Carta abierta al alcalde de Durango

Cartas a la redacción

Dr. José Ramón Enríquez Herrera.
Alcalde de Durango.
Presente:

No se vaya a ofender, pero estamos viendo en su gobierno lo que en los anteriores y contra lo que votamos el 5 de junio: se dirige uno a usted por escrito y no hay ni acuse de recibo ni respuesta por escrito, con lo cual se viola el Artículo 8º de la Constitución. Por otro lado, si quiere uno hablar con usted está en chino porque nunca está en su oficina. En mis tiempos, aquí, de líder estudiantil (fui presidente de la sociedad de alumnos de la Secundaria Benito Juárez Nocturna), pude hablar cuantas veces quise con dos presidentes municipales: Don Jesús Rodríguez Prado y Gonzalo Salas, que siempre tuvieron en su oficina horario de atención al público; pero también hablé cuantas veces lo solicité con el gobernador de entonces, el Lic. Ángel Rodríguez Solórzano. Ahora que vivimos con gobernantes sumamente mediáticos, primero ve y habla uno con Dios que con ellos, salvo que se los encuentre uno por accidente.

Le comento esto porque hace 16 días dejé un oficio para usted en su oficina de la Presidencia Municipal y es hora que no obtengo respuesta de quien debe dármela: usted.

Dr. José Ramón Enríquez Herrera, alcalde de Durango, sus colaboradores no lo apoyan para atender las peticiones de los ciudadanos.
Dr. José Ramón Enríquez Herrera, alcalde de Durango, sus colaboradores no lo apoyan para atender las peticiones de los ciudadanos.

Le anexo copia de ese oficio que habla de una multa injusta y de lo más leonina al sonorizador de los conciertos mensuales de Los Reyes de la Serenata, bueno en su oficio y que nos cobra muy poco por sus servicios: 1000 pesos por las dos horas y media que dura nuestro espectáculo, cuando los otros sonidos cobran esa cantidad pero por una hora. Resulta que en el concierto de enero pasado, que es cuando inicia su relación con nuestro programa, justo al empezar a descargar, obviamente en un lugar muy cercano al Museo de los Gurza, sede actual de nuestros conciertos, se le apareció un agente de tránsito de lo más falto de criterio para multarlo por estar estacionado en un sitio impropio, no obstante ser el único disponible y cercano al Museo. De nada valieron las explicaciones que le dio el sonorizador, ni el ruego de un par de personas que son de nuestro público fiel: el tipo multó al compañero, razón por la cual tuve que dirigirme a usted en demanda de la condonación de esa multa injusta y leonina, pero también porque de un sonido barato y bueno, como el que nos provee este compañero, depende que nuestro programa se mantenga en cartelera. Como ese oficio se lo turnaron a su secretario particular, el Lic. Héctor Fabián Gutiérrez López, cuando éste manda al sonorizador a que cheque lo de su multa le dicen que la misma asciende a ¡2,600 pesos! “Si cada vez que te sonorice me van a multar por esa cantidad, que es casi igual a tres meses de mi servicio, mejor ahí le dejamos”, me dijo.

Dr. Enríquez: interceda para reparar esta injusticia para un proveedor humilde, porque de no intervenir, como ya se lo dijimos a Fabián, el jueves de la próxima semana protestaríamos contra esta injusticia en Cabildo. Lo que proponemos para que no ocurran incidentes como éste que ponen en peligro programas socialmente muy reconocidos como el nuestro, es que la entrada al Gurza, como a la Casa de la Cultura, se consideren como zona de descarga, para lo cual debe quitarse el parquímetro que está cerca de la entrada de ambos.

Seguros de su intervención salomónica en este asunto y no queriendo chocar con usted por tan poca cosa, le reitero la seguridad de mi atenta y distinguida consideración.

Atte.
L.E. Sergio O. Delgado Soto
Promotor cultural y organizador de Los Reyes de la Serenata.

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