Secretaría de Salud: La cacería de brujas de los patanes

    Fernando Miranda Servín.

    En cualquier contienda, en la victoria se reconoce el sentido común y la calidad humana de los triunfadores; así, sabemos que el antiguo imperio romano cuando conquistaba una nación generalmente absorbía lo mejor de su cultura, y sus ejércitos respetaban la vida y propiedades de los justos y de quienes podían aprender alguna disciplina, ya sea científica, artística o técnica. Pero al parecer este tipo de enseñanzas históricas no fueron escuchadas por muchos de los nuevos altos funcionarios del llamado gobierno del cambio en Durango, que han llegado a despedir y a tratar de manera prepotente y déspota a muchos trabajadores de probada experiencia y capacidad profesional.

    Y como si la ciudadanía duranguense no supiera cómo y por qué razones algunos de los ahora ungidos ocupan cargos relevantes, estos, desde que tomaron posesión de sus puestos, se han venido comportando como auténticos “virreyes” a los que ninguno de sus subordinados puede hacerles observaciones y mucho menos contradecir o criticar sus errores o equivocadas acciones sin el riesgo de ser despedidos, cambiados de adscripción u obligados a permanecer sentados o a andar caminando en los pasillos de las dependencias sin que se les asigne tarea alguna durante toda la jornada laboral.

    Así, mareados en sus tabiques, este tipo de funcionarios sui géneris no solo dañan la imagen del gobernador José Rosas Aispuro Torres sino la de todo su proyecto de cambio que propuso durante su campaña electoral, gracias al cual la ciudadanía votó mayoritariamente por él.

    Uno de estos personajes que aún no logra entender lo que significa ser servidor público y pertenecer a un gobierno del cambio, a un gobierno democrático, es el secretario de Salud, Dr. César Humberto Franco Mariscal, quien trata de manera despótica, prepotente y vulgar a todo aquél empleado que ose protestar por los excesos de autoridad y revanchismos que él y los directivos a su mando ejercen cotidianamente en esta dependencia.

     Dr. César Humberto Franco Mariscal, secretario de Salud del estado de Durango. Prepotente y vulgar, así lo definen las trabajadoras que han sido maltratadas verbalmente por este “servidor público”.
    Dr. César Humberto Franco Mariscal, secretario de Salud del estado de Durango. Prepotente y vulgar, así lo definen las trabajadoras que han sido maltratadas verbalmente por este “servidor público”.

    Cabe puntualizar que el Dr. Franco Mariscal llega a la secretaría de Salud más por razones políticas que por tener méritos profesionales y académicos trascendentales, ya que ni siquiera es especialista en Salud Pública, requisito fundamental establecido en la Ley de Salud del Estado de Durango para ocupar este cargo.

    “Aquí en la secretaría de Salud vivimos una etapa de terror que ni siquiera se dio en los gobiernos corruptos del PRI; los nuevos directivos, muchos de los cuales son jóvenes sobrados, engreídos, sin ninguna experiencia y que no tienen el perfil para ocupar sus cargos, han emprendido una ‘cacería de brujas’ sin precedente despidiendo, cambiando de adscripción y torturando psicológicamente a quienes, según ellos, apoyaron al candidato perdedor del PRI, Esteban Villegas, y a quienes simpatizaron o son amigos de la Dra. Soledad Ruiz Canaán”, denuncia un empleado de esta dependencia que solicita el anonimato precisamente por temor a sufrir una venganza laboral por parte del secretario de Salud y la élite de directivos que comanda.

    Como se sabe, la reconocida psiquiatra Soledad Ruiz Canaán al triunfo electoral del Dr. Aispuro Torres hizo públicas sus aspiraciones para ocupar el puesto de secretaria de Salud, e inclusive invitó a un debate a quienes tuvieran la misma aspiración. Finalmente, Ruiz Canaán no fue favorecida con dicha designación y en su lugar fue nombrada directora del Instituto de Salud Mental.

    Dr. Martín Rocha Hernández, dirigente del Sindicato de los Trabajadores de la Secretaría de Salud. Líder tibio que no defiende a sus compañeros.
    Dr. Martín Rocha Hernández, dirigente del Sindicato de los Trabajadores de la Secretaría de Salud. Líder tibio que no defiende a sus compañeros.

    “Muchos trabajadores que apoyamos a la Dra. Soledad Ruiz Canaán hoy estamos siendo hostigados por el secretario de Salud, Dr. César Humberto Franco Mariscal y por la jefa del Departamento de Relaciones Laborales, Susana Bravo”, manifiesta otro de los empleados de esta dependencia quejándose de la nula actuación de su dirigente sindical, el Dr. Martín Rocha Hernández: “Ya hemos ido con él para solicitarle su intervención pero no hace absolutamente nada para defendernos”.

    “La Dra. Soledad Ruiz Canaán, al tomar posesión de su cargo como directora del Instituto de Salud Mental solicitó la entrega del Consejo Estatal de Prevención y Asistencia de las Adicciones, cuya titular es la psicóloga Fátima Nayeli Rojas Enríquez, sin ninguna experiencia en esta materia, pero el Dr. Franco Mariscal se negó rotundamente a cederle a la Dra. Ruiz Canaán la tutela de este consejo, que por obvias razones le pertenece al Instituto de Salud Mental.

    Dra. Soledad Ruiz Canaán, directora del Instituto de Salud Mental. Perseguidos sus simpatizantes dentro de la “cacería de brujas” que se está dando en la secretaría de Salud.
    Dra. Soledad Ruiz Canaán, directora del Instituto de Salud Mental. Perseguidos sus simpatizantes dentro de la “cacería de brujas” que se está dando en la secretaría de Salud.

    “Este Consejo Estatal de Prevención y Asistencia de las Adicciones no tiene personalidad jurídica, es decir, en los hechos no existe pues no tiene asignado un presupuesto etiquetado; sin embargo, en su reglamentación establece que el titular comisionado debe ser médico especialista en adictología, pero la psicóloga Fátima Nayeli Rojas Enríquez es una veinteañera que jamás ha trabajado en este campo”, exponen los trabajadores, y también señalan que la psicóloga Fátima Nayeli Rojas Enríquez antes de ocupar su cargo laboró en el centro de terapia privado llamado Cognos “y ahora sabemos que este centro ha estado facturando fuertes cantidades de dinero a la secretaría de Salud, por lo que Fátima Nayeli Rojas está incurriendo en un conflicto de intereses solapado por el secretario de Salud”.

    Así las cosas, el afán del Dr. Aispuro Torres de implementar un verdadero gobierno del cambio está siendo obstaculizado por este tipo de “servidores públicos”, que a menos de cinco meses de haber ocupado sus cargos ya tienen en nómina a buena parte de su parentela, como el Jefe de la Adscripción Núm. 1, Dr. Jesús Dávila Valero, que según manifiestan los trabajadores entrevistados,

    “ya metió a trabajar a su sobrino y a su yerno”.

    La auto asignación de viáticos onerosos de 25 mil pesos para viajar a cualquier parte del estado de Durango, compensaciones millonarias repartidas a finales del año pasado entre su séquito selecto y otorgamiento de contratos a su hermano Jesús son solo algunas de las prácticas que lleva a cabo el Dr. César Humberto Franco Mariscal, de quien no extrañó para nada que el pasado 24 de enero pretendiera engañar a la ciudadanía declarando en los medios de comunicación locales que “los trabajadores del Hospital Materno Infantil piden el regreso del director tras ‘agresión’ a la ginecóloga Laura Mallency Felix”.

    Como se recordará, hace aproximadamente un mes el director del Hospital Materno Infantil, José Genaro Alemán Ledezma (uno más de esos jóvenes inexpertos y prepotentes a quienes inexplicablemente han dado altos cargos en la administración aispurista) agredió a la ginecóloga Laura Mallency Felix cuando esta lo grababa con su teléfono celular al mismo tiempo que le reclamaba el estar siendo objeto de represalias laborales.

    El secretario de Salud, olímpicamente, declaró ante los medios que la Dra. Laura Mallency Felix “ya se desistió de su acusación”, hecho que provocó la inmediata respuesta de la ginecóloga en la red social de Twitter negando que se hubiera desistido de su demanda.

    Así, exhibido públicamente como mentiroso, el patán secretario de Salud vio frustrado su intento de defender al otro patán, el joven prepotente José Genaro Alemán Ledezma, ex director del Hospital Materno Infantil.

    Es obvio que en la secretaría de Salud no está habiendo un cambio verdadero pues a menos de medio año de gobierno ya se están llevando a cabo las mismas prácticas ejercidas por los anteriores gobiernos priístas corruptos.

    Dr. José Rosas Aispuro Torres, gobernador de Durango. Funcionarios mediocres y prepotentes ponen en riesgo su proyecto del cambio.
    Dr. José Rosas Aispuro Torres, gobernador de Durango. Funcionarios mediocres y prepotentes ponen en riesgo su proyecto del cambio.

    Es necesario que el gobernador José Rosas Aispuro Torres conmine a su secretario de Salud a ponerse a la altura de las circunstancias o de lo contrario exigirle su renuncia, antes de que la ciudadanía le reclame en las calles la grave decisión de mantener en su puesto a un funcionario con tales características.

    COMPARTIR