Nacho Aguado, sin rivales en Morena

    De la redacción de razacero.

    Independientemente de las encuestas internas en Morena, que dan por hecho la designación de Ignacio Aguado como candidato a la alcaldía de Durango, este político se ha venido posicionando también hacia afuera de este partido, con organizaciones y sectores de todos los niveles, así como en medios de comunicación y en las redes sociales en las que, apoyado o atacado, su nombre no ha dejado de sonar.

    Con una trayectoria más de activista independiente que de político ordinario, Nacho Aguado no se ha contaminado con las prácticas habituales partidistas y sigue siendo dueño de un discurso propio, más inclinado a la ciudadanía que a los intereses de cualquier grupo de poder, si acaso enriquecido ahora con algunos planteamientos sociales del jerarca tabasqueño Andrés Manuel López Obrador.

    Endurecidas sus arengas en los micrófonos públicos a los que ha tenido acceso criticando las pésimas acciones de la clase política que detenta el poder local, el joven político Ignacio “Nacho” Aguado de pronto se ha venido revelando como un contendiente viable para disputar la alcaldía de la ciudad de Durango representando al partido Morena. Criticado por sus antagonistas por el hecho de no tener experiencia en el desempeño de ningún cargo público, mas que como abogado y analista político en la radio y medios impresos locales, quizá ese detalle sea su principal capital político frente a los adversarios que tiene dentro del partido Morena.

    Venido de un intento por conseguir una diputación local como candidato independiente en las elecciones de 2016, Nacho Aguado se integra a Morena en el proceso electoral de 2018 como coordinador de campaña de Andrés Manuel López Obrador en el estado de Durango. Los resultados ya todos los sabemos: en esta entidad norteña el partido del jerarca tabasqueño prácticamente arrasó obteniendo la mayoría de diputaciones en el Congreso local y las diputaciones federales en juego, con la peculiaridad de que varias de estas posiciones fueron ocupadas por conocidos personajes que inclusive días antes de iniciado el proceso electoral eran priístas recalcitrantes y militantes de origen panista.

    Hoy, Nacho Aguado tiene como contrincantes dentro de Morena para pelear la candidatura de la capital duranguense precisamente a tres de esos protagonistas que, al igual que él, no son militantes del partido lopezobradorista pero sí lo fueron de los partidos PRI y PAN. Dos de ellos ahora son diputados morenistas: Sandra Amaya (ex panista) y Otniel García Navarro (ex priísta); el otro es el Secretario General del Congreso, Héctor Vela Valenzuela (ex priísta y ex secretario de Educación estatal durante el pasado sexenio de Jorge Herrera Caldera).

    Y aquí es donde la cuestionable “inexperiencia” de Nacho Aguado le proporciona una enorme ventaja sobre sus rivales.

    Sandra Amaya Rosales llega al Congreso luego de haber realizado una campaña convincente ganando la diputación por el distrito 03 y es elegida como Presidenta de la Junta de Coordinación Política, siendo la primera mujer en ocupar ese cargo en el estado de Durango; sin embargo, esta luminosidad solo duró tres meses pues fue relevada de su cargo bajo circunstancias que en su momento no fueron aclaradas, ni por el vocero oficial del Congreso ni por la bancada de su partido.

    Otniel García Navarro obtiene la diputación local de Morena por la vía plurinominal, con la consiguiente debilidad política que esto implica, aparte de portar el sambenito de su discutible historial como ex funcionario en el sexenio del ex gobernador Ismael Hernández Deras y como legislador federal priísta.

    Políticos con experiencia han resultado ser un fiasco, Nacho Aguado puede dar la sorpresa. Foto: NGL

    Héctor Vela Valenzuela es nombrado Secretario General del Congreso en medio de infinidad de suspicacias por su trayectoria de toda la vida dentro del partido tricolor y su cercanía con el ex gobernador priísta Jorge Herrera Caldera, del que fue su secretario de Educación.

    Pero lo más relevante es que estos tres exponentes forman parte de esa mayoría morenista en el Congreso que mucho le está quedando a deber a la ciudadanía duranguense, sobre todo en la realización de un trabajo legislativo que proyecte beneficios inmediatos a los que menos tienen. Las acciones y omisiones en las revisiones de las Cuentas Públicas de organismos autónomos, municipios y del gobierno estatal han dejado mucho qué desear, sobre todo cuando hay evidencias de que en algunos organismos, municipios (como Gómez Palacio y Durango) y secretarías estatales (como Salud, Obras Públicas y Secretaría de Gobierno, entre otras) se han cometido actos de corrupción y saqueos imperdonables. ¿Qué ha negociado con estas instancias este desprestigiado Congreso, del que estos aspirantes a candidatos a la alcaldía de Durango por el partido Morena forman parte?

    Nacho Aguado puntea las preferencias al interior de Morena, pero también se ha posicionado en las calles de Durango, en los medios de comunicación y en las redes sociales.

    Por otro lado, un aspecto que indudablemente les restaría seriedad a los diputados Sandra Amaya Rosales y Otniel García Navarro es el hecho de abandonar los cargos que les dio el electorado para emprender la aventura incierta de obtener primero la candidatura de su partido y luego la alcaldía de Durango con estos puntos en contra. La ciudadanía cada vez repudia más el “chapulinismo”, y esto ha quedado plenamente demostrado en los últimos procesos electorales.

    El otro exponente que ha levantado la mano para contender en el proceso interno de Morena por la candidatura a la alcaldía de Durango es el conocido izquierdista Carlos Medina Alemán, este sí militante, pero confrontado por viejas rencillas políticas con el delegado especial que hace las veces de dirigente estatal de este partido, el polémico tlahuaquense Rosendo Salgado Vázquez, hecho que en el hipotético caso de ser ungido le dificultaría realizar una campaña de unidad.

    Así las cosas, y a reserva de que intervenga en esta disputa el Partido de los Trabajadores con su jerarca, el senador Alejandro González Yáñez, aliado en este proceso electoral con el partido Morena, todo parece indicar que Nacho Aguado seguirá repuntando al interior de este partido y ganando más adeptos en los sectores populares de este municipio y en las redes sociales. Sería interesante ver a este joven político en campaña enfrentándose al candidato panista (Jorge Salum o José Antonio Ochoa), al priísta (Jesús Díez Flores o Arturo Yáñez) y al alcalde decadente que quiere reelegirse, pero ninguno de sus colaboradores se atreve a decirle que ya es un cadáver político viviente, el emecista José Ramón Enríquez Herrera.


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