Cofundador de Facebook donará 20 millones para “detener” a Donald Trump

Facebook forma parte del día a día de millones de personas. Más de mil millones de usuarios lo utilizan a diario, y muchas más por lo menos una vez al mes. Su portada —el denominado Newsfeed— es fuente de controversia constante por su complejo juego de algoritmos que dan prioridad la información que tanta gente ve.

Facebook podría cambiar el mundo. Pero Facebook no quiere, o al menos quiere seguir siendo una herramienta neutral, donde los usuarios decidan en mayor o menor medida qué elementos ven y a cuales están expuestos en sus smartphones y ordenadores.

No es de extrañar pues, el sentimiento de desamparo que muchos sienten ante un acontecimiento clave como son las elecciones presidenciales en Estados Unidos, que piensan que Facebook podría estar favoreciendo a la candidata del Partido Demócrata, Hillary Clinton.

Desde que Gizmodo destapó que se ocultaban noticias “conservadoras” por parte del equipo de editores humanos que tomaban parte en seleccionar las noticias más relevantes, cierto sector de Estados Unidos, en especial el pro-Donald Trump, consideran a Facebook un agente enemigo.

donald-trump-1

Facebook poco tardó en recordar su posición de neutralidad, y unos meses después despidió a los editores humanos que controlaban los temas más candentes. ¿El resultado? Caos. Los algoritmos sin supervisión humana empezaron a destacar historias falsas y conspiraciones.

Ahora, Dustin Moskovitz, uno de los co-fundadores de Facebook, ha decidido donar 20 millones de dólares al Partido Demócrata para “detener a Donald Trump”. A pesar de que Moskovitz lleva desde 2008 fuera de Facebook, su fortuna —más de 10.000 millones de dólares— y su rol inicial en la compañía darán aire a los críticos, que seguirán jaleando conspiraciones y falta de neutralidad por parte de Facebook.

La donación será en forma de cuatro donaciones de cinco millones de dólares a sendos Super-PAC, los comités de apoyo a políticos donde millonarios donan rutinariamente a políticos estadounidenses según sus preferencias, o incluso buscando influir en las decisiones de los mismos.

VíaÁlex Barredo
COMPARTIR