
El narcogobernador Villegas, principal violentador de mujeres en Durango
Fernando Miranda Servín
Con su grupo de pseudofeministas financiado cada año con el erario para que ataquen a periodistas críticos y a sus adversarios políticos, el narcogobernador priista, Esteban Villegas, ya está consolidado como el principal violentador de mujeres en Durango.
Y es que en la memoria colectiva aún perdura el ignominioso actuar del mandatario narcopriista en los homicidios de mujeres por meningitis, que se perpetraron en el inicio de su sexenio, y la protección descarada que les otorgó a los autores de estos más de cuarenta asesinatos, algunos de los cuales ni siquiera pisaron la cárcel. Muchas otras mujeres que fueron infectadas y sobrevivieron a la meningitis con secuelas severas, fueron abandonadas a su suerte por el gobierno infame del narco”doctor”.
Hoy, las mujeres duranguenses siguen esperando la implementación de la Declaratoria de Alerta de Género por Violencia Feminicida, decretada por la secretaría de Gobernación desde noviembre de 2018 e incumplida por los gobiernos del panista saqueador José Rosas Aispuro y del narcopriista ladrón Esteban Villegas, Declaratoria que el narco”cantante” bribón no implementa simplemente porque no quiere, porque hacerlo significa la erogación de varios cientos de millones de pesos que prefiere robárselos con su pequeño cartel de rufianes.
En Durango son 16 municipios los que fueron declarados en alerta por Violencia de Género contra las mujeres: Gómez Palacio; Lerdo; Durango capital; Pueblo Nuevo; Mezquital; Canatlán; Poanas; Tamazula; General Simón Bolívar; Rodeo; Nombre de Dios; Mapimí; Santiago Papasquiaro; Tlahualilo; Vicente Guerrero y Guadalupe Victoria.
En estos municipios se requiere implementar la infraestructura necesaria para que las mujeres sean atendidas dignamente, con prontitud y eficacia cuando sufren actos de violencia y cuando sus vidas corren peligro. Esta infraestructura incluye instalaciones adecuadas y equipos de profesionistas especializados, además de refugios para proteger a las mujeres y a sus hijos que han sido objeto de violencia.

Lo anterior implica realizar gastos millonarios, gastos que el narcogobernador Villegas no ha estado dispuesto a hacer pues ha manejado el erario de los duranguenses como si fuera dinero propio, permitiendo que sus colaboradores cercanos se enriquezcan ilicitamente dándoles contratos generosos a familiares y amigos, y otorgando contratos millonarios a empresas vinculadas al crimen organizado.
En lo que va del actual sexenio se han perpetrado en Durango por lo menos sesenta feminicidios, muchos de los cuales se habrían podido evitar si este narcogobernador hubiera comenzado a implementar la Declaratoria de Alerta de Género por Violencia Feminicida desde el inicio de su mandato, pero como se ha visto la protección de las mujeres duranguenses no es prioridad para el narcopriista, que en las últimas semanas previas al 8M ha estado más ocupado en promocionar su “nuevo” material musical que en atender los graves problemas que día a día aquejan a la ciudadanía.
Y ya de colofón, también es preciso mencionar a las cientos de mujeres jefas de familia que han sido despedidas injustificadamente del gobierno estatal del narcomandatario priista, Esteban Villegas, mujeres que bajo amenazas han recibido liquidaciones paupérrimas.
Hoy, las pseudofeministas oficialistas, pagadas por el gobierno estatal, están exhortando a las mujeres duranguenses a realizar una marcha pacífica este 8 de marzo, llevando flores blancas, porque el año pasado la marcha se les salió de control y quemaron el Congreso local y pues qué caray, hay que proteger los recintos desde los cuales se ejerce violencia institucional contra las mujeres, como el Congreso, el Tribunal Superior de Justicia y el Centro de Convenciones Bicentenario, sitio en el que despacha el narcogobernador priista Esteban Villegas y que curiosamente es el lugar en el que nunca terminan las marchas convocadas por ese grupo de pseudofeministas que ocupan cargos en el gobierno estatal y en la UJED. Al narcogobernador no hay que incomodarlo, faltaba más.
Afortunadamente hay colectivos de auténticas feministas que realizan sus propias marchas incluyentes, al margen de las “feministas” oficialistas. Estas son a las que hay que seguir, escuchar y hacer eco de sus exigencias de justicia.
