Incalculable daño financiero en Catastro del municipio de Durango

Lo más seguro es que los nombres de Fernando Martínez y Pedro Bueno jamás hayan sido escuchados por la ciudadanía duranguense, pero este par de personajes sórdidos desempeñaron un papel muy especial en la administración del ahora ex alcalde de Durango, José Ramón Enríquez Herrera.

La Unidad Administrativa del municipio de Durango se convirtió en una guarida de bandidos bajo el gobierno del ahora ex Alcalde Opaco, José Ramón Enríquez Herrera.

Fernando Martínez ocupó el cargo de subdirector de Propiedad Inmobiliaria, y Pedro Bueno se desempeñó como jefe de Catastro. Ambos “servidores públicos” formaron una dupla muy especial e hicieron una enorme fortuna recibiendo dádivas por bajar los valores catastrales de infinidad de propiedades de ciudadanos que así se los solicitaban.
El daño que provocaron estos sujetos al erario duranguense es incalculable y las pruebas están ahí en sus oficinas y al alcance del equipo que representa al nuevo alcalde panista, Jorge Salum del Palacio, en el proceso de entrega-recepción que se está llevando a cabo, información que también deberán tomar en cuenta quienes se encarguen de auditar la administración del ex Alcalde Opaco de Durango, José Ramón Enríquez Herrera, cabeza principal de este grupo delictivo de “servidores públicos” que sistemáticamente se dedicaron a saquear este municipio desde el primer minuto de su trienio.


 

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