La sobrepoblación en las cárceles mexicanas

VÍCTOR MANUEL SÁNCHEZ VALDÉS

México enfrenta una creciente crisis penitenciaria: la sobrepoblación carcelaria se ha multiplicado, lo que ha provocado hacinamiento, violencia y autogobierno criminal. La construcción de nuevas prisiones no resolverá el problema sin una reforma profunda del sistema judicial.

En lo que va del sexenio, el Gobierno Federal ha detenido a más de 70,000 personas por delitos de alto impacto. Esto en principio es bueno porque se saca de las calles a criminales peligrosos, pero a la vez se genera un nuevo problema: la sobrepoblación de las cárceles que satura el sistema penitenciario.

Apenas hace unos días se vivieron dos riñas en el penal de Mazatlán que le costaron la vida a 12 personas, frente a lo cual, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, anunció la construcción de seis nuevos penales de alta seguridad con capacidad para más de 18,000 internos. Sin embargo, esta medida está lejos de resolver el problema.

¿Cómo ha evolucionado la sobrepoblación en el sexenio?

Desde que inició el sexenio la población carcelaria creció en más de 42,000 personas, lo que causó que la sobrepoblación pasara de 9,632 personas en septiembre de 2024 a 45,099 en septiembre de 2026, es decir, 35,000 reos extras, por lo que 18,000 nuevos espacios nos dejan muy por debajo de los que se requieren.

Ello sin contar con el hecho de que la población carcelaria sigue en aumento, lo cual amenaza con desbordar el sistema penitenciario, ya que, en 2024, 121 de las 279 prisiones del país tenían sobrepoblación, y en 2026 tenemos saturación en 156 de las 275, es decir, ha crecido las cantidades de centros con este problema.

Además, hay que considerar que la propuesta de García Harfuch se enfoca en los penales federales, ya que las seis nuevas prisiones serían federales y ninguno de los centros federales hoy tiene sobrepoblación, ya que el problema se centra en los estatales, pero lo genera la Federación al mandar a más reclusos a estos reclusorios.

Es decir, los estados son los que deben construir más prisiones o espacios porque el Gobierno Federal incrementó las detenciones, pero la paradoja es que el Gobierno Federal no ayuda a los estados a construir más espacios, lo que deja una importante carga financiera a los gobiernos locales.

Si bien se requieren más espacios en el sistema penitenciario, tampoco podemos caer en el error de comenzar un proceso intensivo de construcción carcelaria, ya que parte del problema se deriva de que personas que no deberían estar en prisión se encuentran recluidas.

Más que cárceles, hace falta combatir el rezago judicial

El 44.27 % de las personas que están privadas de la libertad en México no tienen una sentencia firme, muchas de ellas han esperado por años, por lo que, además de construir más prisiones, debe pensarse en un esquema para reducir el rezago judicial para sentenciar a quienes son culpables y dejar libres a los que no lo son.

Además, se deben incrementar los esquemas de libertad condicional para que solo los reos de mayor peligrosidad sean los que permanezcan en prisión, y a quienes han demostrado buen comportamiento y la disposición de reformarse, ofrecerles una nueva oportunidad de reintegrarse a la sociedad.

¿En dónde está el mayor problema?

De las 32 entidades federativas, en 20 encontramos problemas de sobrepoblación, pero la tendencia va en crecimiento, por lo que no podemos descartar que en el futuro se sumen nuevos estados al problema.

En donde las cifras son más alarmantes es en Nayarit, donde hay un 257 % de sobrepoblación, es decir, rebasan en más de tres veces la capacidad instalada. Le siguen el Estado de México, con el 125 % de sobrepoblación; Morelos, con 115; Sonora, 107; Quintana Roo, 102; San Luis Potosí, 98; y Durango, 98 %.

A nivel de prisiones, el penal de Huixtla en Chiapas está rebasado en un 625 % de su capacidad, por lo que el nivel de hacinamiento es inaceptable. En Nayarit, el penal de Bucerías se pasa por un 474 %; el de Jojutla, Morelos, en un 419 %, y hay tres penales del Estado de México —Chalco, Zumpango y El Oro— que rebasan el 300 %.

Fuente: elaboración propia a partir de los datos del Cuaderno Mensual de Información Estadística Penitenciaria Nacional de septiembre de 2026, que genera el Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social del Gobierno Federal.

¿Por qué es problemática la sobrepoblación en las cárceles?

Existen varios problemas que se derivan de la sobrepoblación en los centros penitenciarios, entre los cuales destacan los siguientes:

  1. Dificultades en la operación: dado que se tiene una mayor cantidad de reclusos que vigilar, la cantidad de guardias puede resultar insuficiente, así como las áreas comunes, de manera que muchos de los procesos y protocolos dejan de cumplirse.
  2. Hacinamiento y servicios deficientes: al haber más reos de los que caben en los espacios disponibles, se obliga a que en las celdas haya cada vez más personas, lo que provoca un hacinamiento que puede llegar a casos graves en donde ya ni siquiera se tenga espacio para dormir. De igual manera, los servicios como el agua potable y el comedor pueden resultar insuficientes, lo que se traduce en violaciones a derechos humanos.
  3. Mayores incidentes y conatos de violencia: cuando existen más reclusos en un espacio reducido la posibilidad de riñas, peleas y motines se dispara, de forma que una prisión con sobrepoblación es más propensa a que se incremente la violencia entre los grupos ahí recluidos.
  4. Propicia el autogobierno: dado que las autoridades ahora tienen que vigilar a un mayor número de personas, se vuelven incapaces de mantener el orden, lo que abre la puerta para que surjan esquemas en donde los propios criminales organicen sistemas de autogobierno porque, además, al ser muchos los reclusos, pueden imponer su orden, lo cual también puede derivar en un incremento de las actividades delictivas en el interior.

 

(Animal Político)