Un presidente débil y corrupto

Jamás en la historia de nuestro país habíamos tenido un presidente de la República que pareciera y fuera tan débil políticamente, y extremadamente corrupto.

Enriquecido ilícitamente desde que fuera secretario de Finanzas del Estado de México durante el sexenio en que su pariente Arturo Montiel Rojas gobernó esta entidad, Enrique Peña Nieto no hizo más que sumar más y más corruptelas a su historial, que increíblemente (o más bien por ellas) lo llevaron a ocupar la gubernatura de su estado natal y la máxima titularidad del poder Ejecutivo nacional; esta, a base de una elección descaradamente violatoria de las leyes electorales, que en cualquier otra parte del mundo en donde se respete el Estado de Derecho hubiera sido anulada.

El Presidente Enrique Peña Nieto encabezó esta mañana el Desfile Militar Conmemorativo por el 203 Aniversario de la Independencia de México, durante dicha ceremonia estuvo acompañado por su esposa Angélica Rivera, y los secretarios Salvador Cienfuegos de la SEDENA, Vidal Francisco Soberón Sanz de Marina y Manuel Mondragón de la SSPF entre otros. 16 DE SEPTIEMBRE DE 2013, MEXICO, D.F. FOTO: OCTAVIO GOMEZ
Enrique Peña Nieto, el presidente más repudiado de la historia contemporánea.

Deteriorada su imagen por la vergonzosa exhibición de sus tratos inmorales con su amigo, el acaudalado empresario Juan Armando Hinojosa Cantú, quien a cambio de millonarios contratos de obras públicas le construyó su ya célebre Casa Blanca, Peña Nieto no ha podido ni podrá recuperar la poca aceptación ciudadana que tenía cuando tomó posesión de su cargo. Esto, aunado a su entreguismo y a las pésimas decisiones que él y su gabinete económico han tomado últimamente perjudicando gravemente la economía nacional, lo han convertido en el mandatario más impopular de los últimos tiempos, quizá solamente comparable con “El Quince Uñas”, Antonio López de Santa Anna, y Porfirio Díaz, guardando las proporciones por los destellos de heroicidad castrense y política que ambos generales tuvieron en distintos momentos de sus largos periodos presidenciales, en contraste con la perseverante actitud medrosa, cínica y falsa de Enrique Peña Nieto.

Hoy, el mexiquense, empecinado en mantener a como dé lugar los frecuentes aumentos a los precios de las gasolinas que innegablemente tienen efectos inflacionarios, se ha ganado el repudio nacional, y ni siquiera la llegada del rijoso presidente estadounidense Donal Trump, con su política de agresión a nuestro país, ha provocado que las masas cambien la concepción que tienen de él para cerrar filas con su mal gobierno.

Ni siquiera el Efecto Trump ha logrado que el pueblo mexicano cierre filas con el mal gobierno de Enrique Peña Nieto.
Ni siquiera el Efecto Trump ha logrado que el pueblo mexicano cierre filas con el mal gobierno de Enrique Peña Nieto.

Así, ante las tímidas y agachonas posturas “diplomáticas” que el gobierno peñista ha manifestado frente a los embates del magnate imperialista megalómano, ha sido el pueblo de México el que está dando la cara a nivel nacional e internacional para mostrar dignamente su rechazo a la política bélica y racista del nuevo gobierno norteamericano.

Esta actitud ciudadana, auténticamente nacionalista, está logrando conseguir la solidaridad de otros pueblos y gobiernos de diversas partes del mundo, que a través de los medios de comunicación y las redes sociales se han enterado de la doble batalla que los mexicanos estamos librando: una en contra del gobierno corrupto de Enrique Peña Nieto, y la otra en contra del paranoico gobierno estadounidense del pendenciero Donald Trump.

Andrés Manuel López Obrador. Su partido Morena, “la única opción de izquierda”, está contaminado con algunos dirigentes estatales inmorales, dipsómanos y promiscuos.
Andrés Manuel López Obrador. Su partido Morena, “la única opción de izquierda”, está contaminado con algunos dirigentes estatales inmorales, dipsómanos y promiscuos.

Se acercan tiempos de definición en nuestro país, pues la carrera por la presidencia de la República ya ha comenzado. La clase política, es decir, la partidocracia, está totalmente desacreditada por sus altos niveles de desaseo, con una derecha ya probada como apátrida y saqueadora, y con una “izquierda” al servicio de esta, en donde aún el lopezobradorismo ha dado tristes espectáculos al vincularse “secretamente” con el PRI en varios estados de la República para obstaculizar los triunfos electorales del PAN. Hoy, el partido Morena, que pudo haber sido realmente la esperanza de México, tiene algunos líderes estatales sumamente corruptos, inmorales, dipsómanos y promiscuos, que no solo ofenden el quehacer político sino la dignidad humana de ciertos sectores vulnerables.

Es en este panorama que durante las manifestaciones masivas que se han dado en todo el territorio nacional en contra del “gasolinazo” y exigiendo la renuncia de Enrique Peña Nieto, se ha rechazado la participación de los políticos y sus partidos. Este posicionamiento social no es más que un claro mensaje de que las cosas han cambiado drásticamente, y que a pesar de que la ciudadanía votó recientemente por sus representantes eligiendo diputados y gobernadores en varios estados, no está del todo conforme con ellos pues la mayoría de los mandatarios estatales entrantes ha solapado y dejado impunes las pillerías de sus antecesores, a quienes ha apresado solo por algunas horas, como el caso del ex gobernador neoleonés Rodrigo Medina, o les ha permitido fugarse, como al ex mandatario veracruzano Javier Duarte de Ochoa; otros ex mandatarios ladrones que recientemente dejaron el poder ni siquiera han sido indiciados por los nuevos gobiernos estatales.

Javier Duarte de Ochoa, ex gobernador de Veracruz prófugo. 20 ex gobernadores están siendo investigados, pero solamente uno, el sonorense Guillermo Padrés, está preso.
Javier Duarte de Ochoa, ex gobernador de Veracruz prófugo. 20 ex gobernadores están siendo investigados, pero solamente uno, el sonorense Guillermo Padrés, está preso.

Así las cosas, hacia el 2018 podrían emerger otras opciones políticas que harían tambalear a la partidocracia criminal mexicana, alternativas ciudadanas que hoy por hoy ya están causando fuertes reveses y dolores de cabeza a gobernantes insolentes y pusilánimes.

Es inminente que en el 2018 muchas cosas estarán en juego, como la continuidad de la impunidad de la abusiva élite política o el bienestar de las mayorías, y el sometimiento total a los intereses mezquinos de la oligarquía estadounidense o la recuperación de la soberanía nacional. Nosotros, los ciudadanos a quienes nos interesa la política y todo lo que de ella emana, tendremos la última palabra.

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