El Infeliciaje No Ahorra, Gasta…

Explotacio虂n laboral, la esclavitud moderna.

S贸crates Campos Lemus.

No se piense que son bromas, los mexicanos jugamos con las tragedias, pretendemos re铆rnos para no llorar y tratamos de ocultar la tragedia misma para que los dem谩s no se burlen de nosotros o de las familias que la pasan mal hoy en d铆a. Esa evasi贸n es la que oculta la realidad que no vemos y cuando no la vemos ni la reconocemos, somos incapaces de modificar y cambiar.

Regina Reyes Heroles, en una conferencia que dict贸 sobre: 鈥淭oma el control de tus finanzas鈥, declara que: 鈥淎l menos 51 por ciento de los mexicanos tienen problemas financieros para llegar a terminar la quincena y solamente tres de cada 10 planean sus gastos鈥︹. Y bueno, son datos duros, lo que yo me pregunto es por qu茅 raz贸n pretenden culparnos a los que no podemos terminar nuestra quincena, alegando que no sabemos planear nuestros gastos, lo que sucede es que cuando andamos con la 鈥渕adre en rastras鈥, cuando el infeliciaje es parte de lo nuestro, cualquier gasto nuevo tiene que desequilibrar los recursos de cualquier familia. Un aumento de precios, un aumento de pasajes, la renta, la luz, el agua, la comida, los medicamentos, en fin鈥 solamente planean los gastos los que tienen de sobra y saben c贸mo van a invertir o a ahorrar, los jodidos viven al d铆a por si聽 no lo saben los nuevos genios de las finanzas y acad茅micos de la universidad. No es que para dejar de estar jodidos hay que dejar de comprar sin pensar, simplemente se compra lo que se necesita al d铆a; no, los jodidos y miembros del infeliciaje nacional no son 鈥渃ompradores compulsivos鈥, somos jodidos y la jodidez no da chance de comprar lo que se nos pegue la gana. As铆 que creo que los enfoques son diferentes: uno es el enfoque de los genios financieros que buscan culpar de la jodidez a los ciudadanos; y el otro, que sabemos que la jodidez es culpa de los explotadores, pol铆ticos, empresarios y perversos educadores que no tienen ni la m谩s puta idea de lo que es la miseria鈥.

AH, Y PARA JODERLA, MIREN LO QUE ACONSEJA:聽鈥淓l primer paso es tener conciencia que nos estamos endeudando, c贸mo estamos gastando. Cuando uno empieza a conocer cu谩les son estos formatos o estas estrategias de gastos que no son positivas, empezamos a tener cierto control鈥 la importancia de tener un plan de gasto, registrar ingresos y egresos, contabilizar hasta las propinas y golosinas que adquirimos, y pensar dos veces antes de comprar si realmente es necesario y si lo podemos pagar, o, en su caso, fijar metas de ahorro, tan posibles como la fiesta de XV a帽os que se da incluso en los estratos m谩s bajos鈥︹, y bueno, pues s铆 chulis, no tienen la menor idea de lo que significa la miseria ni la jodidez, esas educadoras e investigadoras van bien porque primero son ni帽as de papi y tienen聽 de sobra dinero, y pueden pensar dos veces antes de comprar, pero cuando tienes que pagar la renta, pagar los pasajes, los alimentos y los cosas que com煤nmente los jodidos comemos o usamos y apenas nos alcanza, lo que ganamos cuando lo ganamos y no estamos despedidos o en la 鈥渂anca鈥 o en la pobreza, pues no hay tiempo ni para pensar en qu茅 pinche tortiller铆a nos sale m谩s barato el kilo o que tenemos que ahorrar para la fiesta de la ni帽a, si es que llega a los quince a帽os y no se la llevan las bandas de tratantes o entra de lleno con los drogadictos de la zona; en fin, hablar por hablar para dar este tipo de pinches conferencias. A lo mejor es bueno para los ni帽os popis, para los que tienen dinero de sobra y son compradores compulsivos, pero para los jodidos hablar de que no tienen la previsi贸n de comprar un seguro de vida o de gastos m茅dicos son pinches jaladas de 鈥渕aestros鈥 que no saben lo que sucede en la realidad en este pa铆s donde la inmensa mayor铆a de los mexicanos somos los jodidos y no esos apellidos ilustres que se la pasan a toda madre viviendo de los puestos y presupuestos para decirnos y aconsejarnos jaladas鈥 esa es la realidad.

Est谩n como en el cuento aqu茅l donde un amigo le recomend贸 a otro que comprobara si su mujer estaba sorda y le indic贸 que le preguntara a los diez metros algo; si no le contestaba, que se acercara a los cinco, y si no a un metro. As铆 lo hizo el viejo: lleg贸 y le pregunt贸 a su se帽ora a los diez metros: 鈥渧iejita 驴qu茅 hay para cenar?鈥 No recibi贸 respuesta. Se acerc贸 a los cinco, pregunt贸 lo mismo y tampoco escuch贸 respuesta, y al acercarse al metro escuch贸 que la se帽ora le contest贸: 鈥渢e he dicho tres veces que hay enchiladas, 驴pues que est谩s sordo o andas pendejo…?鈥.

Y bueno, a lo mejor los jodidos no sabemos nada de finanzas familiares ni de ahorros, pero sabemos del hambre y de la miseria y de que no hay trabajo, y el que hay est谩 pinchemente pagado, de tal forma que no alcanza uno a terminar la quincena鈥

 

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