Fernando Miranda Servín.

Buena parte de la élite política duranguense que integra los partidos políticos ya lleva por lo menos dos décadas viviendo del erario sin retribuir ninguna clase de beneficio a la ciudadanía; por el contrario, han retrasado en muchos aspectos el desarrollo social, político y económico de esta entidad.

Siempre en la búsqueda de privilegios particulares, algunos de estos personajes han permanecido fieles a sus partidos políticos (mientras les conviene); y otros, sin dudarlo un segundo, han cambiado de camiseta para continuar disfrutando de las mieles del poder. Unos tienen la característica de ser improductivos socialmente; los demás, los más aborrecidos, atropellan los derechos laborales de sus compañeros o empleados, o no cumplen con las encomiendas que la ciudadanía les dio en las urnas. Así, para una sociedad como la duranguense, que en las últimas elecciones le ha dado una patada en el trasero a los partidos y a los políticos que la han defraudado, estos protagonistas ya son inaceptables, son nocivos… son simplemente Tóxicos.

3.- Arturo Yáñez Cuellar

Hasta el momento es uno de los políticos locales que se ha mantenido firme dentro de su partido, el PRI, desde sus años mozos de líder estudiantil, iniciando su carrera como regidor en el municipio de Durango en los inicios del segundo milenio, hace ya casi 20 años. 

Arturo Yáñez fue diputado local y titular de dos secretarías: la del Trabajo y Previsión Social y la Sedesol, en el sexenio de Jorge Herrera Caldera, cargos que ocupó sin pena ni gloria; es decir, sin hacer algo realmente trascendente a favor de los duranguenses.

Arturo Yáñez Cuéllar, ha ocupado cargos relevantes sin aportar beneficios a la ciudadanía duranguense. Hoy quiere ser alcalde de Durango.

Hoy, Arturo Yáñez aspira a la presidencia municipal de Durango con una planilla totalmente grisácea, realizando una campaña electoral apagada, sin provocar ningún tipo de respuesta en la ciudadanía capitalina de esta entidad norteña, que no contempla en absoluto la opción priísta para que vuelva a gobernar este municipio. Arturo Yáñez, por su inutilidad social, es Tóxico.

La dirigente del SUTM, Alicia García Valenzuela, alias “Licha”, ex priísta, ahora ya es aspirante a síndica en la planilla del partido Movimiento Ciudadano, que encabeza El Alcalde Opaco de Durango, José Ramón Enríquez Herrera, quien acompañado de esta clase de perfiles pretende reelegirse.

4.- Alicia García Valenzuela

Desde hace más de una década es dirigente del Sindicato Único de Trabajadores Municipales (del municipio de Durango), en el que se ha reelegido violando los estatutos de esta organización. Siendo priísta, fue diputada local por el Partido Duranguense en la Sexagésima sexta Legislatura del Congreso del estado, de 2013 a 2016; como tal, Alicia García Valenzuela, alias “Licha”, siguió desempeñando su cargo sindical a pesar de las protestas de muchos trabajadores disidentes que con frecuencia la han denunciado por su marcado nepotismo e irregularidades, como no dar a conocer el verdadero estado de las finanzas del SUTM.

En 2016, con la llegada del alcalde corrupto de Durango, José Ramón Enríquez Herrera, bajo las banderas de la alianza PAN-PRD, Alicia García se disciplinó con este personaje nefasto recibiendo todo tipo de dádivas y dándole la espalda a su partido, el PRI, para ahora formar parte de la planilla del edil José Ramón Enríquez, quien bajo las siglas de su franquicia Movimiento Ciudadano pretende reelegirse. Alicia García hoy aspira al cargo de síndica. Alicia García es Tóxica.

5.- Marisol Carrillo Quiroga 

Esta regidora del municipio de Durango, con una militancia de 20 años en el Partido del Trabajo, con el pretexto de no haber existido democracia en la selección de las comisiones del Cabildo, dejó de asistir a las sesiones de estas; y más aún, no instaló en su momento la comisión de Equidad y Género que le tocó presidir, argumentando “la inequidad que se usó para ver los perfiles de quienes presiden las comisiones”. Así, durante más de un año esta importante comisión estuvo sin funcionar. En octubre de 2017, la regidora perredista Juana Santillán declaró a los medios de comunicación locales que la coordinación de la fracción perredista solicitaría a la Contraloría y al presidente municipal, José Ramón Enríquez Herrera, que le exigieran a la regidora Marisol Carrillo “la devolución de los salarios que durante 12 meses le entregaron sin haberlos devengado”.

La regidora ex petista del municipio de Durango, Marisol Carrillo, más de un año sin instalar la comisión de Equidad y Género en el cabildo del ayuntamiento de Durango. Ahora, como integrante del partido Movimiento Ciudadano, quiere ser de nuevo regidora.

En abril de 2018, Marisol Carrillo renuncia al PT para pasarse a las filas del partido Movimiento Ciudadano, del edil José Ramón Enríquez Herrera, integrándose a las comisiones del Cabildo. Hoy, esta regidora conflictiva forma parte de la planilla del Alcalde Opaco capitalino Enríquez Herrera como aspirante a la tercera regiduría, acudiendo en horario laboral a los mítines de este candidato autollamado “El Águila Enríquez”. Marisol Carrillo es Tóxica.

Espera la tercera y última parte en nuestra próxima edición.


 

COMPARTIR