Leona Vicario

De la redacción de razacero.

María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador, mejor conocida como Leona Vicario, fue una heroína de la independencia de México.

Nació en la ciudad de México en 1789.

Sus padres fueron Gaspar Martín Vicario, español de nacimiento, y doña Camila Fernández de San Salvador, criolla.

Quedó huérfana de niña y su tío Agustín Pomposo Fernández de San Salvador se hizo cargo de ella.

Desde pequeña mostró gran fuerza de carácter y recibió una esmerada educación, poco común en las mujeres de la época.

Conoció al estudiante Andrés Quintana Roo, del que se enamoró. Su tío no permitió el matrimonio por las ideas revolucionarias del joven. Leona tenía las mismas ideas por lo que, cuando éste se unió a los insurgentes, después del rechazo de su boda, le enviaba noticias desde la capital a los campos de batalla, por lo que se le considera la primera periodista del país.

Durante la guerra de Independencia, Leona se convirtió en informante de los hechos relevantes para la causa insurgente que ocurrían en la capital.

Su devoción por la Independencia de México la impulsó a gastar su fortuna en apoyo de la rebelión y a apoyar en todo a los insurgentes. Intentó ganar para la causa a los más hábiles armeros vizcaínos, pero fue denunciada y hecha prisionera por los realistas, negándose rotundamente a denunciar a sus cómplices.

Sus bienes fueron confiscados y se le recluyó en el convento de Belén de las Mochas, en la Ciudad de México, de donde se fugó con el apoyo de los coroneles Antonio Vázquez Aldama y Luis Rodríguez Alconedo y cuatro hombres más, todos disfrazados de realistas.

Viajó a territorio insurgente portando bajo su amplia falda una pequeña imprenta, acompañó a los independentistas y sufrió muchas penurias por las derrotas que sufrieron.

En el año de 1813, se casó con don Andrés Quintana Roo, en la localidad de Chilapa, Guerrero.

Ya casados, la pareja de patriotas acompañó al ejército insurgente en sus campañas, compartiendo peligros y privaciones. Las derrotas se sucedían para el bando insurgente por lo que Leona y su esposo anduvieron a salto de mata.

Fueron delatados por dos traidores y se vieron obligados a aceptar el indulto.

Con el triunfo de la Independencia, el Congreso le otorgó como recompensa a su insuperable patriotismo la hacienda de Ocotepec, en las inmediaciones de Apan, Hidalgo, y tres casas en la ciudad de México.

Leona Vicario “La mujer fuerte de la Independencia”, como se le conoció, falleció en la ciudad de México el 21 de agosto de 1842.

Los restos de Leona Vicario descansan en la Columna de la Independencia de la Ciudad de México.

En 1948 su nombre fue inscrito con letras de oro en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.

La antigua casa donde vivió con su esposo e hijas, ubicada en la calle de Brasil, en el centro de la ciudad de México, es hoy el Museo Leona Vicario.

Museo Leona Vicario, ubicado en la esquina de las calles de Brasil y Colombia, en el centro de la Ciudad de México.
Museo Leona Vicario, ubicado en la esquina de las calles de Brasil y Colombia, en el centro de la Ciudad de México.

En la fachada del museo pueden verse dos placas con las siguientes inscripciones:

“Dedicada a la Heroína de la Independencia”, y “La mujer mexicana a Leona Vicario en reconocimiento a sus servicios a la Patria”.

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