Un juez voraz

Decenas de millones de pesos le ha robado a la ciudadanía

Fernando Miranda Servín.

 ¿Le cuadrarán las cuentas al juez Juan Mejorado si los  ciudadanos le exigen una auditoría de su gestión al alcalde Esteban Villegas Villarreal?
¿Le cuadrarán las cuentas al juez Juan Mejorado si los ciudadanos le exigen una auditoría de su gestión al alcalde Esteban Villegas Villarreal?

Cuando la figura del juez, en cualquiera de sus especialidades, debería de inspirar respeto, confianza y honestidad, en nuestro país es sinónimo de corrupción e impunidad, pues buena parte de quienes se desempeñan en este papel suelen retorcer las leyes para favorecer o perjudicar a terceros y beneficiarse a sí mismos.

En esta entidad norteña, es el Juez Administrativo del municipio de la ciudad de Durango, Lic. Juan Mejorado Oláguez, quien desde hace ya un buen tiempo viene dando de qué hablar, pero, inexplicablemente, continúa en su cargo.

Son muchas las denuncias que la ciudadanía duranguense tiene en contra de este juez, desde otorgar protección a las famosas “ventanitas”, en contubernio con el Coordinador General de Inspectores, Juan Rafael Rosales Sida, hasta despojar de sus triciclos a humildes vendedores ambulantes y atracar comercios establecidos.

“Aquí llega de manera despótica, pide una docena de tortas y tacos, y ni siquiera pregunta cuánto es lo que debe, se sale sin pagar, y no podemos cobrarle por temor a que nos mande clausurar. Nos está saliendo muy caro el supuesto descuento que nos hizo en el pago de una multa”, comenta indignada una comerciante de esta ciudad capital, quien solicita el anonimato para evitar sufrir represalias.

 Los taqueros de Durango tiemblan cuando ven llegar a sus modestos negocios al juez Juan Mejorado.
Los taqueros de Durango tiemblan cuando ven llegar a sus modestos negocios al juez Juan Mejorado.

Lo mismo sucede con la venta clandestina de bebidas alcohólicas en las “ventanitas”, y en este caso son los mismos elementos de la Dirección Municipal de Seguridad Pública quienes exponen: “De nada sirve que remitamos al Juzgado Administrativo a las personas que detenemos vendiendo vinos y licores en las ‘ventanitas’, pues basta con que ‘el comandante Meño’ le llame al juez Juan Mejorado para que deje libres a los infractores, y pues vaya usted a saber qué tipo de arreglos tenga ‘el comandante Meño’ con el juez Juan Mejorado”, denuncian los policías municipales entrevistados.

Custodiado siempre por un par de escoltas de la Dirección Estatal de Investigaciones, pertenecientes a la Fiscalía General de Durango, el juez Juan Mejorado Oláguez se jacta con sus colaboradores más cercanos de ser el artífice principal para que el actual alcalde priísta de Durango, el Dr. Esteban Villegas Villarreal, haya llegado a ocupar tal cargo: “Yo lo inicié en la política, gracias a mi está en donde está”, dice Juan Mejorado a sus allegados.

Y quizá por este hecho el juez Juan Mejorado Oláguez goza de total impunidad y comete infinidad de tropelías en el desempeño de sus funciones, como por ejemplo despojar de la mitad de su aguinaldo a todos los empleados del Juzgado Administrativo a quienes ha ayudado a conseguir trabajo en esta dependencia a su cargo.

“Con el juez Mejorado no hay salvación, cada año tenemos que darle la mitad de nuestro aguinaldo si no nos corre de inmediato”, comentan los trabajadores que están en esta situación.

Entre secretarios de acuerdos de Detenidos, Administrativos, Proyectistas, Escribientes, personal de Archivo y Notificadores, son más de 40 servidores públicos los que laboran en el Juzgado Administrativo bajo las órdenes del juez Juan Mejorado Oláguez, y que, de alguna u otra manera, son extorsionados por este funcionario temible.

Así, las acusaciones más graves en contra de este juez provienen del interior del mismo Juzgado Administrativo, y es un grupo de secretarios de acuerdos quienes, fastidiados por las presiones a las que son sometidos por el Lic. Juan Mejorado Oláguez, en entrevista exclusiva para razacero han decidido romper el silencio y revelar las corruptelas que comete este personaje sórdido. A continuación transcribimos la entrevista llevada a cabo en algún lugar de la ciudad de Durango:

Fernando Miranda Servín (FMS): Buenas tardes, platíquenme ¿qué sucede en el Juzgado Administrativo del municipio de Durango?

Secretarios de Acuerdos (SA): Para comenzar, queremos comentarle que en el Juzgado Administrativo hay un desorden laboral inaceptable pues, sin previo aviso, nuestros horarios de trabajo son cambiados por el juez Juan Mejorado y por el Lic. Alonso Martínez Domínguez, por lo que luego de terminar jornadas laborales de 24 horas somos llamados a cubrir turnos nuevamente al arbitrio del juez y de su “brazo derecho”, el Lic. Alonso Martínez Domínguez. Este licenciado, Alonso Martínez, también es secretario de acuerdos, pero no trabaja como tal, solo checa y se dedica a presionarnos y a extorsionarnos por órdenes del juez Juan Mejorado.

FMS: ¿En qué consisten esas presiones y extorsiones?

SA: Tenemos que sancionar o multar al mayor número de ciudadanos que son remitidos a las 4 delegaciones que hay en la ciudad de Durango, en cada delegación trabajamos cuatro secretarios de acuerdos; en la mayoría de los casos no hay elementos suficientes para multar a las personas que son detenidas por la policía municipal, pero aun así tenemos que multarlas ya que, de no hacerlo, nosotros somos castigados por el juez Juan Mejorado y por el Lic. Alonso Martínez.

FMS: ¿Cómo los castigan?

SA: Multemos o no multemos a los ciudadanos que son remitidos a las delegaciones, nosotros, los secretarios de acuerdos, tenemos que entregarle al juez Juan Mejorado tres mil pesos a la semana y seis mil pesos a la semana cuando nos toca trabajar los viernes o sábados, que son los días en que hay más remisiones de ciudadanos que consumen bebidas alcohólicas. Si no cubrimos esta cuota el juez Juan Mejorado nos manda a trabajar de notificadores, a entregar citatorios a los ciudadanos que son requeridos por alguna controversia familiar o vecinal, y a los propietarios de comercios que hayan cometido alguna infracción al reglamento. Ese es el castigo, y por esta razón nos vemos obligados a multar a las personas aunque no haya elementos sólidos para hacerlo, y a extorsionarlas o “morderlas” a cambio de no imponerles multas severas y a cambio de dejarlas en libertad por las infracciones que hayan cometido.

FMS: ¿Qué otros abusos o corruptelas comete el juez Juan Mejorado?

SA: A la mayoría de ciudadanos que son multados en las delegaciones no les entregamos recibos de la Tesorería municipal, solo simples recibos manuscritos, y los infractores casi nunca protestan porque lo que quieren es abandonar la delegación de inmediato para irse a sus casas. De 500 o 600 multas que realizamos semanalmente, cuando mucho un 10% de ellas ingresa a la Tesorería municipal, y el importe del resto se lo queda el juez Juan Mejorado. La mayoría de las multas oscilan entre los 200 y 500 pesos.

Pedazos de papel sellados, son los “comprobantes de pago” de multas que los secretarios de acuerdos del Juzgado Administrativo de Durango entregan a los ciudadanos que son remitidos.
Pedazos de papel sellados, son los “comprobantes de pago” de multas que los secretarios de acuerdos del Juzgado Administrativo de Durango entregan a los ciudadanos que son remitidos.

Desde el comienzo de la administración del alcalde Esteban Villegas Villarreal, muchos ciudadanos y compañeros han puesto quejas en la Contraloría Municipal, pero no hacen caso… los funcionarios de la Contraloría solo nos dicen que aguantemos, que ya falta poco para que termine el trienio y el juez Juan Mejorado se vaya.

Lo mismo sucede con la directora de Administración y Finanzas, Diana Gabriela Gaitán Garza, ella y el mismo alcalde Esteban Villegas Villarreal saben perfectamente lo que sucede en el Juzgado Administrativo, pero no hacen absolutamente nada para detener los abusos y saqueos que comete el juez Juan Mejorado.

FMS: ¿Algo más que quieran agregar?

SA: Pues que cada vez hay más detenciones injustificadas de obreros y menores de edad que los policías municipales remiten a las delegaciones inventándoles faltas administrativas, y el juez Juan Mejorado a fuerza quiere que los multemos o encarcelemos. Para nosotros esta es una presión muy fuerte porque sabemos que estamos haciendo algo indebido, pero si no lo hacemos nos castigan. También, cinco de nuestros compañeros fueron enviados a colaborar en la campaña electoral, a favor del PRI, y nosotros tenemos que cubrir sus turnos.

Así concluye la entrevista con el grupo de secretarios de acuerdos del Juzgado Administrativo, que está a cargo del juez Juan Mejorado Oláguez, a quien sus empleados apodan “El Lic. Vargas”, en alusión al personaje principal de aquella célebre película titulada La Ley de Herodes, en la que su protagonista, el genial actor Damián Alcázar, encarna a un improvisado alcalde depredador que en 1949 llega a atemorizar a la ficticia población de San Pedro de los Saguaros, inventando impuestos y extorsionando a cuanto ciudadano se le atraviesa en su camino, abriéndose paso de esta manera para obtener mejores cargos.

Pero como la realidad siempre supera a la ficción, en los corrillos políticos duranguenses hay fuertes rumores de que este juez voraz podría ser el próximo Fiscal General del estado, dada su cercanía y amistad estrecha que tiene con el alcalde Esteban Villegas Villarreal, a quien las huestes priístas ya perfilan como su futuro candidato a la gubernatura de Durango, en 2016.

Y ante esta posibilidad, la vendedora de lonches y tacos que con frecuencia es atracada por el juez Juan Mejorado, exclama sumamente preocupada: “¡Qué Dios nos agarre confesados!”.

“Diana Gabriela Gaitán Garza, directora de Administración y Finanzas, y el alcalde Esteban Villegas saben perfectamente lo que sucede en el Juzgado Administrativo”, dicen los secretarios de acuerdos.
“Diana Gabriela Gaitán Garza, directora de Administración y Finanzas, y el alcalde Esteban Villegas saben perfectamente lo que sucede en el Juzgado Administrativo”, dicen los secretarios de acuerdos.

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