
¿Marcha pacífica a cambio de despenalización del aborto?
Fernando Miranda Servín
Muy detestable resulta la narrativa de las “feministas” oficialistas de Durango, que quieren chantajear a las mujeres de esta entidad argumentando que la próxima despenalización del aborto se deberá a que hicieron una marcha “pacífica” (controlada) el pasado 8 de marzo, pues, dicen, eso fue lo que negociaron con el gobierno del narcogobernador priista Esteban Villegas: Marcha pacífica a cambio de despenalización del aborto en Durango. Ajá.
Desde septiembre de 2023, la Suprema Corte de Justicia de la Nación eliminó el delito del aborto del Código Penal Federal, obligando a las instituciones de salud federales a brindar el servicio de aborto en todo el país. A partir de esta fecha el avance de la despenalización del aborto ha sido.progresivo en las entidades federativas de nuestra nación, por lo que los diputados de Durango, quieran o no, tendrán que despenalizar el aborto.
¿Por que están contando este cuento las “feministas” oficialistas de Durango? Pues para hacer creer a las mujeres duranguenses que las marchas “pacíficas” (bien controladitas y con florecitas) sí dan resultados y seguir los próximos 8M con esta dinámica y no tocar ni con el pétalo de una rosa al narcogobernador Villegas, que ha sido el principal violentador de mujeres en Durango por no implementar la Declaratoria de Alerta de Género por Violencia Feminicida, decretada por la secretaría de Gobernación desde noviembre de 2018 en 16 municipios de este estado, y tampoco tocar a las instituciones legisladoras, procuradoras e impartidoras de justicia, como el Congreso de Durango, la Fiscalía General y el Poder Judicial, que son las que más ejercen violencia contra las mujeres, sobre todo en casos de violencia intrafamiliar, agresiones sexuales y violencia vicaria.

La evidencia de este contubernio entre las “feministas” oficialistas y los tres poderes de Durango es la resonancia que de esta burda narrativa han hecho las dos televisoras locales afines al régimen corrupto del narcogobernador Villegas.
Se trata de adormecer a las mujeres duranguenses y llevarlas por la vía sumisa a la aceptación de un régimen inescrupuloso cuyos integrantes prefieren saquear el erario y enriquecerse ilícitamente; otorgar contratos millonarios a empresas vinculadas al crimen organizado y entregar bolsas millonarias a los artistas favoritos del narcogobernador Villegas que cada año se presentan en la Feria Nacional Francisco Villa y los festivales Revueltas y Ricardo Castro (que de festivales culturales no tienen nada), que implementar la infraestructura que requiere la Declaratoria de Alerta de Género por Violencia Feminicida, infraestructura que salvaría la vida de muchas mujeres y les daría seguridad y tranquilidad a ellas y a sus hijos e hijas.
Lo alentador de la marcha del pasado 8 de marzo es el surgimiento de muchas voces y colectivos realmente feministas que con argumentos sólidos han estado derrumbando en las redes sociales el grotesco teatro que desde hace varios años les han montado esas “feministas” oficialistas al servicio del narcogobernador Villegas. Son ellas las que con toda seguridad van a reinventar las futuras marchas del 8M en Durango, marchas que de ninguna manera deberán ser sumisas y con florecitas, sino muy enérgicas y con mensajes duros y contundentes que aturdan los oídos de quienes dirigen las instituciones que siempre las han violentado.
