Lugano Restaurante

La comida para ser perfecta debe ir a la par de una buena compañía.

Screen-Shot-2020-12-22-at-10-36-29-PMSi quiere probar las mejores pastas créame que nada mejor que acudir a Lugano Restaurante, ubicado desde hace 26 años en bulevar Guadiana lotes 18 y 19 Fracc. Lomas del Parque, allá por carretera a Mazatlán. Es una casa muy identificable ya que su construcción es de piedra con ventanas y puerta de madera.

Al entrar sientes como si llegaras a tu casa: la decoración, el mobiliario y el color de las paredes hacen todo muy hogareño.

Esta pandemia nos ha cambiado hasta “el modito de caminar”, como dirían las abuelas, puesto que en todos los lugares al entrar existe un protocolo: en Lugano cuentan con su tapete, chequeo de temperatura y gel antibacterial. Lo que más llama la atención es que sus meseros perfectamente bien uniformados cuentan con su dispensador personal para higienizar el área.

Su mobiliario es de madera, las sillas son acojinadas y las mesas cuentan con manteles blancos, en los cuales la loza y cubiertos (los cuales están empaquetados) ya están montados. Cada mesa tiene su gel antibacterial, lo que te hace sentir seguro de sus instalaciones. El menú ya no lo dejan en la mesa, ahora cuentan con un código QR para que puedas seleccionar tu platillo.

La musicalización es instrumental, a un volumen bajo en el que puedes platicar y escuchar perfectamente sin tener que alzar la voz. Es un lugar que invita a disfrutar del momento ya que es muy cálido para una reunión de amigos, de familia o de pareja.

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La especialidad de este restaurante italiano son las pastas y las pizzas, con una opción de vinos bastante extensa. Yo pedí de alimento una pasta llamada “Spaghetti Lombardo”, que lleva camarón, jamón serrano, champiñones y chícharo, platillo en el que ninguno de sus ingredientes le gana en sabor al otro. De beber pedí una limonada, misma que está muy bien balanceada.

El tiempo de espera se alarga un poco, y es por la simple razón de que los alimentos se preparan al instante, quedando todo “al diente”, que es el estado exacto de la pasta para una cocción equilibrada.

Y mientras nosotros nos conformamos con el triste “trabaja para vivir, no vivas para trabajar”, los italianos tienen una y mil frases para referirse a la comida, ya que tienen una mejor y más relajada visión sobre la vida, por lo que ellos tienen su “comer para vivir, no vivir para comer”.

Sus costos son altos, pero la atención, el lugar y la seguridad en cuanto al protocolo de salud, hacen que valga la pena ir a disfrutar de este lugar.

Por lo anterior la calificación será de cinco tenedores

Aprovecho la ocasión para desearles que el próximo año se cumpla la realización de todas sus metas y sueños. ¡Muy feliz año 2021!


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