Tacos Heri’s

Taqueo, luego existo.

“Ten un taco mientras está la sopa”, era la respuesta de las abuelitas (Q.E.D.P) de unos amigos cuando ibas a la cocina a decirles que tenías hambre.

Los tacos se han vuelto desde hace muchos años parte importante y fundamental de nuestro folclore, habiendo muchas frases y dichos sobre los mismos. Forman parte valiosa de nuestra gastronomía, ya que la Taquicardia “es la aceleración que se siente en el corazón al pasar por un puesto de tacos”, porque no creo que exista alguien a quien con tan solo el olor no se le hayan antojado.

Como todo buen y rico platillo tenemos diferentes tipos de tacos y estos se caracterizan por la región en la que se preparan y se consumen, por ejemplo: en el sur los más tradicionales son los de cochinita pibil, en el centro los de al pastor y de carnitas, y en el norte los de asada y de tripas.

Considerados la comida rápida por excelencia en nuestro país, cuentan con un excelente valor nutricional que provee la carne, verdura y tortilla de harina de trigo o de maíz.

Los primeros tacos que se hicieron en México fueron los de mole, los de guajolote y los de xoloitzcuintle, que es la raza de perro de nuestro país. De ahí aquella frase de “dame dos de perro”, ¿te suena conocida?

Lo mejor de este alimento es que lo podemos encontrar con los vendedores que andan en sus bicicletas o en algún puesto en la calle, y aunque está considerado como comida para la clase trabajadora también se puede encontrar en restaurantes gourmet.

Es muy grande la variedad que hay, existe el clásico taco con sal, dorado, de res, de barbacoa, de alambre, de tripa, sudados, de diferentes guisos, de camarón, de queso Oaxaca, de chile relleno, etc. Es tan versátil que lo podemos llenar de lo que podamos imaginar, pero sin olvidar que lo más sabroso de los tacos es su salsa picante; la hay roja, verde, molcajeteada, habanera y hasta el sabroso pico de gallo.

Y bueno, todo este preámbulo fue para contarte Acá entre Nos que no hay mucho que decir al acudir a los tradicionales Tacos Heri’s que están ubicados en el bulevar Domingo Arrieta Núm. 215 del fraccionamiento SAHOP.

Aunque cuentan con los protocolos de salud al entrar al lugar, no los llevan a cabo en las mesas. Sus instalaciones son modernas, nada extraordinarias. Su personal es poco amable y muy tardado en el servicio. Sus sanitarios aunque cuentan con lo necesario para el servicio están un poco sucios.

Pedí una orden de tacos y un burro de la clásica y tradicional carne asada, pero desafortunadamente tuve que esperar durante un tiempo largo para poder comer. Los alimentos los llevaron en pausas y estaban algo fríos ya que éramos tres los comensales en esa mesa y los fueron llevando a cuentagotas, haciendo el servicio bastante deficiente.

La carne ya no tiene ese sabor exquisito que los hizo famosos, si no es por la salsa, el limón y la sal parecería que estuviéramos comiendo una tortilla envuelta, el clásico taquito sin nada, que solo sirve para entretenerse mientras está la sopa, como cuando éramos niños.

No hay mucho que hablar, es un lugar al cual uno acudía por el sabor pero que actualmente ni la estancia, ni el servicio, ni los alimentos son agradables. Y con esos precios tan altos ni como recomendarlos, por lo que les daré solamente un tenedor.


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