Panistas intolerantes y agresores de la libertad de expresión

    De la redacción de razacero.

    Son panistas recalcitrantes, de esos que poco o nada han hecho a favor del pueblo de Durango pues, como oposición, siempre fueron comparsas de los gobiernos priístas, y ahora como gobierno forman parte de la administración municipal de Durango, una administración altamente corrupta e ineficaz. Se trata de la Secretaria del Ayuntamiento de Durango, Claudia Hernández Espino, y de Víctor Hugo Castañeda Soto, “coordinador de relaciones exteriores del Ayuntamiento”, cargo que le fue inventado por El Alcalde Opaco, José Ramón Enríquez Herrera, cuando el gobierno estatal de José Aispuro Torres le pidió su renuncia por no haber podido hacer un papel decoroso como secretario de Turismo.

    Ambos son colaboradores cercanos del reconocido oftalmólogo, pero pésimo político, José Ramón Enríquez Herrera, y si lo asesoran en sus asuntos ahora es entendible el estruendoso fracaso que ha tenido como presidente municipal de la capital duranguense.

    El Alcalde Opaco de Durango, José Ramón Enríquez Herrera, con su colaboradora cercana, la agresora de la libertad de expresión Claudia Hernández Espino, Secretaria del Ayuntamiento. Esta administración municipal se ha ganado a pulso el repudio de la ciudadanía.

    Estos dos “servidores públicos” el pasado 11 de enero protagonizaron un penoso espectáculo al pretender censurar el trabajo periodístico del conocido comunicador duranguense Rubén Cárdenas, quien se atrevió a escribir lo siguiente en su columna titulada La Raya del Tigre, publicada en el diario El Siglo de Durango:

    “En la duda permanece la posible participación de José Ramón Enríquez con la idea de reelegirse, así como la precandidatura de Martha Palencia, Claudia Hernández Espino y Víctor Hugo Castañeda representando a Movimiento Ciudadano. De hecho, no sería la primera vez que panistas figuran como aspirantes de MC, en un afán de Enríquez Herrera para restar votos al blanquiazul y sumarlos a su proyecto. Al tiempo y nos amanecemos”.

    Este comentario superficial y hasta cierto punto intrascendente fue motivo para que los panistas Claudia Hernández Espino y Víctor Hugo Castañeda, condenaran al periodista Rubén Cárdenas tachándolo de “difamador y calumniador”, cuestionando su profesionalismo en carta enviada como derecho de réplica al diario El Siglo de Durango.

    Víctor Hugo Castañeda, grisáceo ex secretario de Turismo del gobierno estatal, ahora es “coordinador de relaciones exteriores del Ayuntamiento de Durango”. Pertenece a esa élite de panistas que poco o nada han hecho por el pueblo duranguense.

    “… es una especulación que falta a la verdad, al decoro y excede, en mucho, al sagrado derecho de la libertad de expresión”. “… estamos receptivos a la crítica y al análisis, siempre y cuando esta no nazca de la fobia y la evidente inquina personal del columnista”, remacharon estos funcionarios públicos en su escrito de marras.

    Esto y los amagos en redes sociales en contra del periodista Rubén Cárdenas en el sentido de tomar acciones legales en su contra, representan una agresión inaceptable a la libertad de expresión y un evidente abuso de poder que muy poco o nada le abonan al corrupto presidente municipal de Durango, José Ramón Enríquez Herrera, quien, de no ser destituido e inhabilitado por el Congreso, pretende reelegirse para buscar la gubernatura de Durango.

    En 2016 el pueblo duranguense votó por Enríquez Herrera sin saber cómo iba a gobernar el municipio ni qué clase de equipo lo acompañaría. Ahora que la ciudadanía ya los conoce muy bien, ¿quién va a votar por un posible candidato como el Dr. Enríquez Herrera, rodeado de colaboradores corruptos, déspotas, mediocres y neofascistas?

    El equipo de razacero se solidariza con el periodista Rubén Cárdenas.


     

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