
Trabajadores del ISSSTE Durango están hartos de Diana Torres y Manuel Aguilar
Erick Miranda Gamboa
Las denuncias de trabajadores del ISSSTE en Durango contra la delegada Diana Torres y su círculo cercano no son nuevas. Han sido expuestas públicamente por el personal y hoy vuelven a cobrar relevancia ante el movimiento de funcionarios dentro de la propia institución.
Diana Torres colocó a su amigo Manuel Aguilar Morales como subdirector administrativo de la Clínica de Medicina Familiar del ISSSTE y, ahora, de acuerdo a trabajadores, pretende moverlo al área de Recursos Humanos de la delegación.
Si los señalamientos de los trabajadores son ciertos, resulta difícil entender por qué un funcionario al que describen como irresponsable, ausente e inepto sería premiado con un nuevo cargo en lugar de rendir cuentas por su desempeño.
Los trabajadores aseguran que Manuel Aguilar prácticamente no cumple con sus funciones: señalan que cuando va solo se pasea entre las oficinas, llega cuando quiere, se ausenta y nunca resuelve los problemas de la clínica y que, además, ha colocado a personas cercanas a él en puestos dentro de la institución.
De acuerdo con estos testimonios, algunos de sus allegados también llegan tarde, salen temprano, se ausentan para desayunar y pueden tomar el tiempo que gusten, manejan sus horarios con una libertad que, evidentemente, no tienen el resto de los trabajadores. Además de complicar las labores de la clínica debido a sus ausencias.

Pero los señalamientos van todavía más lejos.
Los trabajadores relatan que el 27 de junio, con motivo del cumpleaños de Manuel Aguilar, se habría realizado un “Kit Anticruda” utilizando productos de la clínica del ISSSTE para obsequiarlos a los asistentes. Afirman, además, que en aquella celebración estuvo presente la propia delegada Diana Torres.
La pregunta es inevitable: ¿quién está vigilando el uso de los recursos públicos dentro del ISSSTE en Durango?
La decisión de llevar a Manuel Aguilar al área de Recursos Humanos será otro movimiento entre amigos de la delegada Diana Torres para seguir haciendo de las suyas.
Los propios trabajadores también han señalado a esta delegada corrupta por favoritismos en la asignación de plazas e interinatos, así como cobros de “moches” mensuales a empleados del ISSSTE por haberlos ingresado a la nómina.
Así esta delegación estatal del ISSSTE, operando como si fuera patrimonio personal de un grupo de funcionarios.

También resulta llamativo el episodio que los trabajadores relatan sobre la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Durango el pasado 3 de septiembre. “De manera arrastrada, Diana Torres y Manuel Aguilar corrieron bajo la lluvia hasta la camioneta de la presidenta para pedirle que autografiara un cuadro con su propia imagen y darle la bienvenida a Durango”, relatan.
La escena puede parecer anecdótica, pero contrasta de manera bastante incómoda con las denuncias que los propios trabajadores han hecho sobre la corrupción instaurada por Diana Torres dentro de la institución.
Muy atentos y serviles con el poder, pero muy poco atentos a los problemas que enfrentan diariamente quienes acuden al ISSSTE.
Diana Torres debería entender que encabezar una delegación federal no significa tener una cuota de poder para repartir puestos entre amigos y allegados. Significa administrar recursos públicos, garantizar que los servicios funcionen y responder por las decisiones que se toman bajo su gestión.
¿Habrá alguien del Gobierno federal que finalmente ponga atención a lo que está ocurriendo en el ISSSTE de Durango?
Porque los derechohabientes merecen una institución que funcione, y los trabajadores merecen algo más que silencio, favoritismos y funcionarios corruptos que hacen lo que quieren.
