Un general huachicolero

    El día de ayer veía y reía con un meme donde presentan a AMLO con cara de pícaro, diciendo: “No lo cuenten, pero voy a cerrar los bancos para evitar los asaltos”, y lo dirán de chía pero es de horchata, la realidad es que si quieres asaltar a una persona usa una pistola, pero si quieres asaltar a la sociedad pon a funcionar un banco, la verdad es que los banqueros y las instituciones bancarias nos asaltan a cada rato, así que no sería tan mala idea cerrarlas.

    Cada vez que se realiza alguna acción para resolver un problema serio (como se hace hoy para terminar el robo de combustibles), curiosamente se generan escándalos de otras situaciones, los cuales son magnificados y difundidos lo más que se pueden; hoy, cuando se lucha contra el huachicoleo de pronto aparecen extrañas denuncias donde supuestamente la Policía Federal investigaba desvíos, actos criminales y corruptelas en el NAICM por -dicen ellos- 17 mil millones de pesos. La realidad es que al parecer no se presentó denuncia alguna en la PGR y todo se trata de una forma de distraer la atención sobre el hecho de que se buscan a los mafiosos, ex presidentes, funcionarios, empresarios, financieros, políticos, militares y policías que establecieron la mafia del huachicol, es por ello que ahora se investiga a un ex miembro del Estado Mayor Presidencial (EMP), ligado al ex presidente Peña Nieto (fue su jefe de escoltas cuando era gobernador del Estado de México). El general Eduardo León Trauwitz, fungía por instrucciones de Peña Nieto como encargado de Pemex Seguridad, y se habla de que con él se realizaban los acuerdos para hacer los tratos de robo de gasolinas, esa es la razón por la que se le investiga.

    El general Eduardo León Trauwitz, escolta de Peña Nieto cuando fue gobernador del Estado de México y ex subdirector de Salvaguardia Estratégica de PEMEX, uno de los principales huachicoleros de cuello blanco. Ante esta peligrosa mafia, es imperativo que el presidente Andrés Manuel López Obrador disponga de un equipo especial de seguridad.

    Cuando hablamos de esos niveles de investigación donde militares, políticos, financieros, empresarios, policías y funcionarios están involucrados podemos pensar que ellos estarán dispuestos a todo para mantenerse en la impunidad y proteger su inmenso negocio, de ahí que hablemos de la importancia, ahora más que nunca, de proteger la vida del presidente de cualquier tipo de atentado, ya que estamos ante una mafia organizada que seguramente cuenta con militares, policías y sicarios a su servicio, así ha sido desde los tiempos de inicio del famoso EMP, ellos eran los sicarios oficiales de los presidentes, tal como lo hicieran en la masacre de 1968 en Tlatelolco, o cuando asesinaron a la familia de Rubén Jaramillo y otros muchos eventos más, hasta llegar a la falta de protección que ocasionara la muerte de Luis Donaldo Colosio, en fin.

    Hoy todos los mexicanos debemos observar y pensar que las acciones de distracción y agitación de grupos especiales tienden a generar un estado de inconformidad en algunos sectores que pueden provocar una terrible tragedia en el país, de ahí la obligación de AMLO de protegerse y el deber de los cuerpos de seguridad de proteger la vida del presidente.

    Sin duda no somos pocos los que pensamos que se puede dar un escenario lamentable en nuestro país, es por eso que hacemos una reflexión con el fin de que se tengan las medidas de seguridad adecuadas y sean más minuciosos en estos momentos en los que se atacan las corruptelas, saqueos y robos de una poderosa mafia de huachicoleo que tiene cientos de afiliados y cuenta con la protección de políticos, funcionarios, líderes sindicales, empresarios, financieros, policías y militares que han gozado de este enorme negocio y que son capaces de asesinar a cualquiera que atente en contra de sus intereses en el país, tal como lo hacen a cada rato en los sitios donde operan con total impunidad, que curiosamente son los estados donde MORENA no gobierna.

    No es de extrañar que se alíen muchos intereses políticos y económicos de los grandes grupos de la banca, entre ellos los que explotan los fondos mineros en México, que son los que utilizan enormes cantidades de combustibles que normalmente son robados por medio del huachicol obtenido de los ductos.

    Muchas empresas tienen líneas directas de distribución de gas o de gasolinas, simplemente recordemos que un líder sindical que ya murió, en Monterrey, tenía un predio donde directamente distribuía a los taxis de su agrupación gasolinas a precios especiales, y ahora nos cae el veinte de que con toda seguridad era de los ductos donde roban los combustibles, al grado de que distribuían a muchos otros negocios de transporte. Todo esto viene desde los tiempos de Felipe Calderón, quien decía tener una relación inmejorable con Vicente Fox, y así, amigos, es como se tejen las redes del huachicoleo por todo el país, y los mexicanos, inocentes, pagamos los gasolinazos de los políticos sin pensar que el saqueo era enorme y que además con ello aumentábamos las utilidades de los huchicoleros oficiales, ya que los precios de los combustibles en Pemex subían y el mercado ilegal aumentaba, por esa razón el negocio es enorme y los peligros actuales para los que luchan en su contra se multiplican. Ahora solamente faltan los atentados desde dentro, con trabajadores afiliados al sindicato que son los que normalmente conocen las instalaciones y sus puntos débiles, así que cuidado.


     

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