Romo y el saqueo de la Lacandona I

Carlos Fazio.

Montado en la ola聽neoliberal de comienzos del siglo XXI, el聽鈥済obierno de los empresarios y para los empresarios鈥澛燼dministrado por Vicente Fox lanz贸 en 2001 un millonario proyecto de聽鈥渄esarrollo鈥澛爕聽鈥渕odernizaci贸n鈥澛燿el sureste mexicano, que seg煤n la narrativa oficial transformar铆a de manera radical a toda la regi贸n. Con la zanahoria de fomentar el desarrollo del M茅xico pobre y con apoyo del aparato militar, el proyecto de intervencionismo estatal foxista subsidiar铆a, una vez m谩s, a los grandes industriales del pa铆s y del exterior. La聽misi贸n聽de Fox consistir铆a en acelerar la entrada en vigor de la segunda generaci贸n de reformas neoliberales y propiciar铆a el saqueo empresarial del campo mexicano iniciado tras las iniciativas salinistas de contrarreforma al art铆culo 27 constitucional y el fin del reparto agrario, que en 1992 estableci贸 una nueva regulaci贸n de la tenencia de la tierra, en particular, del ejido. Ambas iniciativas fueron requisitos impuestos por Estados Unidos para que M茅xico pudiera entrar en el acuerdo de libre comercio de Am茅rica del Norte.

De llevarse a cabo la聽鈥渕odernizaci贸n鈥澛爁oxista, las comunidades originarias de Chiapas ser铆an changarrizadas 鈥搒eg煤n el eufemismo predilecto utilizado por Fox para aludir a la obligada proletarizaci贸n del campesinado, al que pretend铆a reconvertirlo en mano de obra barata al servicio del sector maquilador y las agroindustrias trasnacionales鈥 y perder铆an sus tierras, que ser铆an privatizadas junto con los recursos naturales y gen茅ticos de la regi贸n.

As铆, la entrada a la聽globalizaci贸n聽del campesinado pobre de Chiapas, Oaxaca, Guerrero y otros estados del sureste se har铆a por la v铆a de una metamorfosis que nada ten铆a que ver con la letra de los Acuerdos de San Andr茅s, en particular con el cumplimiento del art铆culo 169 de la Organizaci贸n Internacional del Trabajo, opuesto a los enfoques integracionistas y asimilacionistas del Estado neoliberal; los ejidatarios pasar铆an a ser peones dependientes, sin autonom铆a y sometidos a nuevas聽tiendas de raya聽trasnacionales.

Desde el sexenio de Vicente Fox el oligarca Alfonso Romo Garza ha sido instrumento de los gobiernos federales para penetrar el territorio zapatista y restarle fuerza a este movimiento guerrillero.

En realidad, lo que estaba en disputa en Chiapas era el control y la propiedad de la selva Lacandona, muy rica en agua, hidrocarburos, madera y biodiversidad. Era predecible, adem谩s, que la zona padecer铆a la聽biopirater铆a聽de los conocimientos etnobot谩nicos y farmac茅uticos ancestrales de la poblaci贸n maya, que pretend铆an ser patentados por compa帽铆as como Diversa, Monsanto, Novartis y Savia 鈥損rincipales productoras mundiales de organismos gen茅ticamente modificados鈥 que ya operaban en la zona. De ah铆 que no fuera casual que el plan, que supon铆a una amplia ofensiva de inversiones estatales y privadas nacionales y extranjeras, estuviera tutelado por un viejo amigo de Fox, Alfonso Romo Garza, cabeza de los grupos Pulsar Internacional y Savia (antes Seminis), l铆deres mundiales en la producci贸n y distribuci贸n de semillas h铆bridas (transg茅nicas), con actividades en 120 pa铆ses, quien aparec铆a ya entonces en la lista de megamillonarios de聽Forbes.

El nuevo proyecto de conquista implicar铆a a corto o mediano plazo una lucha interolig谩rquica entre el empresariado moderno de Monterrey y sus aliados trasnacionales de M茅xico y del exterior, y los grupos tradicionales ultraconservadores y racistas de Chiapas: el viejo sector terrateniente y ganadero de tipo聽feudal, ligado al Partido Revolucionario Institucional, que ya no respond铆a a las necesidades del dios mercado.

La estrategia foxista para la entrada de grandes capitales a esa regi贸n de M茅xico 鈥揺n particular Chiapas, Oaxaca y Guerrero, asiento de las guerrillas del EZLN y el EPR鈥 era en realidad obra de Santiago Levy, ex subsecretario de Hacienda, hombre clave de los聽鈥渞eformadores鈥 Salinas y Zedillo. Bajo el nombre de聽El sur tambi茅n existe, el proyecto fue adoptado por Fox y puesto bajo el聽monitoreo聽de uno de sus hombres de confianza: Alfonso Romo, designado ahora futuro jefe de la oficina de la Presidencia por Andr茅s Manuel L贸pez Obrador.

En seguida de las modificaciones al art铆culo 27 constitucional, Romo, con cuantiosas inversiones en el sureste mexicano, dijo:聽鈥淓l proyecto Chiapas es el que m谩s me gusta de todos mis negocios鈥. Las empresas de Romo en esa entidad se hab铆an dedicado al monocultivo de productos de exportaci贸n, como la palma africana, plantas ornamentales y el bamb煤 tipo Gand铆a, y se especul贸 entonces que detr谩s de las acciones聽鈥渁migables al medio ambiente鈥澛燿e Pulsar Internacional se pretend铆a ocultar actividades de bioprospecci贸n y biopirater铆a, disimuladas con una gruesa capa de barniz ecologista.

Admirador de la revoluci贸n neoconservadora de Margaret Thatcher y Ronald Reagan, Romo dec铆a estar convencido de que聽la presi贸n social no disminuye con balas, sino promoviendo riqueza. Y 茅l sab铆a c贸mo hacerlo. Lo que no dijo entonces 鈭抧i tampoco Fox鈭 fue que el Plan Puebla-Panam谩 (PPP) era la 煤ltima fase de un plan contrainsurgente inscrito en una guerra de baja intensidad, que ven铆a a sumarse a las labores de guerra sicol贸gica, acci贸n c铆vica, control de poblaci贸n y聽guerra sucia聽paramilitar desplegadas por el Ej茅rcito en los seis a帽os anteriores. El PPP era la cara econ贸mica del plan militar聽Chiapas 2000聽de la Secretar铆a de la Defensa Nacional, dirigida a聽鈥渜uitarle las banderas鈥澛燼 los zapatistas sobre la base de la聽鈥渓egitimidad democr谩tica鈥澛燿el nuevo r茅gimen foxista.

(La Jornada).


 

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