Nancy Martínez.

Uno podría pensar que todo lo que está relacionado con el sexo implica una montaña rusa de diversión, orgasmos y placeres desenfrenados (bueno, para quienes realmente saben hacer su chamba). Pero en realidad no todo lo que brilla es oro, y como la suerte es una canija, a algunos les tocó perder en estos asuntos.

Y no, no nos referimos a una noche de mal sexo. Ni a la eyaculación precoz o a la impotencia sexual. Hablamos de trastornos físicos y mentales que han hecho que el sexo sea un infierno viviente para todos aquellos que los padecen.

Sí, aunque usted no lo crea, y algunos de estos trastornos son los siguientes:

Sexomnia

Las mañanas son las más traicioneras. No existe un ser humano en el mundo que pueda lanzar la primera piedra por haber despertado sin tener unas ganas irrefrenables de aventarse el mañanero. Pero en este caso, la sexomnia es diferente.

Este extraño trastorno consiste en tener relaciones sexuales en un estado absoluto de sueño. O sea, están tan jetones que no recuerdan nada de nada. De hecho, en abril de 2014 un tipo llamado Mikael Halvarsson tuvo relaciones con una chica con quien compartía la cama. Lo peculiar del asunto es que él estaba dormido cuando se puso a bombearla, y lo desafortunado es que ella no quería. Debido a que una ex y su madre ratificaron su condición, se le absolvió de una condena por violación.

Claro, nunca han faltado los oportunistas que aseguran padecer esto, pero debe ser comprobado por algún siquiatra especializado en trastornos del sueño.

El opuesto de este trastorno es la somnofilia, que consiste en tener relaciones sexuales con una persona dormida. Perverso… muy perverso.

Priapismo

Quienes padecen este trastorno envidian a quienes necesitan de un Viagra para poder levantarse en armas. Resulta que los que sufren de priapismo tienen una erección durante un buen rato. Imagínense que tienen que hacer una presentación frente a todo el personal de la compañía en la que trabajan y que el papel protagónico lo tenga su paquete. No está chido.

Tiene diversas causas, y entre ellas se encuentran algunos factores vasculares y neurológicos, así como la ingesta de algunos medicamentos que ayudan a aliviar la disfunción eréctil, anemia e incluso leucemia.

Y bueno, no está de más decirles que si tienen una erección que les dure más de cuatro horas, no la presuman y láncense a urgencias. Una condición así les podría gangrenar el pene y ni qué decir del peor de los casos, les aplicarían la jarocha.

Enfermedad de Peyronie

Ah, canijo. Aquí el pene se flexiona, lo cual genera un fuerte dolor en quien la padece. Muchas veces esto causa una curvatura que impide que la persona pueda tener relaciones. Es una de las causas de disfunción eréctil, ya que no poseen sensibilidad en el glande.

Hipersexualidad

Ok, ok, quizás todos pensamos en sexo muchas veces al día, pero esto ya sobrepasa cualquier límite. Los adictos al sexo no pueden controlar sus impulsos, tener sexo se convierte en una prioridad, tanto que los llega a aislar de su mundo y, como en toda adicción, sufren el síndrome de abstinencia cuando no logran planchar.

Este trastorno se encuentra clasificado en la categoría de los obsesivos compulsivos. David Duchovny (el de Californication) ingresó en una clínica para tratar su adicción al sexo.

Síndrome de excitación sexual persistente

Los orgasmos de los cerdos son motivo de envidia para muchos. Y no es para menos, treinta minutos de tener los ojos en blanco merecen una ovación. Sin embargo, hay personas que definitivamente no les envidian nada.

Se podría pensar que es igual a la hipersexualidad, pero para quienes tienen este síndrome el origen de sus estímulos no radica en el deseo sexual. Únicamente lo tienen las mujeres y ocasiona una excitación tan fuerte que les dura y dura por días o semanas.

Y no crean que acudir a la socorrida Manuela les ayuda. Los síntomas regresan en algunas horas. Es una pesadilla viviente. De hecho, el simple viaje en coche o la vibración de un teléfono celular puede agravar la situación.

Así que si se quejaban de algún desperfecto en sus noches de pasión, pueden sentirse aliviados de que existen seres a quienes el sexo les resulta un verdadero calabozo.

(chilango.com).

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