Fernando Miranda Servín.

De acuerdo a la fiscalización de la Cuenta Pública de 2019, realizada por la Auditoría Superior de la Federación, la Universidad Juárez del Estado de Durango es la segunda universidad más opaca de la República mexicana con inconsistencias que ascendieron a mil 126 millones de pesos. La primera universidad más corrupta de la nación es la Universidad de Guadalajara, con observaciones superiores a los 6 mil millones de pesos.

De los mil 126 millones de pesos que la UJED no ha justificado ante la ASF, 663.2 millones se desviaron en contrataciones de personal que no acredita el perfil académico y en pagos a personal de honorarios sin evidencia de los contratos que amparaban la relación laboral.

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El C.P. Rubén Solís Ríos, el segundo rector más opaco de México, lejos de atender las graves anomalías que le señaló la Auditoría Superior de la Federación ha seguido solapando y fomentando la corrupción en la máxima casa de estudios duranguense.

Un rector que solapa y fomenta la corrupción

Lejos de subsanar estos graves señalamientos, el rector corrupto de la máxima casa de estudios duranguense, C.P. Rubén Solís Ríos, ha seguido solapando la existencia de estas irregularidades, como así lo ha dado a conocer a razacero la asociación civil “Identidad Universitaria”, cuyos representantes, Ángel Anwar Cisneros Ramírez y Juan Carlos Torres Vázquez, manifiestan lo siguiente: “Desde el 2 de junio pasado solicitamos a la UJED las contrataciones de los trabajadores de confianza, por honorarios, administrativos y académicos de la administración central, de los años 2019, 2020 y 2021. En la información que nos han entregado hemos encontrado muchas anomalías graves, entre las que destacan la presencia en la nómina de Juan Bravo Campos, profesor ya jubilado, percibiendo un sueldo de 25 mil 547 pesos quincenales. También, Jesús Espinosa Flores, ex contralor que renunció desde hace ya varios meses, sigue apareciendo en la nómina con un salario de 20 mil 601 pesos quincenales”.

En la nómina, los empleados del
despacho particular del rector

En la lista nominal aparecen nombres como el de Keila Dalila Torres Cepeda, con un sueldo de 17 mil 195 pesos quincenales: “Esta persona, aparte de ser la encargada de compras en la UJED, atiende el despacho particular de contaduría del rector Rubén Solís Ríos, ubicado en la calle Morelos, casi esquina con la calle Volantín, en el centro de la ciudad de Durango. El rector Rubén Solís también metió en la nómina al novio de Keila Dalila Torres, Miguel Ángel Ramírez Alvarado, con un salario de 10 mil 990 pesos quincenales. Ambos trabajan en su despacho particular”, revela Juan Carlos Torres.

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El caso de Lydia Tamara Alvarado, empleada adscrita a la Oficina del Abogado General que nadie conoce en esta área de trabajo, es uno entre cientos que revelan el enorme saqueo que se está perpetrando en la UJED.

En la UJED, nadie conoce a Lydia Thamara Alvarado

Pero el caso que más intriga a los representantes de “Identidad Universitaria” es el de Lydia Tamara Alvarado García: “Esta persona aparece en la nómina de la administración central de la UJED percibiendo un sueldo de 32 mil 689 pesos quincenales, adscrita a la Oficina del Abogado General como ‘coordinadora jurídica’. Sin embargo, al preguntarle a los trabajadores de esta área si conocen a Lydia Tamara Alvarado García, la respuesta es negativa”, señala Juan Carlos Torres.

Como estos casos hay muchos más que “Identidad Universitaria” irá dando a conocer a la opinión pública, así como la total ausencia de sanciones a los profesores hostigadores sexuales que fueron denunciados en los tendederos por alumnas de varias facultades y escuelas de la UJED, desde el 11 de marzo de 2020.

Como se ve, con el rector bribón Rubén Solís Ríos la corrupción en la UJED es muy superior a la que se dio en los rectorados anteriores, pues en esta administración varias corrientes políticas extremadamente voraces se han repartido el gran botín financiero que representa la máxima casa de estudios duranguense.

ujed


 

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