Fernando Miranda Servín.

A escasos meses de terminar su administración como presidente municipal de Durango (o a escasos días, si el Congreso de esta entidad lo destituye o inhabilita por negarse a recibir una sanción pública en este recinto, derivada de una sentencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación por haber promovido su imagen personal en medio de un proceso electoral siendo servidor público), al Dr. José Ramón Enríquez Herrera, como una bola de nieve, se le está viniendo encima el amasijo de promesas incumplidas que hizo en su campaña para ser alcalde y las corruptelas que ha cometido como tal.

Así, en la política el tiempo no existe, y más cuando se tienen las redes sociales al alcance de la mano, pues en ellas todavía podemos ver al distinguido oftalmólogo cuando era candidato a la alcaldía enumerando con pintura en aerosol los enormes baches que había en la ciudad de Durango, sin que pudiéramos imaginarnos en ese entonces que ya siendo alcalde el Dr. Enríquez no solo sería incapaz de solucionar el problema de los baches sino que estos aumentarían por la ineficacia y corrupción de él y de su director de Obras Públicas.

Como candidato opositor a la alcaldía de Durango, el Dr. Enríquez Herrera señaló más de dos mil baches a la administración del entonces alcalde priísta Esteban Villegas Villarreal.
Ya como alcalde de Durango, el Dr. José Ramón Enríquez y su director de Obras Públicas no han sido capaces de reparar este conocido y peligroso bache ubicado en la curva del Hospital de Salud Mental, reportado infinidad de veces por la ciudadanía.

El alcalde “del cambio” prometió construir dos parques, pero, independientemente de que no lo hizo, su administración ha sido una de las más depredadoras en la historia de Durango.

En la red social Facebook vemos textos de la eminencia oftalmológica en los que promete transparencia, en su campaña electoral de 2016, ¿pero sabrá la ciudadanía que su administración es una de las más opacas de los últimos tiempos en la que, aparte de no responder satisfactoriamente las solicitudes de información pública que sobre algunos temas específicos hace la ciudadanía, se han hecho contratos para beneficiar a unos cuantos proveedores de servicios vivales lesionando el erario y endeudando al municipio de Durango al menos durante las dos décadas siguientes?

35,800 luminarias, muchas de ellas defectuosas, de origen chino, fueron instaladas en Durango. Compradas por el gobierno municipal a la empresa Sola Basic, tuvieron un costo superior a los 1,440 millones de pesos, monto que deja endeudado a este municipio durante los próximos 20 años. ¿Qué intereses tiene El Alcalde Opaco en esta millonaria transacción?

También, en esta red social podemos ver algunos videos de este personaje diciendo como candidato a la alcaldía que en su gobierno no habría impunidad, refiriéndose a los saqueos cometidos por los ex funcionarios municipales priístas encabezados por el ex edil y ahora diputado local Esteban Villegas Villarreal.

En el arranque de su campaña electoral para alcalde, el Dr. José Ramón Enríquez decía que la corrupción se debía barrer de arriba hacia abajo. Hoy, la mayoría de los titulares de las direcciones municipales, incluido el alcalde, han cometido actos de corrupción sin ser sancionados.

Hoy, lo peor que le puede pasar a un político como el alcalde de Durango es ser demasiado predecible. Así, en un ejercicio periodístico muy básico, solicité a la Unidad de Transparencia e Información Municipal de Durango los resultados de las ya más que célebres auditorías fantasmas que el gobierno de este municipio, representado por el oftalmólogo Enríquez Herrera, supuestamente realizó a la administración del ex alcalde y actual diputado local Esteban Villegas Villarreal. La aparente práctica de estas auditorías en los inicios de este trienio municipal, como se sabe, fue ampliamente divulgada en los medios de comunicación locales, en los que apareció la Contralora municipal, C.P. María del Rocío Marrufo Ortiz, declarando que efectivamente habían encontrado irregularidades en todas las dependencias municipales y que citarían a declarar al ex Contralor municipal Reyes Ávila Ontiveros, así como a los ex alcaldes Carlos Emilio Contreras y Esteban Villegas Villarreal; Rocío Marrufo, haciendo gala de un carácter férreo, dijo: “en caso que los exfuncionarios no respondan al llamado perderán su derecho de audiencia y se llevará el caso a otras instancias”.

Por su parte, el Dr. José Ramón Enríquez Herrera declaró: “utilizaremos todos los recursos legales para hacer llamar a cuentas tanto a Esteban Villegas, responsable del municipio hasta noviembre de 2015, como a Carlos Contreras, quien entró como presidente municipal sustituto y fue quien cerró la administración, para aclarar la situación que se heredó al municipio”.

Posteriormente, el proceso de entrega-recepción, llevado a cabo por la administración municipal saliente, se declaró nulo porque, según la Contralora Marrufo Ortiz, “no se cumplió con el manual que se marca para este tipo de procedimiento, es decir, no se usaron los formatos estipulados y la información no es congruente con lo entregado y con lo que se recibe”. Luego de esto, el par de funcionarios municipales, El Alcalde Opaco, José Ramón Enríquez Herrera, y su Contralora, Rocío Marrufo Ortiz, enviaron un escrito a la Entidad de Auditoría Superior del Estado en donde le informaron a esta instancia que el proceso de entrega-recepción era ilegal y que de acuerdo con sus atribuciones y respetando su autonomía consideraran el procedimiento que se tenía que seguir, y en caso de ser necesario se fincaran las responsabilidades que correspondieran. Finalmente, la ciudadanía ya no supo nada al respecto y hoy El Alcalde Opaco y su Contralora cómplice responden este disparate a través de su coordinador de la Unidad de Transparencia e Información Municipal a los ciudadanos que les solicitan los resultados de esas auditorías:

“Me permito informarle que una vez analizada la presente solicitud y toda vez que las auditorías a las cuales hace referencia, se encuentran en proceso, razón por la cual este órgano de control interno se encuentra imposibilitado para proporcionar dicha información. Lo anterior en aras del debido proceso de la misma auditoría, a fin de evitar la obstrucción o difusión de información que aún no se encuentre debidamente comprobada y que la misma forma parte de los hallazgos finales de dichas auditorías” (sic).

Con un texto disparatado y a todas luces evasivo es como el gobierno municipal de Durango, encabezado por el Dr. José Ramón Enríquez Herrera, contesta a los ciudadanos que le solicitan los resultados de las auditorías supuestamente practicadas a la administración corrupta del ex alcalde y actual diputado local Esteban Villegas Villarreal.

Así pues, a unos cuantos meses o a unos días de concluir su gestión como alcalde de Durango, el Dr. José Ramón Enríquez Herrera y su Contralora de marras, C.P. María del Rocío Marrufo Ortiz, continúan “haciendo” las auditorías a los ladrones priístas que gobernaron el municipio de Durango el trienio pasado, algunos de los cuales, sin preocupación alguna, hasta han llegado al Congreso local a ocupar una curul y, retadoramente, manifiestan a quienes les preguntan por su situación que si el alcalde Enríquez Herrera se atreve a tomar alguna acción en su contra ellos sabrían muy bien cómo responderle, dando a entender que efectivamente hubo un acuerdo sucio entre El Alcalde Opaco y esa mafia saqueadora para asegurar su impunidad. Hoy, la ausencia de acciones punibles en contra de esa élite de pillos es la prueba más fehaciente de la traición del Dr. Enríquez Herrera al pueblo de Durango.

Fuera de las huestes raquíticas de su partido Movimiento Ciudadano, ¿habrá quien confíe de nuevo en El Alcalde Opaco para que se reelija, o peor aún, para que sea gobernador de esta entidad?


 

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