LOS CHACALES

PÁG. 8

De la redacción de razacero.

Desde la matanza del Templo Mayor, perpetrada por el sanguinario Pedro de Alvarado, los mexicanos hemos soportado infinidad de masacres cometidas tanto por gobernantes de facto como por aquellos que han sido legítimamente elegidos, siendo estas, quizá, las más relevantes:

Porfirio Díaz, El Chacal de Cananea y Río Blanco, responsable de la muerte de 23 mineros en Cananea, Sonora, el 1 de junio de 1906, y de 800 obreros de la fábrica de tejidos de Río Blanco, Orizaba, Ver., el 7 de enero de 1907.

Plutarco Elías Calles y Emilio Portes Gil, Los Chacales de Topilejo, responsables de la muerte de 60 estudiantes vasconcelistas ejecutados en Topilejo, Tlalpan, D.F., el 14 de febrero de 1930.

Lázaro Cárdenas, El Chacal del Centro Histórico, responsable de la muerte de 500 ciudadanos seguidores del general Juan Andreu Almazán, que protestaban el 7 de julio de 1940 en el centro del D.F., por el fraude electoral cometido por su gobierno para imponer en la presidencia al general Manuel Ávila Camacho. Durante esa campaña electoral fueron asesinados 1,116 almazanistas por el gobierno de Lázaro Cárdenas.

Manuel Ávila Camacho, El Chacal de León, Guanajuato, responsable de la muerte de más de 100 ciudadanos leoneses, la mitad de ellos mujeres y niños, que protestaban en la plaza central de León en contra del fraude electoral que acababan de sufrir, con el cual el gobierno de Ávila Camacho imponía a un presidente municipal espurio, el 2 de enero de 1946.

Miguel Alemán Valdés y Adolfo Ruiz Cortines, Los Chacales de La Alameda, responsables de la muerte de 500 henriquistas que el 7 de julio de 1952 festejaban en La Alameda Central del D.F., el triunfo del general Miguel Henríquez Guzmán en las elecciones presidenciales para suceder a Miguel Alemán. Triunfo que no sería reconocido por el gobierno alemanista, que impondría en la presidencia a Adolfo Ruiz Cortines.

Adolfo López Mateos, El Chacal de Xochicalco, responsable del asesinato del líder agrario Rubén Jaramillo, ejecutado por un grupo de agentes judiciales y militares junto con su esposa embarazada y sus tres hijos, en Xochicalco, Morelos, el 23 de mayo de 1962.

Gustavo Díaz Ordaz, El Chacal de Tlatelolco, responsable de la matanza de por lo menos 300 estudiantes el 2 de octubre de 1968.

Luis Echeverría Álvarez, El Chacal del Jueves de Corpus, responsable de la matanza de al menos 120 estudiantes el 10 de junio de 1971.

José López Portillo, El Chacal de La Colina del Perro, responsable de cientos de asesinatos de luchadores sociales y guerrilleros durante su sexenio, de 1976 a 1982.

Miguel de la Madrid Hurtado, El Chacal Gris, durante se sexenio se registraron 69 mil ejecuciones, los carteles de las drogas comenzaron a tomar fuerza y fue asesinado el periodista Manuel Buendía el 30 de mayo de 1984.

Carlos Salinas de Gortari, El Chacal de perredistas, durante su sexenio más de 500 perredistas fueron asesinados, ejecutaron al cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, el 23 de mayo de 1993; al ex gobernador de Guerrero José Francisco Ruiz Massieu, el 28 de septiembre de 1994, y se cometió el magnicidio de Luis Donaldo Colosio, el 23 de marzo de 1994.

Ernesto Zedillo, El Chacal de Aguas Blancas y Acteal, responsable de la muerte de 17 campesinos en Aguas Blancas, Gro., el 28 de junio de 1995, y de 45 indígenas tzotziles en Acteal, Chiapas, el 22 de diciembre de 1997.

Vicente Fox Quesada, El Chacal de Los Pinos, responsable de casi 50 mil ejecuciones durante su sexenio.

Felipe Calderón, El Chacal de “La Guerra contra el narcotráfico”, responsable de la muerte de más de 100 mil personas durante su sexenio.

Enrique Peña Nieto, El Chacal de Atenco, responsable de la muerte de los jóvenes Javier Cortés (14 años) y Alexis Benhumea (20 años), de lesiones graves y violación de derechos humanos de 300 personas, y de las violaciones sexuales de 26 mujeres, el 3 y 4 de mayo de 2006, siendo gobernador del Estado de México.

Rafael Moreno Valle, El Chacal de Chalchihuapan, gobernador de Puebla promotor de La Ley Bala, responsable de la muerte del niño José Luis Alberto Tehuatlie, de 13 años de edad, quien recibió un disparo de bala de goma en la cabeza por parte de la policía estatal poblana el 9 de julio de 2014, cuando habitantes de este poblado protestaban en la carretera de Atlixco para exigir la restitución de los servicios del Registro Civil a las Juntas Auxiliares.

Enrique Peña Nieto, presidente de México; Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación; Jesús Murillo Karam, Procurador General de la República; Miguel Ángel Aguirre Rivero, ex gobernador de Guerrero, y José Luis Abarca Velázquez, ex alcalde de Iguala,  Los Chacales de Iguala, responsables de la muerte de 8 perredistas en mayo de 2013; de 3 ciudadanos y de 46 estudiantes normalistas de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014.

Lógicamente, faltan más chacales, muchos más de menor estofa, pero ¿a cuántos chacales más vamos a seguir tolerando para acabar de entender que ya debemos decirle adiós a la partidocracia asesina y darnos ya otra forma de gobierno?

Esperemos que los asesinatos de los jóvenes estudiantes normalistas de Ayotzinapa representen el final de esta partidocracia delincuencial y el pueblo mexicano despierte ya de esta larga noche en la que nos han hundido estos “políticos” criminales.