Fernando Miranda Servín.

Recientemente, en las redes sociales se ha extendido con fuerza la polémica respecto a la supuesta mala calidad de los alimentos que se sirven a los pacientes en el Hospital 450, adscrito a la secretaría de Salud del estado de Durango.

Así, nos dimos a la tarea de realizar una breve investigación entrevistando a empleados de este importante centro de salud, a quienes se les tiene prohibido proporcionar cualquier tipo de información a los medios de comunicación, razón por la cual solicitaron el anonimato, y revelaron lo siguiente:

“Esos comentarios que se hacen en las redes sociales dañan la imagen de la institución, y mucho más cuando aquí todos sabemos que el Departamento de Nutrición es una de las áreas más reconocidas, no solo a nivel estatal sino en el norte del país. Los integrantes de este departamento, en su mayoría nutriólogas, son los que se encargan de verificar que ningún alimento en mal estado o mal preparado llegue a los pacientes; la empresa contratada para preparar los alimentos debe de obedecer al pie de la letra las instrucciones de las nutriólogas. Son un equipo muy eficaz”, revela la fuente consultada.

Otro de los trabajadores de la secretaría de Salud entrevistados manifiesta: “Es obvio que se trata de un asunto político, y quienes comenzaron a propagar esta información en las redes sociales, al mismo tiempo que expusieron un trasfondo administrativo de tráfico de influencias atacaron a nuestras compañeras nutriólogas y a la institución en sí, y están pagando justos por pecadores. No se vale”.

En el transcurso de la entrevista comienza a desenredarse la madeja de anomalías alrededor de este tema, emergiendo esos intereses personales de siempre que terminan desprestigiando tanto a loables instituciones como a profesionistas competentes que forman parte de estas, independientemente de quién gobierne.

En este contexto se sabe que en abril de este año hubo una licitación nacional para contratar a una empresa especializada en preparar alimentos para hospitales: “La anterior, que estuvo trabajando durante el sexenio pasado, era PROSECO (Proveedora de Servicios de Comidas), una empresa de Monterrey, Nuevo León, muy competente”, informa la fuente.

Consultando la licitación pública nacional EA-910006991-N04-2018, emitida el 12 de abril de 2018 por los Servicios de Salud de Durango, a través de la Subdirección de Recursos Materiales y Servicios Generales, firmada por el entonces titular de la secretaría de Salud, Dr. César Humberto Franco Mariscal, recientemente destituido, se observa que en la primera ronda, en la Junta de aclaraciones del 17 de abril del presente año 2018, únicamente se presentaron dos empresas a concursar para obtener el contrato de Adquisición del Servicio de Suministro de Alimentos Preparados para el Hospital General 450 y el Hospital de Salud Mental Dr. Miguel Vallebueno, dichas empresas especializadas en este tipo de servicios fueron las denominadas, Servicios Gastronómicos MARVINO y la arriba mencionada, PROSECO.

Convocatoria para participar en la licitación pública EA-910006991-N04-2018, firmada por el ex secretario de Salud, Dr. César Humberto Franco Mariscal. (Clic para ampliar)

En la segunda ronda, en el Acto de Presentación de Apertura de Propuestas, realizada el 23 de abril, ya no se presenta PROSECO y sorpresivamente aparece la empresa llamada “Servicios de Alimentación Vizcaya”.

Al respecto, un trabajador de la secretaría de Salud conocedor de este tipo de temas comenta: “Esta empresa, ‘Servicios de Alimentación Vizcaya’, se presentó a la segunda ronda el 23 de abril con su recibo de pago por concepto de venta de bases de la licitación extemporáneo, pues el plazo para cubrir este requisito era del 12 al 17 de abril, por lo que ya no tenía derecho a participar. PROSECO se retiró porque de antemano los Servicios de Salud modificaron las bases de la licitación para que ni esta empresa ni la otra, MARVINO, pudieran cumplir con algunos requisitos, como por ejemplo acreditar la propiedad de instalaciones enormes para preparar los alimentos fuera del Hospital 450 y del Hospital de Salud Mental, en caso de una contingencia. Y, por ‘coincidencia’, la empresa ‘Servicios de Alimentación Vizcaya’ pudo acreditar una propiedad con las dimensiones solicitadas, pero al parecer se trata de una bodega de abarrotes ubicada en una de las centrales de abasto de aquí de la capital de Durango”.

Dr. César Humberto Franco Mariscal, ex titular de Salud en el estado de Durango, deja una herencia de corrupción que perjudica a los profesionistas institucionales de esta dependencia.

De esta manera, el 25 de abril de 2018 los Servicios de Salud, bajo la titularidad del Dr. César Humberto Franco Mariscal, le otorga a la empresa “Servicios de Alimentación Vizcaya” el contrato de Adquisición del Servicio de Suministro de Alimentos Preparados para el Hospital General 450 y el Hospital de Salud Mental Dr. Miguel Vallebueno, que asciende a más de 15 millones de pesos, para prestar este servicio a partir del mes de mayo hasta diciembre de 2018, que consiste en servir entre 18 y 20 mil dietas al mes a razón de 70 pesos por dieta.

“El Departamento de Nutrición se encarga de verificar que las dietas estén en buen estado, bien servidas y los menús sean los establecidos, de lo contrario se las rechaza a la empresa contratada, de ahí el prestigio que las compañeras nutriólogas tienen en esta región norte del país; se sabe que precisamente las nutriólogas en varias ocasiones le han exigido a esta empresa que haga bien su trabajo”, comenta un empleado del Hospital 450.

“El proceso está plagado de anomalías que apuntan a que hubo un marcado favoritismo hacia esta empresa pues ¿cómo se puede explicar que esta licitación nacional la haya ganado una empresa local de la que no se sabía nada y que de ninguna manera está especializada en prestar este tipo de servicio tan delicado? En general, a estas empresas se les exige que tengan por lo menos tres años de experiencia en el ramo, y esta empresa ni siquiera es conocida en este ambiente”, señala uno más de los trabajadores entrevistados.

Y a la lista de inconsistencias se suma otra: “Esta empresa no cumple con el Programa Nacional de Manejo Higiénico de Alimentos, Distintivo ‘H’, (importante certificación que otorgan las secretarías de Turismo y de Salud federales a todos aquellos establecimientos fijos que expenden alimentos, por cumplir con los estándares de higiene que marca la Norma Mexicana NMX-F605 NORMEX 2004, y en hospitales la Norma 251)”, finaliza la fuente.

Hay otras anomalías más en esta licitación, pero a grandes rasgos este es solo uno de los muchos casos de corrupción que el ex secretario de Salud del estado de Durango, Dr. César Humberto Franco Mariscal, heredó al ser despedido de su cargo, y con el cual los empleados como enfermeras, doctores, y en este caso nutriólogas, tienen que lidiar redoblando esfuerzos para ofrecer un servicio decoroso a la ciudadanía duranguense.

Necesaria la intervención de las altas autoridades del gobierno del estado de Durango para que las cosas se hagan con estricto apego a las leyes y a las normas en la secretaría de Salud.

Quizá a la ciudadanía le interese saber o no a quién o a quiénes pertenece la empresa “Servicios de Alimentación Vizcaya”, pero lo deseable y saludable es que el gobernador del estado, José Rosas Aispuro Torres, y el nuevo secretario de Salud, Dr. Sergio González Romero, tomen cartas en este asunto para que las cosas se hagan como deben de hacerse, con estricto apego a las leyes y a las normas, y se resguarde el prestigio y la integridad de los profesionales que laboran en esta institución.


 

COMPARTIR