Durango: Un empleado sucio

Fernando Miranda Servín.

Con antecedentes de corrupción que datan desde el año 2003, cuando fue secretario particular del entonces presidente municipal priísta de la ciudad de Durango, José Rosas Aispuro Torres, y fue acusado por regidores panistas por ejercer tráfico de influencias para asignar un permiso para funcionamiento de un antro, Homar Cano Castrellón es otro de los enemigos del alcalde de Durango, Esteban Villegas Villarreal, ya que como director municipal de Servicios Públicos de la capital duranguense su desempeño deja mucho qué desear.

Hoy, con este funcionario, el servicio de recolección de basura y limpieza de calles, parques y jardines está peor que nunca, e inclusive pone en riesgo la salud de la población.

También, la reforestación de la ciudad y sus comunidades es una actividad nula ya que la ciudadanía desconoce los programas y apoyos que esta dirección supuestamente otorga para llevar a cabo esta labor.

Son muchas las colonias y fraccionamientos que en los cuatro puntos cardinales de la ciudad carecen de mantenimiento y rehabilitación de sus luminarias, y pasan las noches totalmente a oscuras, facilitando actos delincuenciales.

Homar Cano Castrellón, viejo mapache electoral priísta.
Homar Cano Castrellón, viejo mapache electoral priísta.

Así, habitantes de los fraccionamientos Villas, Jardines del Pedregal y Jardines de San Antonio, por ejemplo, se quejan de hacer infinidad de reportes a las autoridades municipales y no recibir respuesta.

“Homar Cano quizá se dedique a otro tipo de actividades ya que su trabajo al frente de la dirección de Servicios Públicos Municipales no se refleja en las calles de Durango pues hasta el Centro Histórico luce sucio y descuidado en sus aceras y parques”, comenta un mismo empleado del municipio.

Dueño de un añejo historial de mapachismo electoral como priísta local, Homar Cano Castrellón comenzó su “carrera” en este campo en las elecciones de 2001, colaborando en la campaña del ahora ex priísta y senador panista José Rosas Aispuro Torres, cuando este político ganó las elecciones que lo llevaron a ocupar la alcaldía de Durango; gracias a esto, Homar Cano fue secretario particular de Rosas Aispuro. Posteriormente, Cano Castrellón “contribuyó” en la campaña para la presidencia municipal del priísta Jorge Herrera Delgado, en 2004, en cuyo trienio fue director de Protección Civil. En 2007, prestó sus “servicios profesionales” al actual gobernador de Durango, Jorge Herrera Caldera, cuando obtuvo el triunfo para ocupar la alcaldía de Durango; por su “labor”, Cano Castrellón fue nombrado director municipal de Desarrollo Social.

En las elecciones estatales de 2004 y 2010 fue uno de los principales operadores de los acarreos, organizando a las secciones del PRI duranguense y a sus líderes sociales, así como “asesorando” al gobierno con sus conocimientos computacionales ya que es experto en esta materia.

“En el sexenio anterior, dentro del gobierno estatal y el PRI local, realizaba negocios particulares con recursos públicos, facturando de manera turbia a empresas de software, inclusive Homar Cano es propietario de una de esas empresas”, informa un empleado gubernamental que solicita omitir su nombre por temor a perder su trabajo. Hoy, este “servidor público” sórdido realiza otro tipo de funciones, muy ajenas a las que debería de desempeñar y por las cuales los contribuyentes le pagamos un buen sueldo.

Así las cosas, Homar Cano Castrellón se suma a la lista de funcionarios cercanos al alcalde priísta, Esteban Villegas Villarreal, que más que como integrantes de su equipo actúan como sus verdaderos enemigos, que podrían causarle problemas serios en sus aspiraciones a obtener la titularidad del Poder Ejecutivo del estado de Durango, ya que este tipo de colaboradores perjudican su imagen y benefician, sin duda, a ese político que ya se perfila para ser su principal contendiente, el actual senador panísta, José Rosas Aispuro Torres, quien tiene muy altas posibilidades de ganar la gubernatura, dada la popularidad y fuerte atracción que ejerce sobre el electorado duranguense.

COMPARTIR