de secuestro, privación ilegal de la libertad y amenazas. El santón de la “izquierda” impuso a Salgado Vázquez como “presidente estatal” de Morena violando los estatutos de su propio partido y dejando a los duranguenses con un palmo de narices al traer de Tláhuac a éste dirigente corrupto, pues el jerarca tabasqueño consideró que en este estado norteño no hay gente capaz de dirigir a su partido.
Alfonso Mercado, flamante secretario de Organización de Morena-Durango y ex director del INMUVI durante las dos últimas administraciones priístas. Bajo la sombra de AMLO, el asilo político para evitar el castigo.
Alfonso Mercado, flamante secretario de Organización de Morena-Durango y ex director del INMUVI durante las dos últimas administraciones priístas. Bajo la sombra de AMLO, el asilo político para evitar el castigo.

Y el desgastado santón “izquierdista” también viene a Durango a ratificar en su cargo al recientemente impuesto secretario de Organización, Alfonso Mercado Chávez, ex “petista” que durante los últimos seis años fue director del Instituto Municipal de la Vivienda en la ciudad de Durango, puesto desde el cual desvió infinidad de recursos para apoyar las campañas electorales priístas, amén de construir pequeñas viviendas de pésima calidad.

Con la derrota del PRI, partido con el que Morena-Durango se alió “secretamente” en las pasadas elecciones, según fuentes fidedignas revelan que el nuevo gobierno municipal de Durango de la coalición PAN-PRD ha encontrado muchas irregularidades en las cuentas del INMUVI.

“Esa es la razón por la que algunos priístas que ocuparon altos cargos en el sexenio anterior y siguen solventando los gastos de Morena, como el pago de la renta de sus lujosas oficinas ubicadas en una de las zonas más caras de la ciudad de Durango, decidieron refugiar a Alfonso Mercado en Morena, para evitar su posible encarcelamiento, claro, con el respaldo total de Andrés Manuel López Obrador”, refiere la fuente.

Así las cosas, López Obrador viene a Durango más para proteger a los pillos que ha impuesto en la dirigencia de su partido que para realizar acciones positivas con sus militantes, muchos de los cuales han abandonado sus filas luego de conocerse el abierto contubernio que Morena-Durango tuvo con el gobierno priísta en las pasadas elecciones.

Por lo demás, los últimos actos del santón “izquierdista” en Durango han sido más que lastimosos pues a duras penas ha logrado reunir a 60 o 70 personas en las plazas públicas de los municipios que ha visitado.

Visitar: Vocero de AMLO buscó negociar liberar novia / El Universal

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